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07:55h. lunes, 25 de octubre de 2021

La despedida duele, pero sobre todo duele ver la inacción institucional

El Colectivo Harimaguada, lamentablemente en proceso de disolución, recibe el Premio Berta Cáceres de la Red Feminista de Gran Canaria

 

HARIMAGUADA PREMIO BERTA CÁCERES

La casa de mi tía y yo, Chema Tante, en cuerpo y con toda el alma, se unen al homenaje a estas personas que han desarrollado una fuerte brega por los derechos. Da mucha magua esta despedida de un colectivo que se disuelve, pero sabemos que la gente que lo ha integrado no piensa cejar en su empeño. Nos seguiremos encontrando en una lucha que no termina. La casa de mi tía publica las palabras de la representante del Colectivo al recibir el Premio.

«Nuestra Madre Tierra – militarizada, cercada, envenenada, lugar donde los derechos humanos básicos son sistemáticamente violados – demanda que actuemos.»  - Berta Cáceres

Evocamos las palabras de Berta Cáceres, y lo hacemos porque venimos a hablar de vida con dignidad y justicia, premisas fundamentales que siempre cargó en sus alforjas campesinas; y porque es la mejor manera de demostrarle a los sicarios que la asesinaron hace ya 5 años, que no han podido dejarnos sin su legado, y que éste se ha multiplicado.

Buenas tardes, compañeras,  gracias a la Red Feminista de Gran Canaria por este premio y por darnos la palabra. En la década de los 80,  los Colectivos  de mujeres de Gran Canaria nos concedieron el premio naranja. No pudimos desplazarnos a recogerlo, lo hizo nuestra querida y añorada compañera Mª Mar Almeida. Hoy no podíamos faltar. Cerramos así un círculo con este hermoso premio que recogemos en nombre de todas las personas que a lo largo de estos 43 años de existencia hemos construido Harimaguada. Nos van a permitir que en las palabras que les dirijamos reflejemos algunos de los cientos de mensajes que hemos recibido en estos últimos días. 

Harimaguada abrió caminos, dejó su semilla en muchos lugares, corazones y mentes y llevó el nombre de Canarias a innumerables sitios del mundo, donde compartimos ideas, valores, experiencias y utopías. No es patrimonio de las pocas personas que lo creamos, sino que pertenece a miles de personas. Ha sido un proyecto vivo,  en permanente construcción; un proyecto humano, donde hemos implicado la mente y el cuerpo, la reflexión, la acción y la emoción. 

Aquí estamos, porque, en su momento, conseguimos abrir una brecha en la escuela pública canaria, animando a muchas y muchos docentes a trabajar la educación afectiva y sexual en sus aulas, llegando a niñas, niños y jóvenes que crecieron con nosotras, aprendiendo a  tratarse con cuidado y respeto, a amarse en libertad, a valorar nuestra diversidad, a debatir, a opinar,  a cooperar sin exclusión, aprendiendo que la sexualidad es para disfrutarla, que las relaciones más allá de ser consentidas deben ser deseadas…

Aquí estamos, porque todos los recursos de educación y atención afectiva y sexual puestos en marcha en Canarias con el conquistado Plan Canario de educación y atención a la sexualidad juvenil, se han desmantelado, y  urge demandarlos, así como exigir que se atienda, al menos, el reiterado incumplimiento por parte del gobierno español y de Canarias de las leyes vigentes, como es la ley de ive y salud sexual y reproductiva. 

Aquí estamos, reivindicando políticas valientes, que incluyan medidas concretas, desde un enfoque realmente transversal e interseccional, con sus correspondientes partidas presupuestarias, que garanticen los derechos sexuales y reproductivos en Canarias. Políticas que apuesten por la coeducación y la educación y atención afectiva y sexual integral, y por una mirada social y humana en los servicios públicos, que pongan la vida en el centro, que cuiden la adecuación de sus prestaciones a la situación de cada persona, asegurando su atención y acompañamiento.

Aquí estamos, porque la experiencia nos ha enseñado que con el apoyo social, todo es posible, resistiendo y luchando por la misma utopía por la que empezamos  a trabajar hace muchos años,  contrarrestando a quienes pretenden amaestrarnos a través del miedo, la resignación y la soledad, enfrentándonos a un sistema fragmentador de los espacios y reivindicaciones colectivas, a unos poderes que cada día nos enseñan a desconfiar, a envidiar, a restar, a desatender, a rechazar. 

Aquí estamos luchando por derribar fronteras, forjando puentes, entendimiento,  luchas de confluencia,  que generen victorias para todas en derechos y libertades; porque solo  juntas, desde nuestra diversidad, sumando, seremos capaces de lograr inclinar la balanza social hacia el logro de vidas dignas de ser vividas para todas.

Agradecemos enormemente este premio a la Red Feminista de Gran Canaria porque reconoce no solo el trabajo de Harimaguada, sino la importancia de los derechos sexuales y de la Educación Afectivo Sexual en el desarrollo de nuestra sociedad y el bienestar de las personas. 

La despedida duele, pero sobre todo duele ver la inacción institucional. Se ha puesto en evidencia la incoherencia de quienes gestionan lo público, que pretenden ser “del cambio”, pero siguen con la política del parcheo y las acciones aisladas; incapaces de abrir espacios de diálogo social y establecer colaboraciones con propuestas coherentes de educación y atención integral a la sexualidad. Quienes, cuando estaban en la Oposición, apoyaron mociones, PNLs y acciones reivindicativas, no están siendo capaces de construir una propuesta de educación afectivo-sexual y atención a la salud sexual y reproductiva seria, integral,  biográfica, que se estructure a partir de la idea del placer, y no del riesgo, una propuesta con perspectiva feminista interseccional, con implicación de sus protagonistas, y como una responsabilidad compartida por los diferentes agentes sociales.

Esperamos que nuestra despedida se convierta en semilla que sirva para analizar lo que está pasando y seguir exigiendo políticas integrales y coherentes que garanticen los derechos sexuales y reproductivos en Canarias, a medio y largo plazo, políticas que conllevan la coordinación de los diferentes departamentos de los  servicios públicos implicados en la educación y atención afectiva y sexual,  porque si hay coherencia, criterios y voluntad política, se puede. En Canarias ya una vez lo hicimos.  Y si se logró, se puede volver a conseguir. Ese es nuestro legado.  

Ahora nos quedan las redes y las calles, las ganas y el compromiso colectivo para construir un mundo mejor, feminista, libre de desigualdades, opresiones y fronteras. Ni la tierra, ni nuestros cuerpos, ni nuestras vidas,  son territorio de conquista. Muchas gracias por la distinción a la lucha constante, colectiva y colaborativa, valiente, unas veces pausada y otras, más acelerada, digna y honesta…, al trabajo compartido, riguroso, creativo y generoso, y a la voluntad transformadora de nuestro mundo para el bienestar de las personas. 

Aquí estamos porque nos mueve las mismas razones con las que comenzamos. Tenemos derecho al placer sexual, a reconocernos como seres que necesitamos del contacto corporal, a sentirnos deseadas y a desear sin culpa, a saber identificar qué nos gusta o qué no y comunicarlo, a gozar en el encuentro,  a buscarnos, encontrarnos y disfrutarnos, a explorar nuestras fantasías, a experimentarlas y a aceptarlas como parte natural de nuestras vidas. Tenemos derecho a nuestra Integridad y Seguridad corporal, a nuestra libertad sexual,  a tomar decisiones autónomas sobre  nuestras vidas y nuestros cuerpos,  a vivir libre de torturas, mutilaciones y violencias de toda índole. Tenemos derecho a una vida digna, deseada y saludable, a perseguir el bienestar,  la promoción de la calidad de vida y la felicidad de las personas y de los pueblos. 

Nos sentimos muy orgullosas de recibir el Premio Berta Cáceres, que continúa viviendo en millones de mujeres y hombres de todo el mundo  que exigimos justicia por su asesinato, que se acabe la persecución y criminalización de quienes defienden los derechos humanos y el medioambiente y luchamos contra un modelo capitalista y patriarcal, destructor de la naturaleza y de la vida, que atenta contra los pueblos y las personas. Como parte de este movimiento, terminamos con una cita suya:   “El reconocimiento de los derechos de las mujeres no es un favor: es una obligación del Estado”  ¡En su exigencia nos continuaremos encontrando!

Las Palmas de Gran Canaria, 8 de marzo de 2021

 

HARIMAGUADA PREMIO BERTA CÁCERES

HARIMAGUADA

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MANCHETA 9