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14:39h. jueves, 06 de agosto de 2020

El autoconsumo eléctrico con balance neto debe ser una prioridad inminente (PX1NMEC)

El autoconsumo energético debe ser un pilar fundamental para lograr los objetivos marcados para 2020 

El autoconsumo eléctrico con balance neto debe ser una prioridad inminente (PX1NMEC)

El autoconsumo energético debe ser un pilar fundamental para lograr los objetivos marcados para 2020

La irrupción de las energías renovables en el panorama energético conlleva a un cambio en el flujo tradicional de la energía eléctrica entre la red y los consumidores. Ahora los usuarios no solo tienen la posibilidad de consumir, sino también son potenciales productores de electricidad a través de la misma red.

En este sentido, el autoconsumo eléctrico con balance neto permite al consumidor producir su propia energía y verter a la red eléctrica el exceso de energía producido, con la finalidad de poder hacer uso de ese exceso en otro momento. Este tipo de regulación para el autoconsumo ya existe en la mayoría de países desarrollados. EE.UU, Japón, Italia, Bélgica y Alemania, son algunos ejemplos de ello. En Alemania, se aporta una prima por el autoconsumo, mientras que En Italia se abona el doble y no se paga por lo que se consume y en el caso de Bélgica, se aplica un sistema híbrido de primas y certificados verdes. A esta corriente a favor del autoconsumo también se ha apuntado recientemente Portugal.

Sin embargo, a diferencia de todos ellos, en España el balance neto está pendiente de regulación y bloqueado únicamente por los intereses del oligopolio eléctrico, que ven en el autoconsumo, un potencial peligro para sus negocios.

Es alarmante la complicidad con la que el Gobierno ha puesto freno a las diferentes regulaciones al autoconsumo eléctrico, provocando una incertidumbre regulatoria hacia el mismo que existe actualmente. Además, la mera amenaza por parte del Gobierno de España de la imposición de un “peaje de respaldo” al autoconsumo con conexión a red, que gravaría en un 50% el ahorro obtenido por los consumidores domésticos y entre un 20% y un 30% a los consumidores industriales y/o servicios, ha obtenido como consecuencia una paralización casi absoluta el desarrollo de la actividad del autoconsumo.

Los ciudadanos tenemos que presionar al Gobierno para que, usando el sentido común, elimine las trabas impuestas al autoconsumo eléctrico con energías renovables y permita a los ciudadanos ser partícipes de un cambio que ya se está produciendo a nivel mundial.

Es cuestión de tiempo que las autoridades entiendan el sentir común de la ciudadanía y permitan la generación distribuida de la energía, con la máxima penetración en el sistema de energías renovables, para la mejora de nuestra economía, por el empleo, por el medio ambiente, por la defensa de los derechos humanos y la democracia. Es necesario que cambiemos cuanto antes de modelo energético, y el autoconsumo eléctrico con fuentes renovables es una pieza esencial para lograr ese cambio.