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17:40h. domingo, 23 de enero de 2022

Sí se puede considera que la reacción social ha impedido el cierre de la Escuela de Actores de Canarias

Fernando Sabaté, portavoz insular de Sí se puede ha mostrado el apoyo de su organización política a las acciones emprendidas recientemente por la comunidad educativa de la Escuela de Actores de Canarias para mantener el presupuesto necesario para su viabilidad.

Sí se puede considera que la reacción social ha impedido el cierre de la Escuela de Actores de Canarias

Creen que sin la reacción ejemplar de la comunidad educativa se hubiera producido un daño irreparable a los estudios de arte dramático en las Islas

Fernando Sabaté, portavoz insular de Sí se puede ha mostrado el apoyo de su organización política a las acciones emprendidas recientemente por la comunidad educativa de la Escuela de Actores de Canarias para mantener el presupuesto necesario para su viabilidad.

Como recogen los documentos del propio Gobierno de Canarias, la Escuela de Actores de Canarias fue fundada en 1975 en el ámbito de la Universidad de La Laguna con un programa de estudios de dos años de duración más un año de práctica escénica. Posteriormente, en 1978, adquirió un estatus independiente del marco universitario y en 1996 fue autorizada por la Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias para desarrollar los estudios Superiores de Arte Dramático en las especialidades de Interpretación y Dirección Escénica y Dramaturgia, impartiendo sus enseñanzas en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria.

En los últimos años la labor de este centro ha permitido la implantación de los estudios de arte dramático en Canarias, potenciando una intensa labor cultural que mereció en el año 2005 la concesión de la Medalla de Oro de Canarias. Sabaté afirma que “a pesar de este reconocimiento en el primer borrador de los presupuestos aparecía una reducción brutal del 40% de su financiación, que harían cada vez más inaccesible e insostenible el acceso del alumnado y el mantenimiento de la propia Escuela, aún cuando hace menos de una década se construyó el edificio que la alberga, por un importe de cuatro millones de euros”.

Sabaté cree que “sin la reacción ejemplar de la comunidad educativa de la Escuela de Actores de Canarias se hubiera producido un daño irreparable, que ha quedado parcialmente resuelto con las enmiendas presentadas a última hora a los presupuestos isleños”. El portavoz ecosocialista cree que se ha demostrado el desprecio del Gobierno de Canarias a la Escuela de Actores, de sus alumnos, de sus docentes, de su personal de administración y servicios, y de su edificio, olvidos cada vez más frecuentes, como también es el caso del Teatro Baudet, “comprado casualmente el mismo año 1996 a sus propietarios, que se adquirió para convertirlo en sede de las compañías teatrales de la Isla, donde tuvieran sus oficinas y sirviera de local de ensayo”.

En Sí se puede desean mostrar su total apoyo al personal docente, alumnado y PAS en su lucha en defensa de los estudios superiores de arte dramático, y condenan igualmente la política descontrolada de adquisiciones e infraestructuras de las distintas administraciones que se mantienen o serán en breve abandonadas. Animan asimismo a seguir con atención los futuros movimientos del ejecutivo canario al haber demostrado “un profundo desinterés con este tipo de estudios que podría plasmarse en futuros recortes”.