Buscar
13:59h. sábado, 27 de noviembre de 2021

El presidente Clavijo a favor de la central de Caletillas y contra la voluntad de los vecinos y el PGO de Candelaria - por Antonio Cabrera, PX1NMEC

ANTONIO CABRERA PX1NMECCon Paulino Rivero, en enero de 2011 se modificaron dos leyes para evitar el desmantelamiento de la central de Caletillas. Fernando Clavijo ha mantenido esta política cómplice con los intereses de Endesa, dando cobertura jurídica a la continuidad de esta central y, de este modo, alargando la vida del sistema eléctrico convencional.

El presidente Clavijo a favor de la central de Caletillas y contra la voluntad de los vecinos y el PGO de Candelaria - por Antonio Cabrera, PX1NMEC

Con Paulino Rivero, en enero de 2011 se modificaron dos leyes para evitar el desmantelamiento de la central de Caletillas. Fernando Clavijo ha mantenido esta política cómplice con los intereses de Endesa, dando cobertura jurídica a la continuidad de esta central y, de este modo, alargando la vida del sistema eléctrico convencional.

Veamos a continuación cómo se subordinan los gobiernos autonómicos de turno a los intereses de las eléctricas, poniendo el Boletín Oficial de Canarias al servicio de la planificación energética que interesa a Endesa, Red Eléctrica y Enagás. 

El Gobierno de Canarias a lo largo de las diferentes legislaturas ha sido incapaz de articular una política energética propia, mínimamente eficaz, independiente de las eléctricas y responsable con la situación energética de Canarias. El fracaso de los planes energéticos de Canarias son buena prueba de ello. A esto hay que sumar la declaración de interés estratégico para proyectos eólicos y de biomasa, entre otros. Mientras Coalición Canaria firmaba sin pestañear el compromiso impulsado por Greenpeace para una Canarias 100% renovable en 2050, al mismo tiempo declara no renunciar al gas natural. 

Por otro lado, el PGO de Candelaria y el PIOT coinciden al establecer que a parir de marzo de 2015 debía iniciarse el desmantelamiento de la central de Las Caletillas, consumando así una solución largamente esperada por los vecinos. Sin embargo, los intereses de Endesa, Red Eléctrica y Enagás, con la complicidad de los gobernantes de turno, ponen en marcha desde enero de 2011 un proceso para anular del PGO y del PIOT el desmantelamiento de dicha central, a través del antidemocrático procedimiento de declaración de infraestructura de interés general, pasando por encima de la voluntad popular, del Ayuntamiento y del Cabildo.

Dicho sarcásticamente: ¿cuál es el problema? Si la normativa molesta, se cambia al más puro estilo berlusconiano. Pero ¿qué significa esto? Como Canarias no tiene una política energética propia, ni Tenerife Plan Territorial Especial de Infraestructuras Energéticas, los grandes operadores energéticos van señalando en cada momento las supuestas necesidades del sistema insular, utilizando de forma malintencionada y amenazante la correspondencia entre infraestructuras y garantía de suministro. Al final la excepción se convierte en norma y ésta en recurso para un perverso método de planificación. 

Así es cómo las grandes compañías que operan en Canarias controlan los sistemas eléctricos insulares, garantizando la pervivencia de las posiciones de dominio con la garantía de los gobiernos de turno. Es posible constatar que el argumentario de Endesa para justificar la continuidad de la central de Caletillas se basa en previsiones de aumento de la demanda eléctrica de Tenerife que nunca se cumplen y en la falsedad de la complementariedad entre los ciclos combinados y las renovables, argumento que técnicamente se ha desmontado para los sistemas eléctricos insulares.

Es decir, las previsiones de crecimiento de la demanda que recogía el Pecan 2006 para el año 2015, están un 80% por encima de los datos reales. Hoy las puntas de demanda se encuentran habitualmente por debajo de los 500 MWh frente a los 903 MWh previstos. Estos datos han sido dados por buenos por parte de autoridades, planificadores y, por supuesto, compañías interesadas en mantener el error, caso de serlo.

Por el contrario, los argumentos que emplea Endesa para justificar la inviabilidad de las renovables son el elevado coste y las necesidades de suelo de la solar fotovoltaica. Pero ya sabemos con certeza que el coste actual de las energías convencionales es, por término medio, el doble que el producido con fotovoltaica. Y más aún, que esta situación no va a cambiar ya, nunca más.

Resulta evidente la falta de rigor y veracidad, quién sabe si intencionada, de los datos de Endesa para justificar el ciclo combinado en Caletillas, en todo caso de la misma magnitud que lo dicho por la compañía para la introducción del gas natural y la regasificadora. A pesar de que el ingeniero Roque Calero ya ha demostrado para la isla de Gran Canaria, extrapolable al caso de Tenerife, que el gas natural no es la solución.

En definitiva, el Gobierno autónomo y el Cabildo de Tenerife con su apoyo a la continuidad de la central de Caletillas y aferrándose a la falsa necesidad del gas, representan frente al resto de las islas la versión más retrógrada de la política energética canaria. Roque Calero y su equipo de ingenieros están elaborando en estos momentos los proyectos de transición hacia el nuevo modelo energético en Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura y La Palma.

 

ANTONIO CABRERA PX1NMEC