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08:55h. lunes, 21 de septiembre de 2020

Lotería funesta, en la que Canarias tiene todos los números y la Tierra, la desgracia del premio seguro - por Chema Tante

 

FRASE TANTE LOTERÍA

Lotería funesta, en la que Canarias tiene todos los números y la Tierra, la desgracia del premio seguro - por Chema Tante

Llega el 1 de julio y ni app, ni "pasaporte sanitario", PCR, ni masivos ni aleatorios, controles ridículos, nada de "inmunidad de rebaño", ya viene de nuevo el virus, a lomos del turismo, chapuza temeraria, terquedad imprudente

Ya, con el preámbulo, está escrito el artículo. Poco más hay que decir, salvo la y el protagonistas, Yaiza Castilla y Ángel Víctor Torres.

Empezaron con esas absurdidades del "pasaporte sanitario" que se iba a apoyar en una supuesta aplicación informática que la atrevida Yaiza Castilla cacareó que ya estaba desarrollada en Canarias. Los papanatas medios de comunicación, papanateria en todo caso entendible, porque la cobran fastuosamente, inmediatamente corearon las maravillosas invenciones con que la consejera de Turismo y el presidente del Gobierno de estas islas desafortunadas pretendieron tranquilizar a la gente y contentar a sus financiadores empresariales. Con la prueba de la app en La Gomera, han hecho el ridículo más espantoso.

Pero ha corrido el tiempo y se acerca el momento. Yaiza y Ángel Víctor mantienen un cerrado mutismo. El 1 de julio, miércoles, empiezan a asomar la cabeza las hordas turísticas. Y este es el panorama.

El o la turista desembarcará, sin que haya manera de saber si porta el maldito virus. Porque serán personas asintomáticas o en la fase de incubación. Se desperdigarán por los territorios insulares y quien sea vehículo de la infección, la repartirá por doquier. Los aeropuertos serán un coladero sin freno. La prueba está en la zozobra de la Unión Europea, que tiene que prohibir la entrada de gente de algunos países. Si se pudiera cernir el virus en las puertas de desembarque no se explicaría tanta desazón.

Aquella historia de las app se ha confirmado como inoperante y los procedimientos de rastreo son de imposible aplicación. Y, después, cuando ya esté en alguna de las islas, un, una turista en vacaciones se mueve sin posibilidad de control. Desde el atribulado personal del hotel. el de atención en tiendas y restaurantes, los hamaqueros, los y las guindillas, un montón de gente estará en contacto con el o la turista que distribuya el virus. Pero, después, ese, esa turista con infección puede perfectamente largarse de Canarias, sin que la enfermedad se le haya manifestado, pero ello no será óbice para que nos haya dejado el virus. Rastreen eso, Yaiza, Ángel Víctor.

Es verdad que la mayoría de turistas vendrá sin problemas de infección. Pero basta con pocos casos. Con unas pocas personas que traigan el virus y no se les detecte, que no se les puede detectar, a su entrada,  la covid-19 recrudecerá. Se trata de una lotería funesta, un azar en el Canarias tiene todos los números.

Bien. Supongamos que las siete vírgenes isleñas nos protegen y que este pronóstico mío no se cumple, cosa que deseo.

Entonces tendremos el otro premio, el seguro, el también negativo. Porque el turismo masivo es una desgracia, para Canarias, porque le destroza el territorio pero no le da trabajo digno ni bienestar a su gente y para la Tierra, porque contribuye al desastre climático, la catástrofe de la que parece que nos hemos olvidado, por la pandemia.

Pero los millones de largos trayectos aéreos muy contaminantes, la agresión al ambiente dçpor el transporte de decenas de millones de toneladas de mercancías, la energía derrochada, generada con combustibles fósiles importados, la dilapidación de ingentes volúmenes de agua para llenar piscinas, regar jardines improductivos, duchar a tanta persona turista, evacuar excrementos, lavar loza y ropa... esa aberración ecológica, volverá, para poner la vergonzosa contribución canaria al calentamiento global. 

En esta lotería tenemos todas las de perder, porque quienes dirigen empresas y gobierno en Canarias no tienen la creatividad y el ingenio de buscar nuevas actividades productivas y reanimar la tradicionales abandonadas, incluyendo en ellas el turismo de lujo, selectivo, porque no es cuestión de estar en contra del turismo, sino de pedir que se lleve bien.

Lotería funesta, todo dependiendo del azar, porque se empeñan en recuperar un turismo masivo tan inconveniente, para las islas y para la Tierra.

Lo escribe y lo sostiene Chema Tante

CHEMA TANTE

 

mancheta 23