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09:52h. martes, 07 de diciembre de 2021

“dejar los combustibles fósiles bajo tierra”

Masacre de Cabo Delgado ¿una llamada de atención para el capitalismo por el metano de Mozambique?, Joan Martinez-Alier y Patrick Bond en COUNTERCURRENTS

 

FRASE MARTÍNEZ ALIER BOND

Joan Martinez-Alier y Patrick Bond publican en COUNTERCURRENTS un nart´ñiculo de muchísimo interés, sobre las muchas aristas que tiene la violencia terrorista, al hilo del tremendo atentado yihadista en Mozambique. Lo señala Federico Aguilera Klink. Y yo, Chema Tante, llamo la atención con furor sobre esto. Aunque, lo digo siempre, ahora nos encontramos en la tribulación por nuestras propias desgracias, en el mundo pasan otras cosas. Esto de Mozambique nos enseña que detrás de las criminales violencias terroristas se encuentran también las reivindicaciones, justas demandas de los pueblos. El neocolonialismo, el neoliberalismo, el empeño en seguir con la carbonización siguen saqueando a los pueblos y destruyendo la habitabilidad del planeta

Total abandona sus instalaciones del norte de Mozambique tras un ataque yihadista EXPANSIÓN

En cuanto a la responsabilidad social, Total a menudo financia regímenes culpables de violaciones de derechos humanos y opresión socioeconómica. Hace veinte años, Total fue llevado a varios tribunales internacionales, incluido EarthRights International , por complicidad en crímenes contra la humanidad al brindar apoyo moral y financiero al gobierno militar de Myanmar mientras construía el Gasoducto Yadana a Tailandia. Está asediado por protestas en todo el mundo, según EJ Atlas 

Los conflictos en Cabo Delgado son multifacéticos. Surgen del extractivismo neocolonial, del cual Mozambique es a la vez villano y víctima, ya sea carbón de la provincia de Tete extraído destructivamente por Vale de Brasil y Coal of India, energía hidroeléctrica para fundir aluminio exportado para BHP Billiton, monocultivos de eucalipto para pulpa de papel. y la tala ilegal de madera dura, anacardos exportados crudos sin procesar, u otros sitios de intercambio ecológico desigual. Pero además de los campos de gas de Sasol, las dimensiones potenciales del saqueo de energía del gas en Cabo Delgado no tienen precedentes en África. El robo que se está produciendo es solo un ejemplo más de las fronteras de los productos básicos que se han llevado al extremo por cambios destructivos en el metabolismo ecosocial de la economía industrial mundial, un proceso que debemos esforzarnos por revertir por cualquier medio necesario.

Todo el importante artículo de Martínez-Alier y Bond

https://countercurrents.org/2021/04/was-the-cabo-delgado-massacre-a-curtain-call-for-mozambiques-methane-capitalism/

PATRICK BONDJOAN MARTÍNEZ-ALIER

countercurrents

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