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domingo, 14 de agosto de 2022 23:01h.

IUC pregunta al Gobierno en el Congreso sobre una incidencia en un vuelo de Naysa entre Gran Canaria y Tenerife

Izquierda Unida Canaria (IUC) registró en el Congreso de los Diputados, una serie de preguntas para esclarecer el incidente ocurrido en un vuelo de Naysa, entre Gran Canaria y el Aeropuerto del Sur de Tenerife, el pasado día 4 de agosto. A raíz del incidente, pudieron no aplicarse las medidas de seguridad prescritas antes de emprender un nuevo vuelo y se privó al personal de cabina de la asistencia sanitaria necesaria durante más de tres horas. Asimismo, se puso de manifiesto que el grave deterioro de las condiciones laborales en Naysa y Binter podría estar comprometiendo la seguridad de sus vuelos.   

IUC pregunta al Gobierno en el Congreso sobre una incidencia en un vuelo de Naysa entre Gran Canaria y Tenerife

“La brusca pérdida de altitud provocó una fractura doble de tibia y peroné a una de las tripulantes y luxación cervical a otra”

“Contraviniendo lo indicado por el fabricante, el avión no fue revisado en busca de posibles fallos estructurales antes de emprender el vuelo de regreso”

 Izquierda Unida Canaria (IUC) registró en el Congreso de los Diputados, una serie de preguntas para esclarecer el incidente ocurrido en un vuelo de Naysa, entre Gran Canaria y el Aeropuerto del Sur de Tenerife, el pasado día 4 de agosto. A raíz del incidente, pudieron no aplicarse las medidas de seguridad prescritas antes de emprender un nuevo vuelo y se privó al personal de cabina de la asistencia sanitaria necesaria durante más de tres horas. Asimismo, se puso de manifiesto que el grave deterioro de las condiciones laborales en Naysa y Binter podría estar comprometiendo la seguridad de sus vuelos.   

  El vuelo de la compañía Naysa NT123, procedente de Gran Canaria y con destino a Tenerife Sur, que despegó a las 10:12 horas, sufrió una brusca pérdida de altitud que provocó una fractura doble de tibia y peroné a una de las tripulantes y luxación cervical a otra.

  Después de la fuerte turbulencia el ATR aterrizó en el Aeropuerto del Sur de Tenerife, a las 10:40 horas. El comandante de la aeronave telefoneó al director de operaciones y se le indicó que las tripulantes heridas viajaran de regreso a Gran Canaria, como pasajeras, cosa que hicieron en el vuelo que despegó a las 13:20, por lo que, tres horas después del incidente, sus familiares las llevaron a recibir atención médica.

  De acuerdo con la información que Izquierda Unida ha trasladado al Gobierno, el Parte Técnico de Vuelo muestra que el comandante anotó en el vuelo de regreso a Gran Canaria –NT152- la incidencia ocasionada por la turbulencia severa y, contraviniendo lo indicado por el fabricante, el avión no fue revisado en busca de posibles fallos estructurales antes de emprender el vuelo de regreso.

  Trabajadores de Naysa han denunciado anónimamente el incidente, dado el clima de represión laboral que impera en esa empresa y el temor a represalias derivadas de la denuncia. “Todo apunta”, afirma IUC en su escrito al Gobierno, “a que la degradación de las condiciones de trabajo y de los derechos laborales puede comprometer gravemente la seguridad de los vuelos de Naysa”.

  La formación progresista recuerda que los pilotos de Naysa han denunciado que, en los últimos años, se han despedido a 15 pilotos y 11 tripulantes de cabina “por motivos meramente personales” y que ello siembra un temor que obliga a callar ante situaciones que comprometen la seguridad, en un contexto que, por lo demás, reprime la acción sindical. Los pilotos denuncian reuniones que impiden cumplir los descansos mínimos prescritos por la legislación vigente y, asimismo, “los comandantes de la compañía no tienen poder alguno de decisión en situaciones con meteorología adversa, siendo los gerentes y superiores del departamento de Operaciones los que toman la decisión por ellos de si se opera o no a un aeropuerto fuera de límites, siempre predominando el interés económico por encima de la seguridad”.

  Para IUC, todo esto muestra lo equivocado que fue privatizar Binter, para acrecentar los recursos de unos pocos adinerados, cuando algunas de las más destacadas compañías aéreas del mundo son de titularidad pública, como Emirates o Singapore Airlines.

Santa Cruz de Tenerife, a 11 de septiembre de 2013.