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09:49h. Lunes, 22 de julio de 2019

Dos chocolates que estén bien calentitos, con churros - por Erasmo Quintana

 

FRASE erasmo

 

Dos chocolates que estén bien calentitos, con churros - por Erasmo Quintana *

 

Una pareja de mayores, casi despuntando el alba estuvo a punto de salir de una conocida churrería de la capital, pues era un hervidero de gente la que había. Llamaba la atención porque él, de elegante vestimenta aunque con signos de algo ajada por el uso y el tiempo, evidenciaba que pertenecía a esa clase media alta, y con cierto nivel cultural porque bajo el brazo llevaba un ejemplar del periódico El País. Ella, con aspecto algo más descuidado, conservaba en su semblante un lejano resplandor de mujer de gran belleza, y un brillo en los ojos de tono verdoso que no opacaba el exceso de rímel. Dirigiéndose al cliente más cercano -que era yo-, el señor inquirió:

-¿Están libres, puedo? -Sí, claro. Respondí. A pesar del exquisito olor a café que sobrevolaba la estancia, en casi todas las mesas se servían los inevitables churros con chocolate.

- Demasiado sabes, cariño -dijo ella acomodándose en su asiento-, que no me gustan las aglomeraciones; las odio, como tampoco tu terquedad. Siempre que tocamos el “tema” acabamos riñendo; te has convertido en un fanático, y eso es muy desagradable en una persona, por si no lo sabías.

- Yo no sé bien quién es aquí la terca y la fanática. Te digo que lo que ha escandalizado a los demócratas de verdad es que hay un nuevo partido -Vox- que llevará en cabeza de sus listas a militares en la reserva de alta graduación, uno de los cuales es firmante de un manifiesto en contra de la exhumación del dictador Francisco Franco, así como a Legionarios, junto a la promesa de que no faltará al menos una pistola Parabellum en cada hogar español. Es decir, partido confeso y claramente franquista. Además, te digo que yo espero que el ciudadano, después de cuarenta y tres años de libertad democrática, no caiga en el disparate de, con su voto, hacer que retrocedamos a los tiempos del fascismo, cosa que si no sucede, todo volverá a su cauce.

-¿A qué cauce te refieres? -contestó airada y quitándose con la punta del pañuelo una mota en su ojo izquierdo- Porque sé en lo que estás pensando. Por un casual ¿a la opaca política de Coalición Canaria, en la que siguen como zorros barriendo para su casa, Tenerife -ahí tenemos a nuestro presidente del Cabildo, Antonio Morales, poniendo el grito en el cielo para que hagan política de distribución justa de los recursos-, mientras las necesidades sociosanitarias de Gran Canaria las tenemos a la cola de la cola, clamando por ser atendidas?

-Todo eso -replicó malhumorado- está en proceso de cambiar, y verás que pronto llegará la mejoría. Son más que otra cosa exageraciones interesadas. Lo mismo que la imputación del presidente Fernando Clavijo; convéncete que cuanto de lo que se le acusa, quedará en nada.

-¡Ah!, ¡ya lo has dicho todo! Ahora resulta que eso y la cantidad que ha salido de gente imputada o sospechosa de estarlo es cosa de los periódicos. Gonzalo, mi niño, yo te hacía más inteligente. Según tú, todo el trabajo que hace la Fiscalía y los jueces Anticorrupción es un invento, una pérdida de tiempo y recursos, como ya me has dicho otras veces; pues sabrás que la ímproba labor de búsqueda de pruebas que incriminan cuesta tiempo y dinero a la Administración, dinero que es de todos. Tú no eres ejemplo, pero me sirves: ¿Audaz, ignorante y malo? ¡Harás fortuna, Gonzalo!

-Labor -musitó él por lo bajo mientras sorbía en la taza con chocolate- de jueces y fiscales que trabajan a las órdenes del poder. En eso te doy la razón. Pero convendrás conmigo en que hay una fijación enfermiza sobre nuestro presidente Fernando Clavijo. Cuanto más insisten en incriminarlo con el caso Grúas, más razones expone para que cese tanta persecución. El diablo mata el tiempo espantando moscas con el rabo.

-¡Qué cabezota eres! ¿No sabes tú lo bien que se sirven de la TV Autonómica para lavar su imagen, que encima pagamos todos? Fíjate en un detalle -y de un remoto lugar de su memoria sacó para decir- ¿cuántas veces oyes tú en la Autonómica hablar de los casos Faycán, Eolo, Góndola, Tindaya, Tebeto, Brisán, Salmón, que han supuesto una sangría económica, de dinero público, todo ello responsabilidad de la “buena” administración pública de Coalición Canaria y el Partido Popular, así como los casos Icfem y Las Teresitas, de los coalicioneros? La maldad de unos pocos, querido, es la desgracia de muchos. Sentenció.   

-¡Te repito que todo eso es fábula, humo de paja y punto! -gritó el caballero al tiempo que cogía un churro para mojarlo en la taza, visiblemente muy nervioso-.

-¡Eh!, ¡eh!, disculpe, -le dije alargando la mano-. Esos son mis churros.

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Erasmo Quintana

ERASMO QUINTANA RESEÑA                                                           

MANCHETA 9