Buscar
07:29h. viernes, 20 de mayo de 2022

Narvay Quintero y el genuflexo Clavijo buscan la soberanía energética, pero destruyen suelo agrícola - por Chema Tante

No es que esta desaprensiva gente de la coalición empresaria poco canaria se preocupe demasiado en disimular la brutal distancia entre sus palabras y sus hechos. Una distancia que se puede comprobar constantemente. Pero pocas veces es tan evidente el cinismo del genuflexo Clavijo. Su consejero responsable del sector primario, Narvay Quintero, alega sobre la voluntad de su gobierno de "conseguir la soberanía alimentaria". Mientras tanto, el propio genuflexo Clavijo, con la entusiasta colaboración de sus acólitos José Alberto Díaz, alcalde lagunero y Carlos Alonso, machango de Ricardo Melchior a cuyas órdenes preside el Cabildo de Tenerife, se apresta a cargarse millones de metros cuadrados del más feraz suelo agrícola canario, en La Laguna.

Narvay Quintero y el genuflexo Clavijo buscan la soberanía energética, pero destruyen suelo agrícola - por Chema Tante

No es que esta desaprensiva gente de la coalición empresaria poco canaria se preocupe demasiado en disimular la brutal distancia entre sus palabras y sus hechos. Una distancia que se puede comprobar constantemente. Pero pocas veces es tan evidente el cinismo del genuflexo Clavijo. Su consejero responsable del sector primario, Narvay Quintero, alega sobre la voluntad de su gobierno de "conseguir la soberanía alimentaria". Mientras tanto, el propio genuflexo Clavijo, con la entusiasta colaboración de sus acólitos José Alberto Díaz, alcalde lagunero y Carlos Alonso, machango de Ricardo Melchior a cuyas órdenes preside el Cabildo de Tenerife, se apresta a cargarse millones de metros cuadrados del más feraz suelo agrícola canario, en La Laguna.

Esta maniobra, que no necesita de la aviesa Ley de Suelo, que culminará las agresiones al territorio canario, se ha diseñado para beneficiar a las aprovechadas empresas que han ido haciéndose con terrenos en el área afectada por el dichoso PTEOSVAM (Plan Territorial Especial de Ordenación del Sistema Viario del Área Metropolitana de Tenerife). Porque, en una diabólica telaraña, por una parte se le dan facilidades a esas empresas con terrenos en los bordes de los viarios, al tiempo que se atosiga a las personas actualmente propietarias -gente del pueblo, de limitadas finanzas- con exigencias imposibles de cumplir por economías sencillas, obligándolas a corto plazo a vender sus terrenos.

En definitiva, esta insalla intolerable que se llama nacionalista canaria, sigue con sus planes, al hilo de lo marcado por el execrable De Francisco, de convertir cada isla en una gran ciudad. Ahora le toca a lo que siempre se consideró el granero de Tenerife. Una enorme extensión de suelo agrícola que se va a sepultar en cemento.

Ya me contará el buenísimo Narvay Quintero cómo piensa conseguir la soberanía alimentaria sin contar con suelo donde cultivar ni donde criar ganado. 

Por si acaso, recuerdo que hay abierta una petición para que el genuflexo Clavijo y su banda abandonen su funesto PTEOSVAM.