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04:22h. jueves, 24 de junio de 2021

SOMOS un grupo de MUJERES que desarrollamos nuestra vida personal y/o laboral en el entorno rural de La Palma

La Mesa de la Mujer Rural de La Palma, preocupada por la proliferación de alojamientos turísticos de nueva planta, que afectan negativamente al sector primario y a la población

 

FRASE MUJER RURAL

 

MESA DE LA MUJER RURAL

La Palma a 03 de junio del 2021    

    COMUNICADO de LA MESA DE LA MUJER RURAL  

“La participación ciudadana es una herramienta imprescindible para la mejora de la calidad de vida”. El pasado 25 de enero, La Mesa de La Mujer Rural, con el apoyo de 29 empresas, asociaciones y entidades vinculadas directa e indirectamente al sector primario de la isla, manifestó su preocupación por la situación que está viviendo el suelo rústico debido a la proliferación de alojamientos turísticos de nueva planta, entre otros. En dicho comunicado se consideraba su posible repercusión negativa en el sector primario y en la población residente al producirse una competencia sobre los recursos naturales como el suelo y el agua, puesto que la actividad agraria puede verse relegada al no poder competir con el aumento de precios. El escrito pone el foco en el suelo rústico vinculado al cultivo de la vid en las zonas altas (más de 1000 m.s.n.m.) de los municipios de Puntagorda, Garafía y Tijarafe y solicita que se realice un seguimiento del cumplimiento de la normativa, que se planteen limitaciones (que no prohibiciones) a la construcción de nuevos establecimientos turísticos alojativos y que se proponga dicha zona como posible Parque Agrario. 

 

Por RESPETO a las empresas y entidades locales firmantes y para evitar que continúe la tergiversación del contenido de dicho escrito, vista la repercusión y polémica, en absoluto deseables, y la confrontación que se ha generado, QUEREMOS ACLARAR algunos conceptos erróneos que se están difundiendo y que producen desinformación y confusión.

Primero. SOMOS un grupo de MUJERES que desarrollamos nuestra vida personal y/o laboral en el entorno rural de La Palma. Un conjunto multisectorial que abarca ganadería, agricultura, medio ambiente, sector servicios, turismo, ordenación territorial, etc., con el único interés de intercambiar inquietudes en pro de mejorar el desarrollo y fomento de la actividad agrícola, las opciones laborales y de servicios, los modelos de desarrollo económico y social, fomentar la sostenibilidad energética y alimentaria, etc. y que cree firmemente en un modelo de sociedad participativa que apueste por la crítica constructiva. 

Segundo. EL escrito SURGE con la única intención de PROMOVER EL DESARROLLO Y FOMENTO DE LA ACTIVIDAD AGRARIA Y SU PRODUCTIVIDAD en la zona de mayor producción de uva con D.O.P. por sus condiciones climáticas excepcionales para el cultivo. Esto convierte a esta actividad en uno de los motores económicos de la población de la comarca noroeste, además contribuye a la prevención y extinción de incendios forestales, y resulta un reclamo turístico identitario por el incalculable valor histórico, etnográfico y cultural que atesora.

Tercero. La figura de PARQUE AGRARIO NO es una FIGURA DE PROTECCIÓN PAISAJÍSTICA ni un PARQUE TEMÁTICO RURAL que va a PROVOCAR LA DESAPARICIÓN DE LA AGRICULTURA: ES TODO LO CONTRARIO. Esta propuesta surge con la intención de dinamizar un sector primario ante la amenaza de que los espacios agrícolas sean fragmentados o transformados como consecuencia de la expansión edificatoria. Persigue fomentar el desarrollo de una agricultura viable tanto económica como ambientalmente, mejorar la eficiencia de las infraestructuras y los servicios del espacio agrario, mejorar la competitividad y la innovación del sector agrario, promover la agricultura de proximidad, generar un territorio multifuncional y un paisaje de calidad, promover la gobernanza y la participación, la renovación generacional, mejorar la igualdad de oportunidades en el sector agrario y difundir los activos y recursos endógenos del parque agrario. DEFENDEMOS EL PAISANAJE, que es quien conforma el paisaje. 

Cuarto. EL ESCRITO NO SE HA HECHO A ESPALDAS DE LAS ADMINISTRACIONES LOCALES NI DE LA SOCIEDAD. Decidimos trasladar nuestra preocupación a través de un escrito que remitimos previamente a diversas empresas y asociaciones para su conocimiento, para difundir nuestros objetivos y recabar apoyos. Una vez hecho esto, se remitió a las Administraciones Públicas implicadas.

Quinto. EN CUANTO A LAS RESPUESTAS RECIBIDAS DE LAS DIFERENTES ADMINISTRACIONES PÚBLICAS. El Servicio de Ordenación del Territorio del Cabildo de La Palma contactó con la Mesa para debatir las propuestas realizadas y a partir de ahí redactaron un BORRADOR técnico que presentaron, entre otros, a la Mesa de la Mujer Rural y a las empresas y asociaciones firmantes. En dicha propuesta plantean una posible limitación (que no prohibición) en una superficie muy acotada de dichos municipios en lo relativo a la construcción de establecimientos turísticos alojativos de nueva planta, no así el turismo rural o los usos, construcciones y actividades complementarios recogidos en el artículo 61 de la Ley 4/2017, de 13 de julio, del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias. Todo ello fundamentado en el fomento de la actividad agrícola, la sostenibilidad y las características únicas del entorno. 

Asimismo, se celebró una reunión a instancias de la Consejera de Agricultura Ganadería y Pesca del Gobierno de Canarias con idéntico objetivo. En ella se trataron los puntos expuestos en el escrito, aspectos relacionados con la problemática insular del sector y, entre otras, se propusieron actuaciones como llevar a cabo jornadas informativas sobre los Parques Agrarios o una modificación de la Ley 14/2019, de 25 de abril, de ordenación de la actividad turística de El Hierro, La Gomera y La Palma de cara a la consecución de los objetivos que marca dicha ley.

Agradecemos enormemente la acogida que ha tenido el escrito por ambas administraciones, el tono constructivo y proactivo de las reuniones mantenidas, así como la calidad democrática y participativa demostrada, con el único objetivo de intentar mejorar las condiciones del sector agrario de la zona y preservar el patrimonio. 

Sexto. DECIMOS SI AL TURISMO PERO CON CONTROL Y PLANIFICACIÓN. No cabe duda que la industria turística planificada y bien gestionada repercute en la economía local y es una fuente generadora de empleo de la que no queremos prescindir. Si pensamos además en una estrategia que persiga el Turismo Sostenible, atendemos no solo al desarrollo económico sino también al social, ecológico y cultural. El sector primario necesita del turismo para su supervivencia y el turismo necesita un reclamo de calidad. La actividad turística sin planificación ni limitaciones puede generar competencia desleal con el sector primario y con el sector vitivinícola, pues se desarrolla en un espacio reducido y sensible, donde compite por el precio de suelo y el agua en desventaja clara. 

Séptimo. BASTA DE INCONGRUENCIAS. LA LEGISLACIÓN TIENE QUE ESTAR AL SERVICIO DEL DESARROLLO DEL SECTOR PRIMARIO Y MEJORAR DE LA CALIDAD DE LA VIDA DE LA POBLACIÓN LOCAL. De la misma manera que es necesario salvar el obstáculo que supone en algunas zonas la sobreprotección del territorio, véase las dificultades para la corta de pinos en zonas agrarias, no se entiende que bajo el amparo de la denominada Ley de Islas Verdes, la población local no pueda construir una vivienda de primer uso en aquellos enclaves donde desarrolla su actividad agrícola y/o ganadera por no ser de uso urbano, pero por lo contrario, este mismo territorio sí pueda ser ocupado urbanísticamente por el sector turístico, con la consecuencia del desplazamiento de la población vinculada al sector a zonas urbanas de municipios más poblados y la consiguiente pérdida de servicios de las zonas rurales.

    Más sangrante aún es que existan tipologías de suelos rústicos donde no se puede construir ninguna instalación agraria (depósito para agua de riego, nivelación para facilitar la actividad agraria, instalación de explotaciones ganaderas, cuartos de aperos, etc.), quedando relegadas estas actuaciones al escaso suelo rústico de protección agraria, lo que supone otro agravante más cuando los suelos de uso agrícola son destinados a actividades turísticas.

Por otro lado, el fomento de las actividades turísticas como complementarias a las agrarias que se plantea en la Ley 14/2019, de 25 de abril, está dirigido a diversificar las actividades y la mejora de vida de los agricultores y agricultoras en zonas rústicas. Pero en el momento que se confunde un jardín de árboles frutales con una explotación agraria, estas personas tienen todas las batallas perdidas frente a los promotores turísticos porque, aunque sea indispensable presentar un informe del Servicio de Agricultura para dar una licencia turística en un suelo agrario, este informe no es vinculante a la otorgación de dicha licencia.

Octavo. SÍ, EXISTEN OTRAS FORMAS DE FOMENTO Y MANTENIMIENTO DEL SECTOR PRIMARIO.

En una isla como la nuestra, el suelo agrario está abierto al fomento de la actividad turística y se destinan cantidades millonarias al desarrollo y mantenimiento de la misma.  Además, queda limitado con frecuencia por la normativa existente sobre protección del suelo, medio ambiente, espacios naturales, etc., por lo que, la Mesa de la Mujer Rural quiere poner en valor el trabajo de personas que se dedican a la agricultura y ganadería a la vez que solicita que se le brinden las mismas oportunidades y posibilidades de desarrollo.  

Consideramos necesario y con carácter urgente, que se desarrollen políticas que fomenten y mantengan el sector agrario. Lo que es indiscutible, y esta pandemia lo ha puesto de manifiesto, aún más, es la necesidad de mantener un sector primario fuerte y rentable, puesto que en las islas en las que todavía tiene cierto peso, el efecto de la crisis y el desempleo ha sido menos devastador. Por ello consideramos enormemente beneficioso y necesario iniciar un debate social sobre éste o cualquier otro modelo de ordenación y gestión que defienda y promueva el desarrollo de un sector estratégico para el desarrollo sostenible de las islas y la consecución de la soberanía alimentaria.

Se requiere que se desarrollen políticas que fomenten el sector agrario, la agricultura construye y protege el paisaje, no lo destruye.

La MESA DE LA MUJER RURAL, y con el apoyo de las siguientes  asociaciones y colectivos: 

∙ ADER LA PALMA 

∙ ASOCIACIÓN AGROFIESTA ECOLÓGICA SOLIDARIA DE LA PALMA ∙ ASOCIACIÓN DE CRIADORES DE CABRA DE RAZA PALMERA ∙ ASOCIACIÓN DE VECINOS LAS MANCHAS 

∙ ASOCIACIÓN LINUM CREACION TEXTIL 

∙ ASOCIACIÓN MÚSICO CULTURAL KASA LIBRE 

∙ ASOCIACION SOCIOCULTURAL MAREANDO 

∙ BEN MAGEC ECOLOGISTAS EN ACCIÓN CANARIAS 

∙ BIOTIENDA MARISA&STEFAN 

∙ BODEGA J. DAVID RODRIGUEZ PÉREZ 

∙ BODEGA JOSE ALBERTO TABARES PÉREZ 

∙ BODEGA MIL7OCHENTAYNUEVE 

∙ BODEGA TAMANCA S.A. 

∙ BODEGA VICTORIA EUGENIA TORRES PECIS 

∙ BODEGAS CARBALLO 

∙ CASA MUSEO DEL VINO LAS MANCHAS  

∙ CRDO VINOS DE LA GOMERA 

∙ CRDO VINOS LA PALMA 

∙ EDICIONES LA PALMA  

∙ LA CENTINELA ECOLOGISTAS EN ACCIÓN LA PALMA ∙ LLANOVID SOC. COOP. LTDA. 

∙ RESTAURANTE BRIESTA 

∙ RESTAURANTE LA CASA DEL VOLCÁN 

∙ S.A.T. BODEGAS EL HOYO 

∙ S.A.T. BODEGAS PERDOMO 

EXPONEN: 

Que el Decreto 71/2011, de 11 de marzo, por el que se aprueba definitivamente  el Plan Insular de Ordenación de la isla de La Palma, recoge en su artículo 86 la figura  de Paisajes Agrícolas de Especial Interés, que se definen como aquellos ámbitos  agrícolas de mayor relevancia donde la conservación de la imagen y de las relaciones  entre estos espacios y su entorno se considere representativa. Los objetivos para estos  paisajes agrícolas son la conservación de los cultivos, de la imagen del conjunto y de las  visuales, así como de los elementos del paisaje, de los caminos, la vegetación y las  edificaciones. Los Planes Generales y los planes y normas de los Espacios Naturales  Protegidos establecerán condiciones específicas de preservación para estos paisajes con  la finalidad de conservación de sus valores paisajísticos que a menudo contienen  elementos patrimoniales o etnográficos de interés.  

Que la Ley 14/2019, de 25 de abril, de ordenación de la actividad turística en las  islas de El Hierro, La Gomera y La Palma, conocida como la “ley de islas verdes”  establece la ordenación territorial de la actividad turística y su primer fin, artículo 2.a), 

es “La consecución de un modelo territorial basado en el uso racional y duradero de los  recursos naturales”. En su preámbulo también se establece que uno de sus objetivos es  la “regeneración de suelos degradados y recuperación de las explotaciones agrarias en  las zonas de medianías”. 

Que los viñedos de la zona de Puntagorda, Garafía y Tijarafe están recogidos  como Paisajes Agrícolas de Especial Interés, y en la práctica se viene dando el hecho de  que con el modelo territorial propuesto por la ley de islas verdes no se está consiguiendo  los fines deseados ni en lo referente a la sostenibilidad ambiental ni respecto a “La  consolidación de un sistema económico con capacidad de desarrollo endógeno que  permita una distribución más equitativa de la riqueza y la preservación de las  características sociales y económicas insulares”, artículo 2.d). Es más, se están  originando efectos adversos contrarios a estos fines.  

Que en la actualidad se está produciendo en estas zonas una elevada  proliferación de establecimientos turísticos alojativos en suelo rústico de nueva planta,  poniendo en peligro la sostenibilidad territorial y ambiental consustancial al suelo  rústico sin que aparentemente el desarrollo económico que se persigue se alcance, o por  lo menos se produzca una distribución más equitativa de la riqueza. El sector agrario se  encuentra en declive debido a la fragmentación y transformación de sus espacios  agrícolas como consecuencia de la expansión urbana e industrial, con la consiguiente  pérdida de su capacidad productiva y paisaje identitario. Esto produce el efecto perverso  de redundar negativamente en el sector primario: se encarecen los precios del agua, del  suelo, se produce un alza de precios que el sector agrícola y ganadero no puede asumir.  En estos momentos se puede ser testigo de cómo cepas centenarias de variedades de vid  locales como la listán prieto, entre otras, están siendo arrancadas para la construcción de  infraestructuras, lo que supone una pérdida de biodiversidad agrícola irrecuperable. Estos efectos ya están presentes en el viñedo.  

Que la implantación de este tipo de establecimientos turísticos limita la futura  implantación de usos, sobre todo ganaderos, en las inmediaciones, ya de por sí limitados  habida cuenta de la problemática existente para encontrar suelos aptos para poder  dedicarlos a tales fines. 

Que la mayor parte de los promotores no están vinculados al sector primario, con un poder adquisitivo que supera al del sector agrario local, generándose  competencia desleal. Es más que evidente que no se está dando traslado al mundo rural de parte de las economías que se generan por la actividad turística, sino todo lo  contrario, el turismo está desplazando al sector primario en el propio suelo rústico. 

Que los viñedos de Puntagorda, Garafía y Tijarafe no solo presentan un elevado  valor paisajístico, son también uno de los principales motores de desarrollo local  histórico, como la agricultura, y atesoran un patrimonio etnográfico único y en vías de  extinción, como es el vino de tea y el conjunto de actividades culturales asociadas al  mismo. Asimismo, se trata de la zona de mayor producción de uva dentro del territorio  insular para la elaboración de vinos bajo la Denominación de Origen “Vinos La Palma”,  y representa un importante reservorio de variedades de vid locales únicas en el mundo,  algunas de las cuales pueden llegar a perderse sin haber sido descritas. Además, el  valor histórico de siglos de tradición vitivinícola convierte el producto local en reclamo  turístico indiscutible. Su desaparición no solo producirá el declive de la agricultura sino 

también la paralización del flujo de turismo enogastronómico y rural, por el que tanto se  apuesta desde la Unión Europea y las distintas administraciones públicas a nivel  nacional y regional.  

Que resulta conveniente destacar que los recursos naturales son limitados  siempre, pero aún más en una isla de las dimensiones de La Palma. El suelo es un bien  muy escaso al igual que el agua, y cada vez más. En este continuo disperso edificatorio  que se está creando en suelo rústico de protección agraria, principalmente, y en suelo  rústico de protección paisajística, se están consumiendo grandes cantidades de estos  preciados recursos, amén de otras afecciones como la contaminación del suelo debido a  la proliferación de fosas sépticas, de pistas de acceso de todo tipo y otras  infraestructuras asociadas a estas instalaciones turísticas, así como un aumento en la  vulnerabilidad ante los incendios forestales. 

Que es por lo expuesto que la sostenibilidad ambiental del modelo es más que  cuestionable, teniendo en cuenta además la inexistencia de límites cuantitativos a la  implantación de villas turísticas dispersas a lo largo del suelo rústico. Esta cuestión  parece contradictoria, ya que por un lado la ley dice que busca el uso racional y  duradero de los recursos naturales y por el otro prohíbe que los instrumentos de  ordenación, de cualquier clase, establezcan limitaciones, absolutas o relativas, sobre el  número global o zonas de plazas alojativas, ni de ritmos de implantación, ni imponer  distancias mínimas entre los mismos, ni exigir o excluir modalidades, tipologías o  características turísticas para los establecimientos (art. 13.1). 

Que por otro lado, es importante el hecho que los viñedos de Puntagorda,  Garafía y Tijarafe reúnen todas las características para su inclusión en el listado de  Paisajes Agrarios de Canarias. El tipo de suelos, la localización espacial, el sistema de  construcción del terrazgo agrícola, las características del parcelario, el régimen hídrico,  tipo de cultivo, el destino de la producción y la estructura de la propiedad de la tierra  convierten esta zona en perfecta candidata para su catalogación correspondiente. Es  sorprendente y preocupante el hecho que no se encuentren representados bajo ninguna  categoría a día de hoy.  

Que es por ello que uno de los grandes retos que afronta las zonas rurales de La  Palma es avanzar en el diseño e implementación de políticas públicas para la  construcción de estrategias territoriales que promuevan el desarrollo local y la  generación de empleo compatibles con las características específicas de su entorno. En  este sentido, fortalecer y modernizar el tejido agrícola local desde un enfoque  agroecológico, además de fomentar el consumo de alimentos de proximidad y  recuperar y conservar el espacio agrario periurbano existente, deben ser objetivos a  alcanzar desde las diferentes administraciones públicas. Por tanto, dar el paso hacia la  consolidación y protección de la actividad agrícola local, la cual resulta fundamental  para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía, debe incluirse entre las actuaciones  prioritarias de gestión municipal más importantes. 

Que es por los anteriormente expuesto por lo que,  

SOLICITAN: 

Que al igual que la zona de viñedos del sur de la isla ha sido propuesta para su  protección bajo la figura de Parque Agrario a través del proyecto "Trabajos de  participación activa para el desarrollo de Parques Agrarios de Canarias", encargado a  GESPLAN por el Servicio de Planificación de Obras y Ordenación Rural de la  Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca del Gobierno de Canarias, los viñedos de  Puntagorda, Garafía y Tijarafe tengan las mismas oportunidades al respecto, ya que esta  herramienta es capaz de potenciar la agricultura de proximidad a la vez que blindar  estos espacios del crecimiento urbano e industrial y por tanto: 

1. Se realice seguimiento del cumplimiento de la normativa vigente y de los  condicionantes impuestos en las correspondientes licencias.  

2. Se realicen limitaciones zonales al uso turístico en los viñedos de Puntagorda,  Garafía y Tijarafe como permite la normativa vigente dentro del Plan Insular de  Ordenación de la isla de La Palma. 

3. Se colabore para la clasificación los viñedos de Puntagorda, Garafía y Tijarafe  dentro de las categorías de Paisajes Agrarios de Canarias.  

4. Se proponga los viñedos de Puntagorda, Garafía y Tijarafe como candidatos a  obtener la figura de protección de Parque Agrario, en igualdad de condiciones  que se puede proponer los viñedos de Fuencaliente y/o los viñedos de Las  Breñas.  

En La Palma, a 2 de febrero de 2021

 

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