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13:56h. Sábado, 23 de Septiembre de 2017

Nueva Canarias exige que el gobierno evite la masificación turística y regule por ley el alquiler vacacional

 

NUEVA CANARIASRechaza las acciones violentas de ‘turismofobia’ por parte de minorías

Rechaza las acciones violentas de ‘turismofobia’ por parte de minorías

Nueva Canarias exige que el gobierno evite la masificación turística y regule por ley el alquiler vacacional

La falta de regulación posibilita la distorsión al alza del alquiler residencial, expulsando a los habitantes de sus barrios, y generando problemas de convivencia

Se está generando una competencia desleal con los sectores profesionales a los que se exige estándar de calidad, que pagan impuestos y generan empleo

Nueva Canarias exige que el Gobierno canario, con competencias exclusivas en materia turística, actúe frente a las distorsiones del sector. Evitando una masificación de efectos muy negativos y regulando por ley el alquiler vacacional para evitar problemas de convivencia y que el mercado se dispare con precios que hacen imposible el alquiler residencial, como ya sucede en Barcelona o las Islas Baleares y como también ocurre ya en nuestras islas más turísticas, perjudicando gravemente a la población local. Generando, además, una competencia desleal al turismo profesional que paga impuestos, genera empleo y al que se exige que cumpla determinados estándar de calidad.

Para NC, el Ejecutivo canario debe impulsar las tareas de recuperación de las zonas turísticas obsoletas, así como apoyar la renovación de la planta. Y no apostar por un crecimiento sin límites que olvida que el turismo, junto a sus indudables beneficios económicos, supone impactos medioambientales, mayor generación de residuos, consumo eléctrico y de agua, exigencias en infraestructuras y en seguridad, saturación de las carreteras y uso de los servicios sanitarios locales.

Con relación al creciente fenómeno del alquiler vacacional –que cuenta ya con más de 130.000 camas en Canarias, según el Gobierno-, NC considera que este debe ser regularizado por ley para que contribuya al bienestar de todos. Evitando su localización en edificaciones residenciales por sus consecuencias en la convivencia de los vecinos y vecinas. Y, también, que su peso desmedido distorsione el mercado de alquiler, expulsando a los habitantes de los barrios ante la imposibilidad de abonar cuotas desmesuradas. Y siendo muy exigentes en calidad en las zonas turísticas.

 

‘Turismofobia’

Nueva Canarias rechaza los brotes violentos de turismofobia que se vienen produciendo en algunas ciudades, protagonizados por grupos minoritarios. Pero recuerda que el malestar existe (en Barcelona el turismo es considerado el principal problema por sus ciudadanos y ciudadanas, por encima del desempleo) y que distintas ciudades europeas están comenzando a poner límites ante los problemas que genera la masificación turística.

Solo desde una adecuada regulación, con un turismo ordenado y que no genere graves problemas de convivencia, y con la percepción ciudadana de que el turismo beneficia al conjunto de la población, se puede combatir la turismofobia y poner en valor este sector económico. Y para eso es imprescindible una buena gobernanza del mismo, cumpliendo las administraciones con sus responsabilidades. Cosa que no hace el Gobierno de Canarias, que se limita a contar turistas. Y con una apuesta decidida por la profesionalidad, la generación de empleo y la mejora de la calidad de este.

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