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03:09h. miércoles, 19 de enero de 2022

Sí se puede reclama una apuesta por las desaladoras para la mejora del agua de abasto en Tenerife

Fernando Sabaté, portavoz Insular de Sí se puede en Tenerife, considera que la alarma generada en los medios de comunicación sobre las condiciones del agua de abasto en numerosos municipios de la Isla requiere claridad y unas políticas firmes en el Cabildo en favor de un agua pública y de calidad.

Sí se puede reclama una apuesta por las desaladoras para la mejora del agua de abasto en Tenerife

Consideran que la apuesta por las desalinizadoras solamente mantiene el negocio de los aguatenientes y la sobreexplotación de los acuíferos

Fernando Sabaté, portavoz Insular de Sí se puede en Tenerife, considera que la alarma generada en los medios de comunicación sobre las condiciones del agua de abasto en numerosos municipios de la Isla requiere claridad y unas políticas firmes en el Cabildo en favor de un agua pública y de calidad.

El responsable ecosocialista cree que desde el Consejo Insular de Aguas y la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias se debe de aclarar en primer lugar los datos vertidos en la prensa, explicando de forma correcta los datos que disponen y evitando caer en simplificaciones y alarmismos. Igualmente consideran que las cifras de sodio y de flúor, que aparecen cada vez en más depósitos que abastecen a diferentes pueblos y barrios, en especial en el Norte de Tenerife, son un problema que va a crecer si no se buscan alternativas sostenibles.

“Estamos sufriendo el efecto de la sobreexplotación de los acuíferos, una situación que generará que cada vez tengamos un agua de peor calidad”, explica el portavoz de Sí se puede. La formación de izquierdas achaca esta situación a las políticas seguidas por el Cabildo insular, principal responsable de las aguas de abasto en la Isla, que ha optado desde hace años por las desalinizadoras frente a las desaladoras.

Sabaté explica que con las desaladoras se evita acabar con las aguas fósiles, que ayudan a mantener también nuestra cubierta vegetal, y además se produce un agua de mucha mejor calidad que podría acabar con el exceso de flúor y de sodio. “Es necesario que se haga una decidida política en favor de desaladoras comarcales e insulares que, aprovechando el potencial energético de las renovables, nos permitan un abastecimiento de agua de calidad, sin tener que seguir pagando a los aguatenientes por un agua que mantienen en manos privadas”, manifiesta.

Como ejemplo de esto Sabaté recuerda que su grupo político, que gobierna en Buenavista del Norte, están negociando desde hace meses para que el Cabildo aumente la capacidad de la desaladora pública situada en el campo de golf de ese municipio, que solo produce el 40% de lo que podría, lo que ayudaría a mejorar el agua de algunas zonas de la comarca.

“Mientras existan unos claros intereses en mantener el negocio privado del agua en Tenerife seguiremos teniendo un agua cada vez más cara y de peor calidad, lo que es un grave problema para el conjunto de la ciudadanía”, finaliza.     

http://www.alternativasisepuede.org/