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02:30h. miércoles, 03 de marzo de 2021

Ya Canarias no puede vivir de la ruina de los otros (abril 2020) - Canarias entra en el escenario pesimista: a la espera del invierno de 2022 (enero 2021) José L. Jiménez en EL ECONOMISTA - El turismo masivo ha muerto en Canarias, comenta Chema Tante

 

 

FRASE TANTE JIMÉNEZ

José L. Jiménez publicaba en abril del 2020 y este mismo enero de 2021, sendos artículos en el que indica la necesidad de revisar los elementos de la actividad económica única de Canarias. El turismo masivo. Y yo, Chema Tante, comento el asunto, machacando en lo que vengo insistiendo hace años, El turismo masivo en Canarias es un auténtico disparate ecológico, comercial y social. Es preciso, ya, cambiar el rumbo económico de Canarias. No lo harán, ya lo sé, porque Julio Pérez seguirá mandando en el gobierno canario, a las órdenes de la oligarquía a quien sirve. Pero yo continuaré denunciando la locura..

 

El turismo masivo ha muerto en Canarias, comenta Chema Tante *

CHEMA TANTECon el respeto que merece el prestigio profesional de José L. Jiménez, yo agrego a sus textos que tengo que ratificar lo que vengo diciendo, ya antes del advenimiento de la pandemia y desde el mismo inicio de ella, en marzo de 2020. Cuando empezó este desastre, ya la actividad de turismo masivo en Canarias era inconveniente, para las islas, y para el Planeta. Una actividad que llegó a recibir 17 millones de turistas pero nunca pudo ofrecer empleo digno a la población local, que necesita un sin fin de ayudas y protecciones oficiales, que hace que el territorio se incluya entre los que arrojan peores registros -en el estado español y en Europa- de miseria, paro, desatención a la dependencia, precios altos y salarios bajos, que contribuye decisivamente al calentamiento global, con esos 34 millones de largos vuelos contaminantes y la importación, en frío o congelación, de ingentes cantidades de mercancías, con el derroche de agua y de energía desalada o generada con combustibles fósiles igualmente importados, es una actividad de todo punto intolerable. Y, en las condiciones sanitarias sobrevenidas, esta actividad del turismo masivo es imposible, por mucho que se empeñen Ángel Víctor y Yaiza, porque es altamente propiciadora de contagios.

Pero, cuando llegó la covid-19, el mismo mes de marzo, ya yo advertí de que este desastre tenía largo plazo y que lo lógico era destinar todos los esfuerzos y los recursos disponibles a la recuperación de otras actividades económicas abandonadas y a la búsqueda de otras nuevas no contaminantes y más seguras sanitariamente. Una cuestión planteada hace muchos años y jamás abordada. Y lo dije entonces y lo repito ahora. Esta es la oportunidad. Se me respondió que esto no era cosa que se pudiera resolver de un día para otro. Han pasado ya once meses y quedan al menos dos años más, si la Pacha Mama no envía otra advertencia, en forma de calamidad. Se han derrochado millones de euros y esfuerzos denodados para intentar mantener un negocio de turismo masivo muerto. Muerto y enterrado. Se ha perdido tiempo, dinero y esfuerzos, y se pretende seguir con tamaña locura.

Los desgraciados acontecimientos han venido a darme la razón. Canarias no puede esperar que lo que se ha llamado "nuestro turista fiel", vuelva. El mundo ha cambiado. Los ciegos burócratas europeos, los toletes gobernantes y los rapaces empresarios han reducido al destino canario, sin necesidad ninguna, al segmento de turismo masivo, que obliga a la feroz reducción de costes y a una oferta desmesurada y depredadora, para mantener cierta rentabilidad para las empresas. Para las empresas, que no para la gente. Pero ahora, cuando, dentro de un par de años, el turismo internacional empiece a recuperarse, los destinos de turismo barato, de Marruecos a Túnez, pasando por Benidorm, apoyándose en sus costes sensiblemente inferiores a los de Canarias, van a entrar en una competencia por precio que Canarias no podrá resistir, por mucho que eliminen tasas aeroportuarias. Y eso, en un escenario en el que todo indica que la subida de precios de los combustibles fósiles será aterradora.

Canarias tiene que reducir su oferta turística a un cuarto de la actual y dedicarse a las renovables, el sector primario, actividades industriales, comerciales y logísticas no contaminantes y mirando a nuestro continente africano. Todo euro que se destine al negocio del turismo masivo es un euro perdido.

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Los dos artículos de Jiménez en EL ECONOMISTA

https://www.eleconomista.es/canarias/amp/10497571/Ya-Canarias-no-puede-vivir-de-la-ruina-de-los-otros

https://www.eleconomista.es/canarias/noticias/10997103/01/21/Canarias-entra-en-el-escenario-pesimista-a-la-espera-del-invierno-de-2022.html

JOSE L JIMÉNEZ

el economista

MANCHETA 9