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01:32h. domingo, 22 de mayo de 2022

Carta a Albares. Pedimos interés del Gobierno por Sultana Jaya - Movimiento Presos Políticos Saharauis

 

F SAH

Carta a Albares. Pedimos interés del Gobierno por Sultana Jaya - Movimiento Presos Políticos Saharauis

 ¿A qué tiene miedo nuestro Gobierno para callar ante la continua violación de los derechos humanos de los presos políticos saharauis?

Una de las fotos va dedicada a Faisal El Bahloul, bloguero saharaui entregado por España a Marruecos, para ser condenado allí a dos años, y recientemente a tres, en apelación. Seguiremos hablando de ello.



Excmo. Sr. ministro de Asuntos Exteriores,

Unión Europea y Cooperación

Plaza de la Provincia

28012 – Madrid

Madrid, 9 de mayo de 2022

Asunto: pedimos interés del Gobierno por Sultana Jaya

Excmo. Sr. ministro,

Cuatro activistas por la libertad, de nacionalidad estadounidense, han conseguido acceder a Sultana Jaya, presa en su propia casa, en Bojador, Sahara Occidental ocupado. Ruth McDonough, que forma parte del equipo, inició el día 5 una huelga de hambre en solidaridad con la lucha de la familia Jaya.

Desde la llegada de este grupo, las fuerzas de ocupación no entran en la casa para agredir a sus moradoras ni destrozarlo todo. Ya no están en la puerta. Se mantienen a una distancia prudencial y siguen controlando la circulación de personas, que tienen muy difícil el acceso a la vivienda. Cuando lo consiguen, se producen a la salida salvajes apaleamientos. Es lo que sucedió el día 16 a varias saharauias que, al salir de acompañar a Sultana fueron agredidas por policías de paisano, resultando dos de ellas con unas lesiones importantes. Zeinab Mbarek con una mano escayolada, pendiente de probable operación, y la otra mano deformada por la inflamación y con una herida profunda, a más de señales de apaleamiento en la espalda. Fatma Mohamed Al-Hafid tiene una pierna completamente hinchada, deformada y con hematomas. Han circulado fotos elocuentes por las redes sociales.

La represión persiste, pero Sultana está menos expuesta por el simple hecho de que unos activistas extranjeros se han instalado en su casa. ¿Qué no se podría conseguir si el Gobierno de España –la potencia administradora de iure del Sahara Occidental- se interesase ante Marruecos por la situación de Sultana? ¿A qué tiene miedo nuestro Gobierno para callar ante la continua violación de los derechos humanos de los presos políticos saharauis?

 

Cristina Martínez Benítez de Lugo

Movimiento por los Presos Políticos Saharauis

 

PRESOS SAHARAUIS

 

 

MANCHETA FEBRERO22