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sábado, 02 de julio de 2022 00:04h.

CAPITALISMO PURO Y DURO: CON GLOBALIZACIÓN O SIN GLOBALIZACIÓN EL NEOLIBERALISMO PERMANECE INALTERABLE

Ecuador: señal de aviso, editorial de LA JORNADA / ¿De la globalización neoliberal a la desglobalización neoliberal? No, gracias" - por Francisco Morote, en 2020

f paco morote lajorn

 

Editorial de LA JORNADA, sobre las movilizaciones en Ecuador y Reino Unido por el alza del coste de la vida. Lo señala y comenta Francisco Morote, de Attac Canarias, que aporta el antetítulo y recupera un premonitorio artículo suyo de 2020

 

 

Protestas en Ecuador: 3 claves para entender las manifestaciones de grupos indígenas y el estado de excepción decretado por el gobierno BBC NEWS

Miles de personas se movilizaron por el centro de Londres en protesta al aumento del costo de la vida INFOBAE

 

¿De la globalización neoliberal a la desglobalización neoliberal? No, gracias", Francisco Morote

El editorial de La Jornada "Ecuador: señal de aviso", y el artículo recuperado "¿De la globalización neoliberal a la desglobalización neoliberal? No, gracias", que escribí en 2020, apuntan al mismo fenómeno indeseable: con globalización o sin globalización el neoliberalismo, la expresión más pura y dura del capitalismo, permanece inalterable. Como señala el editorial de La Jornada es urgente :  "un cambio en el modelo neoliberal que se sigue aplicando en la mayor parte del mundo, pese a las contundentes evidencias de que no sólo no resuelve, sino que ahonda los grandes problemas de la desigualdad, la pobreza, la amenaza al medio ambiente y el desencanto con las instituciones democráticas." 

 

¿De la globalización neoliberal a la desglobalización neoliberal? No, gracias - por Francisco Morote, presidente honorario de Attac Canarias *

"La desigualdad está creciendo. Las personas están cuestionando un mundo en el que un puñado de individuos posee la misma riqueza que la mitad de la humanidad".

Antònio Guterres ( secretario general de la ONU): mensaje de Año Nuevo 2019.
 
¿De la globalización neoliberal a la desglobalización neoliberal?  ¿De Margaret Thatcher, Ronald Reagan y Augusto Pinochet a Donald Trump, Boris Johson y Jair Bolsonaro?

Por favor, para ese viaje no hacían falta alforjas.

Se trata del neoliberalismo, del mismo perro con distinto collar, globalizador o desglobalizador. Antes imponiendo, EEUU+RU y sus acólitos, la agenda globalizadora librecambista en su propio interés; ahora, cuando con China y Alemania, convertidos en rivales de éxito, la globalización ha dejado de ser un medio para imponer su supremacía económica, abandonando el libre comercio y volviendo a un cierto modo de proteccionismo.

Pero siempre, con un disfraz o con otro, el mismo neoliberalismo, "entendido de modo llano como el predominio prácticamente exclusivo de los criterios del mercado en el extenso campo de las condiciones económicas y sociales", en palabras de León Bendesky

En fin, si en los tiempos de la globalización neoliberal hubo que combatir los mal llamados tratados de libre comercio, como el Tratado Transatlático de Libre Comercio e Inversión o el Tratado Transpacífico de Cooperación Económica, ahora, en esta fase de desglobalización neoliberal toca revertir, más que nunca, el desmantelamiento y privatización de los servicios públicos, especialmente la sanidad pública, reducida a mínimos y puesta a prueba dramáticamente por la pandemia del COVID-19. 

Con globalización o con desglobalización, el neoliberalismo siempre le ha asignado al Estado un papel, proveer a la clase acomodada por excelencia, a la burguesia, las condiciones económicas y sociales más propicias para alcanzar su objetivo último y permanente, la máxima concentración de riqueza en sus manos, tanto en el mercado mundial, como en el nacional. De ahí que con globalización o desglobalización al Estado se le vea siempre, desde la óptica neoliberal, como algo a despojar, a convertir en un botín privado: empresas y servicios públicos, etcétera.

Hoy, en estos tiempos de pandemia, que han desnudado las miserias del neoliberalismo,  la tarea para los movimientos sociales y las fuerzas políticas progresistas, es conquistar electoralmente el poder gubernamental de los Estados, para ponerlos al servicio del bien común, que es, en la práctica, el bien de la inmensa mayoría.  

Recuperar y fortalecer el Estado del Bienestar o empezar a levantar sus cimientos, según los casos, y construir un nuevo orden ecológico, económico y social  internacional, deberían ser sus objetivos prioritarios.

No será nada fácil conseguirlos. Enfrente se encontrará con la oposición de esa minoría de súper ricos y sus seguidores,  partidarios de la vuelta a la"normalidad capitalista", esa normalidad que, con globalización o con desglobalización: "Es -como decía Bertrand Russell ya en 1963- una sociedad en la cual una minoría muy pequeña de propietarios somete a la explotación al resto de la población, arremete contra la naturaleza y despilfarra los recursos naturales del planeta" (Political Ideals. Unwin Books. London 1963).

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Francisco Morote

francisco morote attac

 

 

http://www.lacasademitia.es/articulo/firmas/globalizacion-neoliberal-desglobalizacion-neoliberal-gracias-francisco-morote/20200603085258100798.html

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Desde el lunes 13, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) mantiene un paro nacional que, asegura, continuará hasta que el gobierno de Guillermo Lasso atienda un pliego petitorio de 10 puntos, entre los que se cuentan la regulación del precio de productos agrícolas, la renegociación de las deudas de cuatro millones de familias con la banca y, de manera central, una reducción en los precios de los combustibles. Entre mayo de 2020 y octubre de 2021, el diésel subió 90 por ciento (a 1.90 dólares el galón) y la gasolina 46 por ciento (a 2.55), por lo que la Conaie y otros sectores sociales exigen que se rebajen a 1.50 y 2.10 dólares, respectivamente. El costo de los carburantes es un tema sensible para la sociedad ecuatoriana: en 2019, el ex presidente Lenín Moreno enfrentó una insurrección popular cuando decretó un plan de ajustes presupuestales que incluía un retiro de subsidios a los combustibles, lo cual implicaría un alza dramática de hasta 53 por ciento en el caso del diésel.

 

Todo el editorial de LA JORNADA

https://www.jornada.com.mx/2022/06/19/edito/002a1edi

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