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04:17h. miércoles, 15 de julio de 2020

“Cayetana: discurso vacío, cerebro también” - por Mario Erre

 

FRASE ERRE

“Cayetana: discurso vacío, cerebro también” - por Mario Erre, activista LGTBI y director de “Somos iguales” (Onda Orgullo) *

 

Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta Ramos, marquesa de Casa Fuerte y, de seguro, con más de una caja fuerte, ha vuelto a hacer el ridículo y a dar vergüenza ajena y además, delinquiendo. Es Cayetana una infeliz mario levreroacomplejada, no hay más que escuchar sus discursos cargados de odio altivo, paradigmas del "discurso vacío" del que hablaba Mario Levrero, llenos de grandilocuencia y rimbombancia e impolutos semánticamente pero que no dicen absolutamente nada o, siendo muy generosos, vaguedades y banalidades.

Sin ir más lejos, la número tres del PP ha subido a la tribuna del Congreso en medio de una crisis sanitaria y vísperas de una económica a perder el tiempo y hacérselo perder al resto de diputados contando su particular, sesgada y obsesiva interpretación de la biografía, dichos y escritos de Pablo Iglesias, demostrando donde radica su verdadera brillantez, que es en el insulto, la bronca y el mamporrerismo de voz calmada. Es algo parecido a lo que la ultra Macarena Olona nos tiene acostumbrados, pero en cutre y necio, pues Olona es demasiado astuta como para insultar tan gravemente a nadie en semejante marco.

cayetana macarena

Probablemente la broma le saldrá cara a la marquesa y tal vez le haga reflexionar sobre la conveniencia de seguir exhibiendo en público ese clasismo que solo comparten ella y el resto de marqueses, duques y condes que se creen que pueden hacer y decir lo que les dé la gana, donde, como, cuando y contra quien quieran pues su sangre superior les exime de cumplir las leyes. Más le vale, porque de seguir por ese camino será recordada como la marquesona que terminó de pagar el "casoplón" de Galapagar, como dicen ellos, y eso la convertirá a sus propios ojos en la sirvienta chuleada de Iglesias.

Lo mejor que puede hacer esta señora es volverse a sus estancias pampeanas, expoliadas hace siglos por sus ancestros, huidos de la justicia castellana medieval, a gentes trabajadoras del campo y labradas por esclavos y allí estudiar Historia de España y aprender que hubo organizaciones a las que el Estado terrorista franquista, en un claro ejercicio de proyección freudiana, las llamó así, terroristas cuando fueron organizaciones cuyos militantes, (aunque solo repartieran pasquines, como el padre del vicepresidente segundo) se la jugaron por traer la democracia que permite a una extranjera clasista y soberbia subir alegremente a la catedral de la palabra a dar lecciones de lo que no vivió a quien sí lo hizo y convertirla en el pesebre del insulto. Y después, si tal, que vuelva.

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Mario Erre

mario erre reseña

 

MANCHETA 21