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11:35h. Jueves, 09 de abril de 2020

Hacienda estudia implicar al capital privado a través de la RIC en los trenes "la única solución para la movilidad en las islas", LA PROVINCIA. Chema Tante comenta este nuevo dislate

 

FRASE RR CHEMA

En LA PROVINCIA informan de que Román Rodríguez sigue dedicándose al deporte preferido de la clase política canaria y peninsular y balear, ceutí, melillense... halagar al empresariado e inventar formas para que pueda lucrarse con obras innecesarias, inútiles, inexplicables. La parida de hoy es construir los trenes, dichosos trenes, con fondos de la RIC. Y Román, que sabe perfectamente lo que dice, se atreve a calificar esos fondos de la RIC como "capital privado". Román, conoces muy bien que ese dinero es público y la sola idea de permitir utilizarlo desde la RIC para privatizar un servicio público, el que sea, es una aberración. De manera que yo, Chema Tante, cometo la osadía de explicar, a Román y a quien tenga ganas de calarse este rollo, la magnitud de su error. Que, encima, es un error consciente.

Lo siento mucho por Román Rodríguez, a quien tengo por poseedor de una de las mentes más claras de Canarias, pero esto que quiere hacer no es un error, es una tonga de ellos.

Empezando por el más grave: los trenes. Los trenes no son la "única solución" para la movilidad en las islas, ni siquiera son una solución. La solución, ésta sí única, para la movilidad en Canarias es reducir esa movilidad. La movilidad individual, incentivando de verdad el transporte colectivo y la movilidad, en general, racionalizando y descentralizando la actividad empresarial y laboral. No puede ser que todos los días no festivos decenas de miles de personas se muevan por la mañana de un lado al otro y por la tarde del otro al primero. Todo el mundo, a la misma hora. La Universidad tendrá que cambiar sus horarios, pero las entidades públicas, también. Y conseguir que más empresas se manden a mudar de los centros urbanos. Y que la gente viva más cerca de su trabajo. Si alguien trabaja en el sur, que viva en el sur. Es fácil de entender. Se llama planificar. Claro. Es complicado. Lo sencillo es poner parches que ni solucionan ni alivian el problema, pero le producen muchos beneficios a las empresas amigas. 

Como dice Antonio Cabrera de León, que además de sanar, sabe pensar: "no se trata de aumentar carreteras y trenes para hacer felices a los constructores, sino de disminuir el tráfico para que podamos vivir." (Tenerife atascado, en La casa de mi tía)

Además, el tren, como lo ha concebido la insalla tecnócrata, sería solamente para personas. ¿Qué harán, entonces, con las mercancías? Una vía es la actual del transporte por carretera. Pero, al menos en Gran Canaria y Tenerife, se podría aprovechar la idea del Foro Agustín de Betancourt: utilizar los puertos de Granadilla y Arinaga para un sistema interinsular de transporte por mar. Que, además, podría ser utilizado también por personas. Ya que se ha hecho la barbaridad de construir dos puertos inútiles, lo inteligente es permitir que sirvan para algo. Claro que con esto no habría que construir nada más. Se jeringó el negociete.

Y ahora, vamos con la RIC. La RIC, que se entere Román y que se enteren los empresarios y las empresarias, no es capital privado. Es dinero público, que se ha dejado en manos privadas, para que "generen riqueza y creen empleo", cosa, por cierto que, vistos los resultados, no se ha conseguido en absoluto. Ni Canarias ha sido más rica con la RIC, ni se ha creado empleo con la RIC. Quienes han sido más ricas, han sido las empresas y sus accionistas; y quienes han conseguido empleo han sido los enchufados y los que han transitado por las puertas giratorias ¿Estás por ahí, Ricardo Melchior?. Pero, desde luego, los recursos públicos de la RIC no pueden ser aplicados para privatizar un servicio público. Ni siquiera un servicio público tan inútil ni tan poco justificable como trenes en Canarias. Si hubiera que construir un tren, ese tren debería ser público y si las empresarias y los empresarios no son capaces de invertir el dinero de la RIC como prescribe la ley, se les quita, y se utiliza para lo que haya que utilizarlo.

Y, otra vez, los trenes, Los trenes son terribles depredadores de territorio. Y contaminan. Por muy eléctricos que sean, por mucho que -permitan que me carcajee- se consiga producir la energía con renovables, los trenes no son una solución ecológica. La solución ecológica para el transporte, es reducir ese transporte.

Y le voy a desvelar a Román Rodríguez un rasgo determinante de la personalidad moderna, también en Canarias. A la gente le gusta ir en su coche, para echárselas, aunque se tenga que pegar dos colas diarias, cinco días por semana. De manera que haya o no haya tren, la zarandajada automovilística seguirá aferrada a sus volantes. Habrá que hacer un hercúleo esfuerzo para separarla de ellos. Y, si se hace tal tarea y se consigue el éxito, entonces, bastará con meterla en guaguas, eléctricas, que podrán rodar por esas carreteras que se empeñaron en extender por las geografías insulares. Que bastarán para contener el tráfico, sin más construcciones.

Si en los proyectos de trenes, se han estallado 52 millones, como se queja Román, allá cada cuál con su conciencia de cómo se gasta las perras públicas. Y aleluya por quienes se han metido tanta pasta. Pero, cuando se comete un error, hay que asumirlo, no persistir en él. Los otros tres mil millones, no hace repajolera falta sepultarlos en trenes.

Y ya está. Las empresas de construcción deben dedicarse exhaustivamente a la vivienda social y a la rehabilitación del territorio, después de la reducción a un tercio de la oferta alojativa turística, que es otra acción urgente. Quien no lo entienda, que me lea. Y que me rebata, si puede.

Pero, Román Rodríguez, de verdad. Nada de trenes. Y con la RIC, menos.

* Lo escribe y lo sostiene Chema Tante

CHEMA TANTE

https://www.laprovincia.es/economia/2020/02/11/hacienda-estudia-implicar-capital-privado/1253691.html

 

MANCHETA 16