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03:05h. Miércoles, 08 de abril de 2020

Condonación general - por Antonio Cabrera de León

 

FRASE CABRERA

Condonación general - por Antonio Cabrera de León *

Estamos ante la mayor catástrofe vital y económica del mundo desde principios del siglo XX. Sólo la gripe de 1918 se puede comparar. En las crisis bélicas y económicas habidas desde entonces hubo países, continentes enteros, que se mantuvieron al margen. La única sufrida en el presente siglo, la crisis financiera de 2008, fue soslayada por Asia y América Latina. Pero del desastre originado por la pandemia de coronavirus no va a librarse ningún continente.

Tenemos aún sangrantes las llagas de la crisis de 2008, que en España se cargó sobre las espaldas de los trabajadores para que los causantes no pagaran por ella. Durante 8 años, entre 2010 y 2017, los españoles fuimos maltratados por gobiernos elegidos democráticamente: recortes de sueldo, atraco laboral (reforma, la llamaron), desempleo masivo, patrones exigiendo trabajar más por menos, recortes sanitarios que ahora son muy visibles, encarecimiento de la educación, recortes de pensiones, y ley mordaza para mantenernos callados.

Ahora, aturdidos por el conteo diario de casos y cadáveres, por la pérdida de libertades que impone el confinamiento, por la difícil organización de una forma de vida que deseamos fugaz, apenas prestamos atención a la que nos están preparando los grandes propietarios del capital. Como mucho, nuestro agobio es por saber si tenemos una nómina a fin de mes, por si nos pagan los proveedores, por cómo tramitar las ayudas por el cierre obligatorio, por vivir dos meses sin ingresos. Pero desde que la epidemia saltó de China, los dueños del mundo están maniobrando para que paguemos de nuevo los trabajadores.

Con una Unión Europea en quiebra moral desde que el norte no quiso ayudar al sur en 2008, sino supeditarlo. Con cada vez más europeos identificando al euro con el anillo de Tolkien para encadenarnos a todos. Con América Latina y África en la situación de siempre. Con China preparándose para reemplazar a EEUU antes incluso de lo que pensaba. Con todo eso. Se avecina una colosal crisis de deuda que intentarán adjudicarnos otra vez a los trabajadores, mientras las inmensas fortunas practican la caridad a cambio de que no les cobren impuestos.

Frente a ello existen soluciones por las que tendremos que luchar. Es posible que esta vez EEUU ya no tenga la fuerza necesaria para seguir impidiendo la reforma de los acuerdos de Brenton Woods que tanto le han beneficiado durante 70 años. ES EL MOMENTO DE PLANTEAR UNA CONDONACIÓN GENERAL DE LAS DEUDAS PÚBLICAS Y PRIVADAS. No quieren que la población sepa que históricamente es algo que se ha hecho muchas veces.

La condonación general de todas las deudas es tan antigua que de ella habla hasta el código de Hammurabi porque ya se practicaba en Babilonia. De la condonación general habla la Biblia porque la practicaban los judíos desde antes de la era cristiana. Pero modernamente ha seguido practicándose igualmente. Tras la Primera Guerra Mundial se le condonó entre el 20 y el 50% de la deuda a muchos países europeos. A Alemania se le condonó la totalidad de su deuda externa en 1953 (estimada por algunos historiadores como equivalente al 280% del PIB alemán de 1947 a 1953).

Cuando esta pandemia pase, no seré yo quien haga reproches a ningún gobierno europeo o norteamericano porque todos se habrán visto superados por sus dimensiones. Me preocupa mucho más que no pretendamos pagar el sacrificio de miles de sanitarios con aplausos y olvido. EL PAGO QUE ENTRE TODOS TENEMOS PENDIENTE HACIA QUIENES ESTÁN ARRIESGANDO SU VIDA POR SUS SEMEJANTES, NUESTRA AUTÉNTICA DEUDA, ES EXIGIR SIN DESCANSO UNA SANIDAD PÚBLICA UNIVERSAL Y BIEN FINANCIADA. ESO Y LA PLENA RECUPERACIÓN DE LIBERTADES. NOS VEMOS EN LA CALLE.

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Antonio Cabrera de León

ANTONIO CABRERA DE LEÓN RESEÑA

MANCHETA 10