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09:15h. sábado, 22 de enero de 2022

FRAGMENTOS | Presupuestos que ahondarán en la crisis | Navarro, Torres y Garzón


Franci Xavier Muñoz hace este resumen de fragmentos de Lo que España necesita, de los profesores Navarro, Torres y Garzón
Las derechas son muy dadas a alardear siempre de un gran patriotismo. A poco que tengan ocasión despliegan grandes banderas (…) y hacen discursos altisonantes pregonando su compromiso con la nación y su gran amor a la patria. Pero cuando gobiernan (…) en seguida se desvela que tienen un concepto del patriotismo un tanto singular, puesto que tratan a unas personas o grupos sociales (…) como más parte de la patria que otros, y los benefician privilegiadamente con las medidas que adoptan. Y también se puede comprobar entonces que, cuando les conviene, sitúan sus intereses particulares por encima de los de la nación a la que dicen defender.

 Lo que ha hecho el PP con los Presupuestos Generales del Estado (PGE) es una buena prueba (…). Mariano Rajoy decidió posponer su presentación solo para tratar de beneficiar a su partido, evitando que los electores de Andalucía y Asturias comprobaran que los presupuestos contenían nuevos y más severos recortes sociales y medidas claramente contrarias a las que el PP había prometido en la campaña electoral.

El engaño no les reportó ventajas en ninguna de las dos comunidades (…) pero permitió que muchos más españoles comprobaran que el patriotismo del PP, dispuesto a dañar los intereses generales de España con tal de obtener ventajas electorales, es solo de banderola y de hojalata.

 (…) estos presupuestos y los recortes que conllevan no se imponen a España para que mejore su situación económica y pueda hacer frente más fácilmente a la deuda. Son un paso más en la estrategia que los grandes poderes financieros quieren imponer a España y a otros países de la UE: forzar su “rescate” (…) y generar presión para forzar la aplicación de reformas que les proporcionen más poder y condiciones más ventajosas para sus negocios. Ya han aplicado la reforma laboral y los primeros pasos de la financiera y pronto empezarán con la que realmente les interesa más desde hace tiempo: la de los servicios públicos para privatizarlos en la medida de lo posible.

 Para justificar la estrategia (…) los grandes poderes financieros utilizan la excusa de la deuda de los gobiernos, afirmando que es el principal problema que hay que resolver y que para ello hay que recortar gastos mediante estrictas políticas de austeridad, además de reducir salarios para que las economías sean más competitivas y obtengan así más ingresos.

 (…) Si de verdad se quisiera evitar el incremento de la deuda habría que actuar sobre los tres grandes factores que la están generando en los últimos tiempos.

 El primero, la pérdida de ingresos públicos como consecuencia de la crisis y de las reformas fiscales que han estado orientadas a que las grandes empresas, los grandes patrimonios y los dueños del gran capital paguen cada vez menos impuestos. El segundo, los gastos extraordinarios que ha habido que realizar para crear fondos de ayuda a los bancos que provocaron la crisis y para paliar sus efectos (…). Y, finalmente, el incremento de los intereses que vienen produciendo los especuladores que actúan con plena libertad para aprovecharse del mar revuelto de la crisis (…).

 Y decimos que estos presupuestos nos colocan al borde del abismo porque, al seguir deteriorando nuestra situación económica, van a proporcionar la excusa que van buscando para “rescatar” a España.

 El problema real que tiene la economía española no es la deuda pública (…) sino la privada. Y ésta es la consecuencia de dos circunstancias. Una, la escasez de ingresos como efecto de las políticas neoliberales de los últimos años, que han producido grandes beneficios para el gran capital en perjuicio de las rentas del trabajo y de la pequeña y mediana empresa. Otra, el endeudamiento de la banca española con bancos extranjeros para financiar elboom especulativo en la actividad inmobiliaria de los últimos años y el incremento de la demanda de crédito familiar por la razón anterior.

 Lo que van buscando no es que España haga frente a esa deuda privada mediante el incremento de sus propios ingresos, puesto que para ello tendrían que cambiar el modelo de producción y reparto que proporciona grandes beneficios al gran capital. Lo que buscan principalmente es que los bancos españoles paguen la deuda contraída con los extranjeros y que es la causa de su descapitalización actual. Por eso el “rescate” de España no es tal sino que es, en realidad. El rescate de los bancos. Y el procedimiento sería el que ya han adoptado en muchos otros países: con la excusa de la deuda pública se adoptan medidas que deterioran aún más la economía y entonces se obliga a que el país en cuestión pida un préstamo que va directamente a tapar los agujeros de la banca. En este caso, a los bancos españoles para que éstos paguen su deuda con los extranjeros, pasando la factura, por supuesto, a toda la ciudadanía en forma de recortes y sacrificios aún mayores para poder pagarlos.

 (…) España necesita generar más ingresos públicos y para ello es imprescindible, en primer lugar, incrementar la actividad económica y el empleo, lo que obliga (…) a garantizar demanda solvente a las empresas y suficiente financiación. Y, en segundo lugar, reformar nuestro sistema fiscal para hacerlo más justo y acorde con la globalización y la abundancia de movimientos y transacciones financieras en las que se desenvuelven las economías.

 (…) Para evitar que los especuladores estén encareciendo continuamente la financiación que necesitan los gobiernos, lo que hay que hacer es imponer controles a los movimientos especulativos de capital y obligar a que el BCE actúe como lo que debería ser: un auténtico banco central que financie a los gobiernos europeos para que éstos no tengan que ser devorados por los mercados.

 (…) Por eso es necesario también que los españoles y nuestro Gobierno actúen con dignidad y resolución en defensa de los auténticos intereses nacionales y que den un golpe en la mesa de la UE para recabar políticas diferentes que salven a Europa de la actual deriva neoliberal que está hundiendo las economías y rompiendo nuestras sociedades. Y tener presente que si eso no es posible y si dentro del euro solo nos queda sufrir un infierno, tenemos el derecho y también la obligación de erigirnos en dueños de nuestro destino optando por otras vías que lo eviten, saliéndonos de esta misión monetaria tan mal diseñada, tan injusta y tan sometida a los poderes financieros.

 

(…) el sector energético es uno de los que interfiere más directa y constantemente en las autoridades para lograr que la regulación del negocio sea lo más favorable posible a sus intereses. Todas sus empresas disponen de gabinetes dedicados expresamente a influir sobre la actividad regulatoria y es habitual que logren que las normas legales se elaboren literalmente al dictado de sus informes.

 Y eso (…) no es ajeno a la presencia muy bien retribuida en sus consejos o como asesores de ex políticos de alto rango, entre los que incluso se encuentran antiguos presidentes de Gobierno como José María Aznar o Felipe González.

 El sector ha conseguido siempre mantener unos altos beneficios gracias (…) a que los gobiernos han regulado las tarifas y su funcionamiento de acuerdo a sus preferencias e intereses comerciales.

 (…) El nuevo sector de energías renovables se ha convertido en un verdadero competidor y enemigo de los sectores tradicionales y por eso éstos han dirigido buena parte de sus actuaciones a tratar de dinamitar su desarrollo, lo que ha supuesto una presión constante a los gobiernos para que legislen de forma que les siga siendo favorable. El ejecutivo de Rajoy no ha tardado en mostrar su debilidad al respecto realizando una doble y simultánea cesión: frente a la presión de los grupos energéticos españoles más poderosos y también ante los intereses del capital extranjero; en ambos casos en perjuicio de los intereses generales de España y de las empresas nacionales de energías renovables.

 (…) en los últimos años se viene desarrollando un proyecto energético muy ambicioso que consiste en sembrar el Sáhara de paneles solares para suministrar energía eléctrica a Europa. El proyecto está encabezado políticamente por el gobierno de Alemania (…). Además, cuenta con la presencia de muchas de las grandes empresas de aquel país como E.ON, Siemens o el Deutsche Bank.

 Naturalmente, es lógico que a este proyecto alemán no le interese para nada que empresas españolas desarrollen sus propias tecnologías y que alcancen la envergadura suficiente como para hacer innecesario el suministro de electricidad que los alemanes pudieran hacernos desde África. Pues bien, no sabemos si fue por casualidad o no, pero lo cierto es que el presidente Mariano Rajoy se entrevistó con la [canciller] Merkel el 26 de enero de 2012 y que justo al día siguiente su Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto que elimina las primas a las renovables, lo que supone una auténtica moratoria a la generación verde en España.

Fuese casualidad o no, lo cierto es que gracias a esa decisión del gobierno de Rajoy, los intereses alemanes están servidos. Como lo han estado casi simultáneamente los de las eléctricas y nucleares que conforman el gran grupo de presión energético español (…).

 (…) Con tal de salvaguardar los intereses comerciales de las grandes empresas eléctricas y de las energéticas en general se está incentivando la utilización de las fuentes que suponen mayores costes para el conjunto de nuestra economía, pues son las que tienen precios que vienen impuestos desde el exterior, las que generan elevadas emisiones de CO2 y no aportan ya nada a la innovación y competitividad que precisa nuestro aparato productivo (…).

(…) Es verdaderamente muy contradictorio que un Gobierno que se jacta de su patriotismo y de defender a los empresarios sea el que frene en seco el desarrollo de un sector empresarial auténticamente español como el de las renovables (…) sólo para defender los beneficios de empresas oligopólicas que en gran parte son propiedad de capital extranjero.

 (…) Los partidos sometidos a los grandes poderes económicos y financieros han sido los artífices de la burbuja inmobiliaria aprobando medidas de liberalización del suelo, en la anterior de gobierno del PP, que permitían colocar en el mercado hasta el último centímetro de nuestro territorio, estuviese donde estuviese. Y algo parecido ocurre en relación con las fuentes de energía. Los partidos gobernantes no son conscientes de que es imposible mantener de por vida nuestros actuales niveles de contaminación y los costes de todo tipo asociados a su utilización, y por eso siguen manteniéndolas en lugar de pasar a utilizar otras energías limpias y sostenibles.

 (…) Los mercados donde se produce y distribuye la energía eléctrica en régimen de oligopolio funcionan inevitablemente de modo muy imperfecto, como demuestra el caso español, proporcionando una cantidad inadecuada y a un precio excesivo. Eso significa que el mejor modo de atender a los intereses de los consumidores y de ahorrarles costes innecesarios y facturas más caras de la energía es la nacionalización de las empresas suministradoras, considerándolas de estricto y esencial servicio público.

 (…) es posible ir hacia un modelo basado en su totalidad en las energías renovables en el horizonte de 2030. Hay que aspirar a ello penalizando el uso de energías convencionales que nos hacen más dependientes del capital extranjero (…).

 Hay que fomentar el autoconsumo en lugar de desincentivarlo, como hizo una norma del anterior Gobierno (…). En Alemania, por ejemplo, el 50% de las renovables está en manos de los ciudadanos y eso puede generar un sistema mucho más limpio, eficiente y sostenible.

 

 © Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón

LO QUE ESPAÑA NECESITA, 2012