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07:48h. Lunes, 21 de Mayo de 2018

Los 17 gomeros de la evasión de Villa Cisneros - por José Luis Hernández

 

FRASE HERNÁNDEZ

Los 17 gomeros de la evasión de Villa Cisneros - por José Luis Hernández, doctor en periodismo

(Intervención en la presentación del libro  "Villa Cisneros, 1937. La gran evasión de los antifascistas canarios", escrito por el historiador José Manuel Hernández. Casa de la Cultura de Valle Gran Rey, 14 de abril de 2018)

JUAN MANUEL HERNÁNDEZ

En marzo de 1937, en plena Guerra Civil, cuando la ciudad de Madrid se encontraba cercada por el ejército golpista y  la contienda  ya se decantaba del lado del fascismo, un grupo formado por 152 antifascistas canarios protagonizan el que probablemente es el acontecimiento más relevante de la Guerra Civil en Canarias: su fuga desde el campo de concentración de la ciudad saharaui de Villa Cisneros (Dajla).

Esta epopeya colectiva  supuso un gran aporte de moral para quienes defendían la legitimidad democrática y queda reflejada en la famosa frase que Dolores Ibarruri, La Pasionaria, dedicó  con ironía a los golpistas: "Cierra la jaula Queipo que se te escapan los canarios".

La evasión se produce tras el amotinamiento de los presos políticos republicanos recluidos en el campo de concentración de la ciudad saharaui, en connivencia con los soldados de reemplazo que los custodiaban, pertenecientes al  Regimiento de Infantería de Tenerife número 38 y el posterior secuestro del vapor Viera y Clavijo con el que se trasladan a la ciudad senegalesa de Dakar. También se suman a la evasión la mayor parte de la tripulación de este vapor e incluso dos de sus pasajeros.

VIERA Y CLAVIJO

Desde la capital africana, por entonces bajo protectorado francés, la mayor parte de los evadidos se trasladan hasta Marsella para posteriormente incorporarse a los frentes republicanos en los que se disputaba la guerra.

El papel que en esta gesta jugaron varios naturales de La Gomera queda muy bien reflejado en la obra "Villa Cisneros, 1937. La gran evasión de los antifascistas canarios", escrita por el historiador José Manuel Hernández.

Cinco de los treinta y siete deportados políticos procedentes de las prisiones flotantes del puerto de Santa Cruz de Tenerife, que en agosto de 1937 fueron recluidos en el campo de concentración de Villa Cisneros, eran naturales de La Gomera: Feliciano Jerez Veguero (San Sebastián) Pedro García Cabrera y Manuel Prieto Hernández (Vallehermoso) y Leoncio Niebla Armas  Luis Niebla, “los Poderosos de Arure” (Valle Gran Rey).

En el contingente de soldados evadidos se encontraban doce originarios de la isla de La Gomera: Alejandro Moreno García, Valentín Mendoza Piñero y Carlos Medina Rodríguez,  naturales de Hermigua,  Francisco Montesino Montesino, Francisco Mesa BarrosoSebastián Montesinos Montesinos y Domingo Méndez Méndez nacidos en el municipio de Arure (hasta el año 1941 la cabecera de municipio de lo que hoy es Valle Gran Rey estaba en Arure), Antonio Rodríguez Fuentes, natural de Agulo. Pablo Méndez Mendoza, de San Sebastián y por último, José Morales Mesa, Patricio Méndez Martín y Ruperto Medina Martín de Vallehermoso.

1 MAYO VALLEHERMOSO

Feliciano Jerez Veguero. Ejercía la profesión de médico en La Villa de La Orotava (Tenerife) en el momento del golpe de estado de 1936. Es detenido por su filiación socialista y finalizada la Guerra Civil acabaría en el exilio en Cuba, donde al parecer también sufrió prisión después del triunfo de la Revolución, regresando a Tenerife, donde es rehabilitado por la administración franquista, volviendo a ejercer la profesión médica en varios pueblos del sur de Tenerife.

Pedro García Cabrera. El poeta gomero por excelencia, sin lugar a dudas el más conocido entre los 152 evadidos de Villa Cisneros. Con él la historia sí que se ha reconciliado, sobre todo por la trascendencia de su trayectoria intelectual y por la calidad de su enorme obra poética. Era concejal del ayuntamiento de Santa Cruz cuando los golpistas lo recluyeron en las prisiones flotantes de Santa Cruz, después de detenerlo en La Laguna el día anterior al golpe de estado del 18 de julio del 36. Sin lugar a dudas su detención, anunciadora de los tiempos terribles que se barruntaban, se produce por ser uno de los principales dirigentes socialistas de Canarias. 

Después de la evasión de Villa Cisneros se incorpora a las filas del ejército republicano, ejerciendo labores de inteligencia. Fue detenido en Granada y pasa por varias cárceles en esa provincia,  Madrid y por último en la de Fyffes (Santa Cruz de Tenerife). Su experiencia en las prisiones flotantes y su traslado y estancia en el campo de concentración en el Sáhara, quedará magistralmente recogida en su obra “Romancero Cautivo”.

PEDRO GARCÍA CABRERA JOVEN

Manuel Prieto Hernández.  Sindicalista de la CNT nacido en Vallehermoso en el año 1900. Se tiene constancia de que en 1937 forma parte activa del Frente Antifascista de Canarias, organización creada por diputados republicanos canarios para dar cobertura a los militantes canarios encuadrados en el ejército de la República, especialmente comprometida con el apoyo a los evadidos de Villa Cisneros.

Alejandro Moreno García. Por indagaciones del médico e investigador histórico Fabián Hernández Romero, sabemos que nace en Hermigua el 27 de Febrero de 1915, en el  núcleo de Las Nuevitas. Hijo dFelipe Moreno Calero y de Cornelia García Darias, nieto por línea paterna de Juan Moreno, natural de Erque, y de Hortensia Calero y por línea materna de Rafael García y de María Darias.

Con veintidós años, en 1937, se encuentra en Villa Cisneros como soldado de reemplazo de la Compañía de Intendencia de Canarias. Después de participar activamente en la Guerra Civil, enrolado en el  2ª Batallón de Etapas en Cataluña, a su finalización parte al territorio continental francés. En 1939 se encuentra recluido en algún centro de refugiados del sureste francés, auténticos campos de concentración donde murieron miles de republicanos. Alejandro acabará alistándose a la resistencia francesa, siendo detenido en territorio francés por los nazis. Hay constancia de que en septiembre de 1940 se encuentra en un campo de concentración de Alemania (Fallingbostel. Hannover) y de que a finales de ese año es deportado, junto a un grupo de 201 españoles, al campo de concentración de Mauthausen (Austria), siendo definitivamente transferido al campo auxiliar de Gusen II, en donde fallece el 23 de Septiembre de 1941, contando en ese momento con veintiséis años de edad.

Valga para entender las duras condiciones de vida en este campo de exterminio nazi  el dato que aporta Fabián Romero de que 162 españoles, de los 201 que llegaron a Mauthausen junto a Alejandro Moreno, perderían allí su vida.

Francisco Montesinos Montesinos.  Otro evadido con una historia de película porque al finalizar la Guerra Civil se exilia en Francia, alistándose en su ejército, concretamente en el II Regimiento de Extranjeros. Es hecho prisionero  en 1943, en Túnez,  por tropas del general nazi Rommel, trasladado a un campo de concentración de la Gestapo en el sur de Alemania, de donde al parecer logra evadirse. Al finalizar la contienda mundial se traslada al sur de Francia, con la ilusión de la pronta caída del régimen fascista  de Franco. Allí formó familia,  casándose con una francesa y nunca regresó del exilio.

Juan Montesino Barrera, sobrino suyo, logra contactar con él y en 1970 se traslada a Francia para un reencuentro familiar. Gracias a él sabemos buena parte de la historia de este gomero valiente y de ideas firmes, que llegó a regresar a su Valle Gran Rey natal y querido para asistir al entierro de su padre, pero que ante la vigilancia y el control al que lo sometía la Guardia Civil regresó definitivamente al sur de Francia, donde falleció en 2007 a la edad de 94 años.

 


GOMEROS EN DAKAR 

Valentín Mendoza Piñero. Soldado nacido en Hermígua, donde ejercía la profesión de jornalero. Después de la epopeya de la fuga de Villa Cisneros se incorpora al bando republicano en el 2º Batallón de Etapas en Cataluña. Finalizada la contienda se exilia en Francia y allí estuvo internado en el campo de Barcarés, Departamento de los Pirineos Orientales. En 1939 se enroló en la Legión Extranjera (57ª Compañía de Trabajadores Extranjeros), siendo destinado al campamento de Coëtquidan en la ciudad de Morbihan de la Bretaña francesa, ignorándose su paradero posterior.

Carlos Medina Rodríguez. Soldado natural de Hermigua que se encuentra entre el grupo de 152 evadidos de Villa Cisneros y posteriormente aparece alistado en el 2ª Batallón de Etapas en Cataluña. Pasa a Francia al finalizar la Guerra, siendo internado en el campo de Barcarés, Departamento de los Pirineos Orientales.

Francisco Mesa Barroso. Militante republicano de ideas socialistas, adscrito a la Federación Obrera de Vallehermoso. El Jefe de Falange de San Sebastián hace sobre él el siguiente informe para incorporarlo a la Causa 96/1937: “Este individuo es de Vallegranrey en esta Isla, de ideología socialista antes del Glorioso Movimiento, actuando en la Federación Obrera de aquel pueblo, afecta a la UGT. Fue instigador y propagandista en cuantos conflictos se originaron en aquella localidad durante el funesto FP, considerado como elemento de acción. Su conducta mientras permaneció en esta Isla dejó mucho que desear”.

Al finalizar la Guerra es internado en el campo de concentración de Santa Ana (León) y posteriormente realiza trabajos forzados en el Batallón de Trabajadores nº 42, en (Oyarzun. San Sebastián). Pasa por las prisiones de Cádiz y Paso Alto. Murió en 1941, después de enfermar de tuberculosis.

Sebastián Montesinos Montesinos. Jornalero nacido en el barrio de La Vizcaína, Valle Gran Rey y estuvo afiliado a la Federación Obrera de ese pueblo. Después de su fuga de Villa Cisneros y su paso por el ejército republicano, es detenido al finalizar la Guerra e internado en el campo de concentración improvisado en la Plaza de Toros de Valencia. Regresa a La Gomera y es detenido para ser juzgado en la Causa 96/1937, proceso penal sin garantías de la justicia militar franquista, que se abre a raíz de la fuga de de los antifascistas canarios de la ciudad saharaui.

Según nos relata Guzmán Correa, vecino de Valle Gran Rey, Sebastián Montesinos era conocido como “Chano Lola” o “Sebastián Seisdedos” y “es quizás una muestra de la otra cara de los vencidos..., de los que no pudieron ser héroes tras finalizar la guerra, quienes no tuvieron vidas de películas de acción sino de películas grises, sesudas y tristes”.  Nunca se casó y vivió hasta su muerte con una hermana. La gente decía que se había pasado con los rojos y que para que no lo fusilasen, al finalizar la Guerra se hizo el loco. Al parecer, así actuó durante años, hasta que realmente acabó con un trastorno mental y alcoholizado. Iba siempre con una rejada y con un gorro militar diciendo continuamente frases que parecían  absurdas, "Callaíto, callao, callao",  que repetía una y otra vez como una letanía. 

Domingo Méndez Méndez. Al parecer fue militante de la Federación Obrera de Valle Gran Rey, aunque un informe del Jefe de Falange de ese municipio, incorporado a su expediente en la Causa 96/1937, aclara que: “no figuró en partido político alguno durante el Frente Popular”.

Después de evadirse de Villa Cisneros se incorpora en un Batallón de Etapas  y en uno de Transportes del ejército republicano. Fue detenido en Valencia al finalizar la contienda e internado en el campo de concentración de Villanueva (Castellón). Regresa a La Gomera, es detenido, condenado a un año de cárcel e internado nuevamente en la prisión militar de Paso Alto y posteriormente en la de Fyffes (Santa Cruz de Tenerife.

Antonio Rodríguez Fuentes. Soldado natural de Agulo, posiblemente exiliado en Francia al finalizar la Guerra Civil y declarado en rebeldía por el Juzgado Permanente de la Comandancia General de Canarias.

Pablo Méndez Mendoza. Jornalero natural de San Sebastián, probablemente nacido en alguno de los barrios de Playa de Santiago que pertenecen a ese municipio, del que la Guardia Civil de esa comarca informa sobre su filiación socialista. Después de evadirse del Sáhara se incorpora a un Batallón de Etapas del ejército republicano. En 1939 es internado en el campo de concentración de Santa Ana (León) y desde allí trasladado a Tenerife, donde es condenado en la Causa 96/1937 a un año de prisión.  

José Morales Mesa. Natural de Vallehermoso y conocido como “Juan Vallehermoso”, tenía el grado de cabo cuando se produce la evasión y al incorporarse al ejército republicano es ascendido a sargento, llegando a alcanzar el grado de capitán. Al finalizar la Guerra Civil es declarado en rebeldía por las autoridades judiciales y militares franquistas y un informe de la Guardia Civil de su pueblo de 1939 precisa que no se tiene noticias de su paradero. Según el investigador Fabián Romero, formó parte de la resistencia francesa en las Fuerzas Francesas Libres y con toda probabilidad nunca regresó de ese país.

Patricio Méndez Martín. Nació en Vallehermoso, donde trabajó como jornalero hasta que se alistó en el ejército. Después de la evasión de Villa Cisneros se incorpora a la Guerra Civil en un Batallón de Etapas y a su finalización es internado en el Campo de Concentración de Cuenca. Posteriormente es ingresado en la prisión militar de Paso Alto y condenado a un año de reclusión en la Causa 96/1937.  En la relativamente leve condena de la justicia franquista seguro que influyó un informe del alcalde de Vellehermoso en el que afirmaba que había militado en partidos de derechas.

 Ruperto Medina Martín. Se sabe antes de alistarse como soldado de reemplazo en el ejército, ejercía labores de agricultura en su Vallehermoso natal y que fue de los pocos evadidos que desde Dakar regresó a Canarias.

Luis Niebla. Conocido por el sobrenombre de “El poderoso”, nace en el pueblo de  Arure a comienzos del siglo XX (año 1905) en el seno de un hogar muy humilde. Su madre, Carmen Niebla, “La Poderosa”, tiene que sacar adelante una familia de cuatro hijos, Zoila, Luis, Leoncio y Guadalupe, con muchos sacrificios debido a su condición de mujer, pobre y madre soltera.

Influenciado por las numerosas obras de contenido político que leía, desde joven Luis se inclina por el compromiso social, embullando a su hermano Leoncio,  diez años menor, en el ideario comunista que él había adoptado. Ambos son de formación autodidacta y a Luis lo recuerdan  algunos paisanos suyos  trabajando en una cantera, “con una piedra al hombro y en la mano un libro abierto” y se dice que en todos los rincones de su casa se podían encontrar montones de libros.

En los años 30 del siglo pasado los aires libertarios que soplaban al calor de la instauración de la República son un caldo de cultivo que convierten a Luis Niebla en un gran activista y en un pensador político cualificado. En Arure daba charlas a los jóvenes de su edad y quienes todavía viven recuerdan que llegó a pronosticar “que habría una guerra entre hermanos”, así como muchas de sus consecuencias: la represión, el racionamiento, la pérdida absoluta de libertades,...

En marzo de 1934 se traslada  a la isla de La Palma para trabajar en la construcción de la carretera del norte, asentándose en San Andrés y Sauces.  Es muy probable que en esta decisión haya pesado, por una parte la falta de oportunidades laborales en  su isla natal y por otra la atracción que sobre él ejercía la figura y el activismo político de Jose Miguel Pérez, maestro palmero fundador del Partido Comunista de Cuba, que  había sido deportado del país caribeño y del que tenía conocimiento de primera mano por Guillermo Ascanio y por la lectura de su pensamiento reflejado en los números del semanario “Espartaco”.

Pronto deja constancia de su compromiso militante y de su capacidad de organización en el seno del Sindicato de Oficios Varios. Sus compañeros lo tildan de  “obrero gomero luchador, consciente e inteligente”. Su carisma y preparación hacen que sea invitado como orador en el mitin que en el 1º de mayo se organiza en San Andrés y Sauces. Un artículo que publica “Espartaco” recoge el trabajo político que “El Poderoso” desarrolla en La Palma y destaca que, “fruto de su capacidad de obrero revolucionario, consiguió que el Sindicato de Oficios Varios pasara de 200 a 500 afiliados”. Por todo esto se ganó la animadversión de los caciques y burgueses locales, que consiguen que a los cinco meses de su llegada a La Palma fuese deportado hacia La Gomera “por indocumentado”.

De nuevo en su isla de nacimiento participa activamente de la vida de la Federación Obrera de Vallehermoso, llegando a ser uno de sus animadores más destacados. Interviene en mítines junto a Guillermo Ascanio, carismático líder revolucionario gomero. Anticipándose al golpe de estado fascista que subvertiría la legalidad vigente,  que él con su capacidad de visionario político tenía muy claro, llega a desembarcar de forma clandestina por el Pescante de Hermigua una caja de armas ligeras con las que, también de forma clandestina, hace entrenamiento militar con jóvenes comunistas del norte de la Isla.

Testimonios orales, recopilados por el investigador Ricardo García Luis, reflejan el carisma de Luis Niebla “El Poderoso” y la admiración que en el norte de la Isla le profesaban muchos jóvenes de filiación comunista. En este sentido,  Dolores Almenara Hernández, vecina de Hermigua, relata una asamblea de la población con Manuel Vázquez Moro, último gobernador civil de la República en Santa Cruz de Tenerife, celebrada a principio del año 1936  con el fin de “apaciguar los ánimos”   y en la que “El Poderoso” polemiza agriamente con este alto dirigente, llegando a recriminarle la pasividad del Gobierno republicano y expresándole que “no estaba de acuerdo con eso y que lo que había que hacer era  prepararse para derrotar el golpe fascista que se avecinaba”.

Posteriormente se traslada a la capital de Tenerife, siendo muy probable que en esta decisión haya tenido que ver ese enfrentamiento en Hermigua con el Gobernador Civil y creyendo que en Santa Cruz sus planteamientos de organizar a la población para enfrentar al fascismo iban a tener mayor acogida y eficacia.  El 20 de julio de 1936, dos días después del alzamiento franquista, es detenido en Santa Cruz de Tenerife, junto a su hermano Leoncio.

Ambos son confinados en las “prisiones flotantes”, cuatro barcos atracados en el puerto de Santa Cruz (El Santa Rosa de Lima, el Santa Elena, el Adeje y el Gomera),  lugar de secuestro de los “presos gubernativos” más combativos y a los que las nuevas autoridades golpistas consideraban como potencialmente peligrosos. A mediados de agosto de ese año los hermanos Niebla son trasladados al Puerto de La Luz (Gran Canaria) y desde allí deportados, junto con otros treinta y seis presos políticos (dirigentes de la CNT, socialistas, comunistas y algunos afiliados a Izquierda Republicana), a la prisión de Dajla (Villa Cisneros) en el Sahara Occidental.

En Marzo de 1937  los hermanos Niebla formarán parte de la fuga más sonadas de  la contienda civil española. Los “Poderosos” participan activamente en todo el periplo y ambos se incorporan al ejército de La República.

 


LEONCIO NIEBLA PODEROSO

Con el fin de la Guerra Civil española la gesta de estos activistas y revolucionarios gomeros no finaliza y sobre ellos cae el peso de la justicia de los vencedores. El investigador Pedro Medina Sanabria recoge en sus indagaciones un “acta de comparecencia” de Leoncio Niebla ante  funcionarios de la Brigada Político Social de Madrid, fechada el 18 de octubre de 1939 y en la que se recoge literalmente: “...presentan a LEONCIO NIEBLA PODEROSO hijo de Carmen, natural de Arules [sic] (Canarias), de veinticinco años de edad, soltero, ebanista, con domicilio en Cuchilleros número tres del que sabe fue uno de los elementos que se sublevaron contra las fuerzas Nacionales en Villa Cisneros y después de matar a los guardianes del campo donde estaban concentrados se apoderaron de un buque trasladándose a zona roja, donde ingresó voluntario en el ejército rojo asimilado a sargento. Que no tiene más que decir, que lo dicho es la verdad, de lo que afirma y ratifican, firmando su comparecencia con el Sr. Instructor”. 

Luis también es detenido y trasladado al campo de concentración de Albatera (Alicante). Desde el principio de su cautiverio su objetivo fue la fuga. Así lo relata Francisco Brito Niebla, otro compañero gomero del presidio, en testimonio oral recogido por Ricardo García Luis en un libro inédito sobre los “Presos gubernativos en Tenerife”, en el que dedica un apartado a glosar la trayectoria de “El Poderoso”: “Todo el día estaba pensando cómo irse. Primero me dijo: ‘Yo salgo de aquí saltando de palmera a palmera –había un gran palmeral rodeado de alambre de púas, diez vueltas, y ametralladoras–; luego pensó que era más seguro escapar en el camión de la basura. Una noche me dijo: ‘Me voy’. Y volvió a fugarse de las garras del fascismo”.

Ayudado por los restos de resistencia que quedaban en algunas zonas del levante español logró escapar a Francia. Se le perdió la pista durante varios años, llegando su familia gomera a creer que había muerto. Dio señales de vida, desde Moscú, por medio de un mensaje retransmitido por la radio "La Pirenaica" (Radio España Independiente) que fue captado en la Isla y transmitido a sus familiares. Al cabo del tiempo concertarían una cita en París y “El Poderoso de Arure” se reencontraría con algunos familiares, entre ellos su madre, Carmen Niebla, “La Poderosa”, que pudo abrazar a su hijo antes de morir.

La memoria de Luis Niebla “El Poderoso” se perdió en el olvido  por la imposición y la manipulación a las que nos sometieron los vencedores de la Guerra Civil española, desgraciada e injustamente encargados de escribir esa parte tan importante de nuestra  historia.

Tenemos una deuda con unos paisanos solidarios y revolucionarios que no dudaron en sacrificar su juventud y poner en riesgo sus vidas para defender las libertades y el progreso colectivo.  Son merecedores de  reconocimiento, de formar parte de nuestra verdadera  historia y  tenemos la obligación de rescatar su memoria y su legado,  haciendo posible que se siga investigando en los muchos aspectos desconocidos de sus vidas.

José Manuel Hernández, empieza la redacción de su libro con una cita de Eduardo Galeano que dice:”No hay historia muda. Por mucho que la quemen, por mucho que la rompan, por mucho que la mientan, la historia humana se niega a callarse la boca” y yo creo que es una forma magistral de sintetizar el principal objetivo de esta magnífica investigación, que  nos servirá para reconciliarnos con la historia y para cuestionar eso de que la historia la escriban los vencedores.

Esperemos que también sea útil  para que desde las instituciones se empiece a rescatar la memoria de lo que este grupo de antifascistas canarios aportó a la conquista de las libertades y que el enorme sacrificio que todos ellos realizaron, en pro de conseguir una sociedad más justa, no siga escondido en el cajón de los olvidos.

En definitiva, “para que no escondamos la cabeza bajo el ala,  para que no metamos el sueño azul bajo las sábanas, para que no guardemos la sed de estrellas bajo llave, para que la razón no se calle, para que el gris no siempre se salga con la suya”.

Casa de la Cultura de Valle Gran Rey, a 14 de abril de 2018

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Fuentes bibliográficas utilizadas para la elaboración de esta información:

Hernández Hernández, José Manuel: "Villa Cisneros, 1937. La gran evasión de los antifascistas canarios". Le Canarien Ediciones, Santa Cruz de Tenerife, 2018.

Sahareño, José: “Villa Cisneros. Deportación y fuga de un grupo de antifascistas”. Ediciones Tierra del Fuego. Canarias, 2007.

GARCÍA LUIS, Ricardo y TORRES VERA, José M.: “Vallehermoso el fogueo: toma de conciencia popular, resistencia y represión, 1930-1942". Ed. Baile del Sol. Tenerife, 1986.

 

Páginas web e información en línea:

Hernández Romero, Fabián: “Alejandro Moreno García (1915-1941), un gomero de Hermigua asesinado en Gusen”. Artículo publicado el 31 mayo, 2017 en:

 https://deportadoscanarios.wordpress.com/2017/05/31/alejandro-moreno-garcia-1915-1941-un-gomero-de-hermigua-asesinado-en-gusen/

Blog del investigador Pedro Medina Sanabria:  https://pedromedinasanabria.wordpress.com/

Página web de la Agrupación Folklórica de Guadá:

http://www.gomera.com.es/El%20Trastero/Pedro%20Garc%EDa%20Cabrera.htm

 

Fuentes orales:

Ricardo García Luis (investigador de la Guerra Civil en Canarias); Clarita Santos Negrín, José Luis Hernández Negrín y Cleofé Hernández Mesa (naturales de Arure); Guzmán Correa Marichal y Juan Montesino Barrera (naturales de Valle Gran Rey); Alejandra Tirado Niebla (nieta de Leoncio Niebla “Poderoso”).

Las fotos para la difusión de la información en medios digitales están obtenidas de alguna de las páginas web o publicaciones reseñadas.

 

* La casa de mi tía agradece la gentileza de José Luis Hernández

josé luis hernández