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08:00h. martes, 07 de diciembre de 2021

Homenaje de los Poetas de la Tierra a Berta Cáceres

BERTA CÁCERES FRANCISCO

Los líderes indígenas, la iglesia de los pobres y la teología de la liberación

Homenaje de los Poetas de la Tierra a Berta Cáceres

Por el Amor del Cristo Hombre

Berta, Tuya es la Voz de la Tierra

Los líderes indígenas, la iglesia de los pobres y la teología de la liberación

Homenaje de los Poetas de la Tierra a Berta Cáceres

Por el Amor del Cristo Hombre

Berta, Tuya es la Voz de la Tierra

BERTA CÁCERES FRANCISCO

Berta y el Papa Francisco

Estimo grotesca la parafernalia, practicas sexistas-machistas, mafiosas y serviles, cuando no criminales y antidemocráticas de la “Santa Madre Iglesia”. Ello no me impide reconocer que mi cultura de base es la cristiana y no reniego de su esencia, que me identifico con el maestro de la parábola, y defiendo el nombre y la memoria sagrada del CRISTO HOMBRE. Pero deje de creer en el cristo dios, en mi adolescencia, que no lo necesito como dios ni me interesa lo más mínimo, y no ejerzo de anticlerical que tengo a gala el respetar las costumbres y creencias religiosas de cada pueblo y de cada cual.

Pero considero qué, Dios, los dioses, no importa de cual se trata, son todos ellos sin ninguna distinción; el PODER, la Razón y la LEY del más fuerte, son ellos, los que exigen la mayor entrega y sacrificios a los humanos. Y les perdonan sus pecados y sus Crímenes de Lesa Humanidad a quienes les compran, y utilizan la cruz y las espadas de fortuna. Dios y la Iglesia cuando no apoyan directa y abiertamente el Poder de Don Dinero, justifican y perdonan, los delitos y las guerras preventivas, el saqueo autorizado, la violación y el genocidio perpetrado contra los hijos e hijas de los pueblos y la madre Tierra, si lo realizan los elegidos por dios, y en el nombre de su Dios y a su máximo beneficio, PODER y Gloria. 

Admiro y defiendo cuanto a representado y representa en Latinoamérica la Teología de la Liberación y la iglesia de los pobres, desde Camilo Torres y Élder Câmara, Óscar Romero, Ignacio Ellacuria y Juan José Gerardi, los que murieron para renacer y seguir siendo entre los vivos; Ernesto Cardenal y Gustavo Gutiérrez, Jon Sobrino y Leonardo Boff, la luz que alumbra el despertar y la liberación de sus pueblos. Y me da urticaria y nauseas solo el hecho de nombrar a la iglesia oficial, la iglesia cómplice de los ricos que ampara y adora a los cerdos inmundos forrados de oro, la iglesia vendida a las multinacionales de la soja y de la ganadería extensiva que deforestan los bosques y las selvas apoderándose del agua y  de las tierras ancestrales de los pueblos originarios, sin pestañear un segundo sus pistoleros a sueldo a la hora de matar impunemente a quienes para defender su habitad natural y sus derechos pacíficamente osan levantar la mirada y tomar la palabra, la iglesia de los ladrones de vidas, del agua y la tierra, es la puta iglesia de los obispos y cardenales banales y venales, es la impúdica Curia Romana que mata los sueños, y encubre y bendice a los violadores y asesinos de las rosas y de los colibrís.

Sobre el sorprendente y sin par Papa Francisco, por el momento, escucho sus palabras con suma atención, observo sus gestos y analizo sus actos, desde mi más sincero y profundo respeto y le agradezco de todo corazón su apoyo decidido a la justa y noble causa de los pueblos originarios en su reciente viaje al auténtico México y su firme condena del asesinato de Berta Cáceres pidiendo que se haga cuanto es necesario y debido para esclarecer tan horrendo crimen.

Se equivocaron los hijos de la hierba mala, no podían ver que al hacer caer a Berta Cáceres le darían el impulso para levantarse y volver siendo millones al unir su nombre, su sangre y su voz, a la de Atahualpa Yupanqui y Violeta Parra, de César Vallejo y Mario Benedetti, de José Martí y ANACAONA. Berta es hoy la voz telúrica de los volcanes, es la dulce lluvia y los ríos que riegan la Madre TIERRA; es la luz rediviva de sus ancestros Pelantaru y Túpac Amaru, Cuauhtémoc y Zapata, Bartolina Sisa y Dolores Cacaungo unidos en el espíritu Pachakuti de los Pueblos originarios, el nuevo despertar de los hijos de la Pachamama y el Tata Inti

 

I

POR EL AMOR DEL CRISTO-HOMBRE

 

Sin dioses, el trabajo necesario

Sería el gozo de la creatividad,

Serían la bondad y la tolerancia

Normas de conducta universal.

 

Sin iglesias, sin dogmas

Las parábolas, la vida

Y la muerte de Cristo,

Es el amor y la libertad.

 

Sin iglesias, sin dogmas

Los depositarios del fuego,

Los guardianes del templo

Y de la silla de San Pedro,

 

Los usurpadores del verbo,

Se quedarían sin bragas,

Sin armas ni argumentos

Desnudos ante el espejo.

 

Ignorando que la muerte

Nunca matará a la poesía

Ni a la madre del hombre

Fuente del amor y la vida.

 

Ignorando que la muerte

No acaba con la memoria

Ni puede con la palabra

Que nos ilumina la senda.

 

Ignorando que la muerte

No podrá con la semilla

De quién nos lo dio todo,

Sin pedir ni esperar nada.

 

Que no muere ni morirá,

Quien conoce las huellas

De las llamas y los linces

De los pumas y bisontes.

 

No ha muerto ni morirá

Nuestra hija, hermana

Y madre, Berta Cáceres,

Que volverá y seremos

 

Millones, los hijos de TÚ

Fértil y luminoso vientre

Unidos en la defensa

Del agua límpida del río.

 

Millones luchando unidos

Los hijos del sol y del mar,

De Berta y Cristo-hombre

Para ser la luz del mundo.

 

 

II

Berta, Tuya es la Voz de la Tierra

 

Berta vivirá mientras nade

Un pez y un niño en el río,

Vuele la mariposa azul

Y el colibrí esmeralda,

Y florezca la orquídea,

En la selva de Honduras.

 

Ni la sombra de la codicia

Ni el brazo sucio y asesino

No enterrará la bravía voz

Y la larga vida del pueblo

Lenca que levanta el vuelo

Y va más lejos con Berta.

 

 

Por tu humana sonrisa

Y la luz azul esmeralda

Que emanaba tu mirada.

Hoy nos juramentamos

Los Poetas de la Tierra

Para honrar tu memoria,

 

Nuestra voz ya es tuya,

Seguimos y seguiremos

Las huellas de tu lucha,

Recorriendo los cauces

Naturales de los ríos

Tras la senda del puma.

 

Mientras en el azul del cielo

Haya nubes y sople el viento,

Caiga la lluvia sobre la hierba

Vuelen y aniden los pájaros,

Salten los delfines en el mar

Y bailen las ballenas azules,

 

TÚ, Berta, serás LA SEMILLA

Serás la hija del sol y la tierra,

La madre del viento y la lluvia

Serás la fuente eterna de vida

Y de la sabiduría ancestral,

La voz alada del pueblo Lenca.

 

 

 

 

LAS HIJAS DEL MAÍZ

 

Ama a su tierra la mujer que nace

Y pare a sus hijos sobre la hierba.

Y nadie como la hija del cedro,

La palmera, la caoba y el maíz,

Para amarte y darte la vida.

 

 

 

 

 

 

 

LA LECHE DE MAÍZ

 

Y cuando

Ya no le quede nada

A la madre de Chiapas,

Honduras y Guatemala,

Le quedarán las manos,

La sangre y el corazón,

Le quedarán los besos

Y la leche de maíz

En el pecho.

 

 

 

 

EL SABOR DE UN BESO

 

Y cuando

Ya no le quede nada

A la niña de Chiapas,

Honduras y Guatemala,

Le quedará el sueño

Y el agua del cielo,

Le quedará el aire,

Una tortita de maíz,

El amor y sabor

De un beso.

 

POETAP olivier

Olivier Herrera Marin

Presidente POETAP

Poetas de la Tierra y Amigos de la Poesía