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05:18h. sábado, 29 de enero de 2022

Carta a mis amigos/as franceses/as: No juguemos con la democracia - por Florent Marcellesi

 

FLORENT MARCELLESIEn la primera vuelta de las presidenciales francesas, voté por la renta básica, la transición ecológica y por Europa. Desafortunadamente, mi opción no llegó a la segunda vuelta. Así que el domingo, sin ambigüedad, votaré a Emmanuel Macron. Compartiendo la visión de Varoufakis y de mis compañeros verdes franceses y europeos, esto no será de ninguna manera un voto de adhesión a su programa, será un voto contra el odio y el neofascismo de Le Pen. Será un voto por la democracia.

Nota de Chema Tante: No estoy de acuerdo con Florent. Creo que Macron es tan pernicioso como Le Pen y que el voto por Macron fortalecerá el neoliberalismo. Pero como, sin embargo, tampoco creo estar en posesión de la verdad absoluta y el criterio de Florent me merece muchísimo respeto, publico su carta, para que cada quién se forme su opinión.

A todos/s mis amigos/as franceses/as,

En la primera vuelta, voté por la renta básica, la transición ecológica y Europa. Mi opción no llegó a la segunda vuelta. Me duele, pero así es el juego electoral francés, que a pesar de luchar por cambiarlo profundamente, lo conozco y lo acepto.

Así que mientras tanto, nos toca elegir. Y para mí, está claro. Como nieto de inmigrantes polacos y corsos, como padre de hijas binacionales franco-españolas y por respeto a todas aquellas personas que ven en Francia y Europa una tierra de acogida y de derechos humanos, votaré por la democracia.

Así que sí, sin ambigüedad, votaré a Emmanuel Macron en la segunda vuelta de las presidenciales. Compartiendo la visión de Varoufakis y de mis compañeros verdes franceses y europeos, esto no será de ninguna manera un voto de adhesión a su programa. No podría serlo, ya que su programa económico es muy probable que refuerce la desesperación de los perdedores de la globalización y su programa ecológico es una simple continuidad del de Hollande (que no es el peor de Europa, pero tampoco es suficiente). Al menos, en cuanto a Europa y sus interdependencias, le reconozco su voluntad y no me desagrada.

Pero en frente está el programa del odio y la xenofobia. Está el programa del repliegue sobre uno mismo y el rechazo al otro: al islam y a Europa, y mañana a cualquier otro chivo expiatorio frente al “francés de origen”. Están nuestros demonios nacionalistas del siglo XX. Está el autoritarismo y el cuestionamiento de las bases de nuestra convivencia y de la democracia misma, en Francia y en Europa. Para mi, no hay lugar a dudas.

Votar contra el fascismo significa votar a Emmanuel Macron. Es más, votar contra Marine Le Pen, y por lo tanto a Macron, es justamente mantener los medios para construir democráticamente una alternativa al propio Macron.

Eso sí, con las elecciones legislativas, una nueva ronda comenzará. Espero y llamo a las candidaturas de la social-ecología en toda Francia, capaces de tener una gran presencia e influencia en la Asamblea Nacional. Es al menos lo que estamos haciendo en la circunscripción España-Portugal-Mónaco-Andorra, donde apoyo a François Ralle Andreoli, candidato que reúne lo social, la ecología y Europa.

Mi elección entonces es clara: freno a Le Pen, voto democrático a Macron y construcción de una alternativa social-ecologista a partir del 8 de mayo.

¡Hasta el domingo!

 

* Del blog de Florent Marcellesi 

http://florentmarcellesi.eu/2017/05/05/carta-a-mis-amigosas-francesesas-no-juguemos-con-la-democracia/

florent marcellesi