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03:24h. jueves, 24 de junio de 2021

Seguirán pecando, pero ya al menos no les amparará el Derecho Canónico

El G7 alcanza un acuerdo histórico para un impuesto mínimo global de sociedades del 15% - La caída de un dogma, a pesar de la validez sempiterna de Lampedusa, comenta Chema Tante

 

FRASE TANTE G7

El G7 ha escenificado su comedia sobre el impuesto. Lo comento yo, Chema Tante

La caída de un dogma, a pesar de la validez sempiterna de Lampedusa, comenta Chema Tante

CHEMA TANTECreo que la clave relevante del acuerdo del G7 sobre el impuesto mínimo global de sociedades, está en la palabreja "no vinculante". Se trata de una farsa, para dar la impresión de que los gobiernos de los países opulentos se preocupan por el desprecio de las grandes empresas por el resto de la Humanidad. Incluso los forcejeos por rebajar la propuesta de Biden de colocar ese mínimo en el 21 % y ponerlo al final en ese mezquino 15 %, todo es una comedia.

Una manifestación más de Lampedusa, la hipocresía, cambiar algo para que todo siga igual. Si el acuerdo es "No vinculante" para los 7 hegemónicos, imaginen el caso que le harán los demás. Y, en el caso de estados dominados por el neoliberalismo, como el español, hasta ese diminuto 15 % será sorteado, con todas las artimañas de exenciones y excepciones de que es capaz la sórdida imaginación de los y las  burotecnócratas.

Sin embargo, creo que este 5 de junio es una fecha histórica. El Papa de Washington, el Sumo Pontífice del Neoliberalismo, ha reconocido en el Concilio de su Religión, que el Dogma Supremo de su Fe, es una filfa. Es como si su homólogo de Roma convocara un Concilio Vaticano III para reconocer que lo de la Paloma no era como se había dicho. Porque Su Santidad Bíden y el Colegio Cardenalicio del Neoliberalismo, ya han reconocido que no es cierto que "si se deja el dinero en manos de las empresas, las empresas invertirán ese dinero en provecho de la sociedad" y, de paso y por ello, que el estado no hace falta, que ya las empresas, santas empresas, se ocupan de todo.. No, ya se empieza a reconocer que esa trampa no funciona. Que el dinero que se deja en manos de las empresas, en su mayor mayorísima parte, no se invierte en crear empleo y en tratar bien a las clases trabajadoras, sino que acaba en las cuentas de las y los accionistas, quienes lo dedican a la especulación, a comprarse yates de 500 millones, a viajes especiales y demás excentricidades, mientras la gente se muere de hambre y sed.

Yo tengo pocas esperanzas de que esas buenas intenciones de frenar la ingeniería fiscal de las multinacionales se encaminen como sería de desear. Pero, al menos remitirá la insoportable suficiencia de economistas y comentaristas a sueldo del neoliberalismo, y se podrá poner coto a las soflamas políticas. No. Que paguen impuestos las grandes empresas, no es perverso. Seguirán pecando, pero ya al menos no les amparará el Derecho Canónico.

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El G7 acuerda crear un impuesto mínimo global del 15% para las empresas

El G7 alcanza un acuerdo histórico para un impuesto mínimo global de sociedades del 15%

http://El G7 alcanza un acuerdo histórico para un impuesto mínimo global de sociedades del 15%

Acuerdo histórico del G7 para respaldar un impuesto global mínimo del 15% a las empresas

 

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