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03:51h. miércoles, 19 de enero de 2022

Canaryexit? Yes, thank you! - Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario (Movimiento UPC)

Ya el tribunal anticonstitucional del colonialismo español falló, nunca mejor dicho, en contra del recurso de amparo interpuesto por el Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario ante las graves deficiencias y nulas garantías democráticas del sainete electoral convocado en esta colonia

Canaryexit? Yes, thank you! - Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario (Movimiento UPC)

Ya el tribunal anticonstitucional del colonialismo español falló, nunca mejor dicho, en contra del recurso de amparo interpuesto por el Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario ante las graves deficiencias y nulas garantías democráticas del sainete electoral convocado en esta colonia y que tuvo lugar el 24 de mayo de 2015, fallo que merecería un comentario aparte si dispusiéramos de tiempo para ello y que podríamos titular “Titúlelo cada cual o Fahrenheit 2015” parodiando el libro de título parecido e imprescindible lectura y que describe el declive social cuando los ciudadanos se desentienden de los auténticos valores, dejando incluso de leer, como interesadamente está ocurriendo actualmente y la principal ocupación de los bomberos era la quema sistemática de libros para arrasar con la cultura.

El colonialista tribunal, nombrado a dedo por el PPSOE y uno de los brazos jurídicos del borbonato, a cuya medida está hecha la constitución española (CE), viene a decir en su sentencia con respecto al recurso: “No admitirlo toda vez que se ha incurrido en el defecto insubsanable en no haber satisfecho en modo alguno la carga consistente en justificar la especial trascendencia constitucional del recurso”, obviando que el citado recurso se interpuso ante la flagrante vulneración del artículo 24 de la CE.

Lo que vienen a demostrar los hechos una vez más, que se pueden seguir en los diferentes link incluidos, es que dentro de las estructuras del régimen monárquico y colonial español es imposible avance alguno en nuestro proceso de emancipación nacional, debido obviamente a que dichas estructuras están diseñadas para todo lo contrario, o sea, mantenernos cautivos del citado régimen. Por lo tanto, aparte de continuar denunciando ante la opinión pública y los organismos internacionales la opresión colonial a la que nos sigue sometiendo el Estado español, hay que avanzar en nuestras propias estructuras estatales, traspasando el muro de las lamentaciones, constituyéndonos en una República Democrática Federal Canaria, un Estado Archipelágico en la que ninguna isla prevalezca sobre las demás.

Para ello es imprescindible planificar un calendario y ejecutar rigurosamente los plazos contenidos en el mismo, tarea en la que no sobra absolutamente ningún anticolonialista en particular ni tampoco ningún demócrata en general, calendario que debe contemplar, consensuadamente, un congreso de todos los anticolonialistas, cuya denominación podría ser I Congreso de la República Democrática Federal Canaria y cuyo objetivo se centraría en diseñar las estructuras de nuestra República, que deben contemplar un poder legislativo, encargado de elaborar las normas de convivencia y funcionamiento, elaborando una legislación canaria sustitutiva de la legislación española, un poder ejecutivo, responsable de ejecutar esas normas y un poder judicial, responsable de que la justicia social llegue a todos y cada uno de nuestros ciudadanos.

De la celebración de ese Congreso debe salir un gobierno provisional republicano con el encargo de convocar y celebrar elecciones, libres y democráticas, contemplando los conceptos reconocidos internacionalmente del ius sanguinis e ius solis para la elaboración del censo electoral y que desembocaría en la conformación de nuestro Tagoror Nacional o poder legislativo, encargado de elaborar nuestra constitución, cuyo borrador ya está bastante avanzado, y llevarla a referéndum.

Una de esas estructuras cuya puesta en funcionamiento es urgente para acabar con el paro y la pobreza en Canarias es una Hacienda Canaria auténtica que recaude y distribuya los impuestos correspondientes a los más de cuarenta y dos mil millones de euros que genera nuestro producto interior bruto (PIB), pues no es justo que con ese volumen de riqueza nuestros parámetros sociales de paro, miseria, educación, sanidad, etc., estén en la cola de la Comunidad de Mercaderes, ahora, eufemísticamente, Unión Europea, de la que debemos salir inmediatamente, al ser la causante de la quiebra social en la que estamos actualmente, como le ha ocurrido a Grecia, acuñando nuestra propia moneda (el drago como ya se ha propuesto, el dólar canario, bitcoin o como se decida llamar, da igual, lo importante es mantener nuestra independencia económica) que nos permita hacer la devaluaciones oportunas si fuera necesario, con una banca pública que financia tanto al Estado como a la pequeña y mediana empresa y a las familias, evitando con nuestra moneda propia y la banca pública que hagan con nosotros lo que hicieron con el pueblo griego y superando de esta manera la crisis crónica que padece Canarias desde la cruel invasión armada española.

El I Congreso de la República Democrática Federal Canaria debería convocarse como más tardar el 1 de enero de 2016, quinto aniversario de la Declaración de Descolonización e Independencia del Archipiélago Canario, a cuyo reconocimiento instamos una vez más a la Comunidad Internacional, paso previo para formar parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con todos los deberes pero también con todos los derechos de las naciones libres.

De celebrarse el Congreso propuesto en esa fecha deberíamos estar en condiciones de convocar las primeras elecciones auténticamente libres el 12 de marzo de 2016, treinta aniversario de nuestra victoria, por absolutísima mayoría, en el Referéndum mediante el que nuestro pueblo se manifestó, contundentemente, en contra de integrarse en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), cuyos resultados, antidemocráticamente, han ignorado durante todo este tiempo, incrementando su presencia en el territorio que sólo a los canarios y canarias corresponde.