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09:05h. Miércoles, 22 de Agosto de 2018

Consejo de Ministras y Ministros - por Nicolás Guerra Aguiar

 

FRASE AGUIAR

Consejo de Ministras y Ministros - por Nicolás Guerra Aguiar *

El pasado jueves se constituyó el nuevo Gobierno de España. La toma de posesión, sin embargo, fue infinitamente más comentada por la denominación que emplearon varios componentes (“Consejo de Ministras y Ministros”) que por aspectos relacionados con la condición humana de quienes prometieron “por su conciencia y honor”.

suárez posesiónsánchez posesión

grande marlascaVoces estas, por cierto, ya casi vacías a causa de atentados contra ellas si consideramos determinadas actuaciones de algunos exministros, directores generales…, unas lejanas, otras más próximas. (Pero me domina una curiosidad: ¿por qué precisamente el ministro de Interior es el señor Grande – Marlaska, miembro del Consejo General del Poder Judicial a propuesta del PP?) 

 

suárez posesiónsánchez posesión

Cuando distintos medios comparaban el primer Gobierno del señor Suárez con este recién estrenado, destacaron algo muy importante: ninguna mujer en el primero; once en el segundo. Hay, sin embargo, otros dos aspectos muchísimo más trascendentales: no solo no juraron (esta acción se relaciona normalmente con poner a Dios por testigo), sino que prometieron. Y por primera vez solo ante la Constitución Española, único libro de cabecera en un Estado aconfesional y democrático.  Para otros –ejercicio de su derecho- quedan la Biblia y el crucifijo, respetables símbolos de ideas ajenas a la función pública de un Gobierno cumplidor de la Constitución (artículo 16.3.): “Ninguna confesión tendrá carácter estatal”. (Por cierto: ¿cuántos juradores ante crucifijo y Biblia han robado al Estado?)

gobierno suárezGRAF4926  MADRID  ESPANA   07 06 2018 - Los nuevos ministros  acompanados del Rey Felipe Felipe VI  c   y el presidente del gobierno Pedro Sanchez  4i   posan en la foto de familia tras prometer su cargo esta manana en el Palacio de la Zarzuela  en Madrid - EFE J J  Guillen   POOL

La presencia, pues, de casi un sesenta y cinco por ciento de mujeres en el Consejo abrió rutas hacia la distinción gramatical de sus componentes: comienza a propagarse la denominación “Consejo de Ministras y Ministros” (género femenino, por cierto, en destacada situación preferente de salida, pues domina numéricamente). Así, el milenario machismo español se ve afectado: por fin, al fin, la mujer novelada que quiso “Vivir y ser libre, ser algo en el mundo, cultivar un arte, vivir de mí misma”, comienza a ser una realidad. Tristana, personaje galdosiano, la reclamó ya en 1892.

FRASE TRISTANA

La Academia de la Lengua (gramaticalmente femenina) está dominada por treintaicinco hombres frente a ocho mujeres. Desde su fundación (1713) hasta la elección (1978) de Carmen Conde –primera mujer académica-, la exterioridad social ejerció influencia no ya solo en su organización exclusivamente reservada a los hombres sino, incluso, en ciertos hábitos lingüísticos impuestos por la tradición.

CARMEN CONDE

CLASIFICADOSAcaso casualidad, pero significa algo la presencia en nuestra lengua de un largo listado de voces rigurosamente femeninas vinculadas a la acción de mantener relaciones sexuales a cambio de dinero: zorra, ramera, fulana, puta, iza, rabiza, buscona, furcia, meretriz, cortesana, prostituta, pupila… Sin embargo, ante la misma actividad laboral realizada por el hombre la Academia -¡al fin!- ha masculinizado gramaticalmente solo dos, con lo cual registra “puto, prostituto”. (Bien es cierto que en las páginas periodísticas de “Clasificados” los hombres son la excepción. ¿Hay pocos o se mantienen ciertos pudores sociales?) 

Esta Real Academia Española (de la Lengua), como máxima autoridad lingüística, acaba de definir su posicionamiento ante la reestructuración del texto “ministerial”. Postura académica que no implica, necesariamente, su aceptación como indiscutible verdad llegada del más allá. Por suerte, lingüistas hay que no solo han discutido ciertas decisiones académicas sino que, en momentos, demostraron debilidades basamentales de la institución. Pero su prestigio nacional e internacional le imprime autoridad a la RAE.  

La RAE, pues, opinó sobre “Consejo de Ministras y Ministros”. Ha sido rápida y fundamentada “en el sistema lingüístico del español (y de otras lenguas románicas) desde sus orígenes”. Opta por el camino de en medio: es correcta la expresión. Pero debe mantenerse “Consejo de Ministros” para evitar confusiones. Así, argumenta, el valor genérico del masculino es suficiente: ha sucedido a lo largo de cientos de años.

Por tanto, que el femenino sea el género marcado (“Ministras” solo se refiere a mujeres) excluye a los hombres. Pero en este caso concreto el punto de partida académico falla: no se habla de “Consejo de Ministras”, sino de “Ministros y Ministras”. (Salvo el lapsus de Matinal Cadena SER del pasado domingo a las 6:00, hora canaria: “Tras el levantamiento del control previo acordado por el Consejo de Ministras”).

No obstante, la explicación es correcta: sexo y género gramatical no siempre coinciden (“María es un chacal”; “Luis es una rata miserable”) en cuanto que no son lo mismo. De la misma manera que el presente gramatical no indica, necesariamente, que la acción se está desarrollando en el momento: “Si mañana también me amas, nos arrejuntamos; ¡Los invito a un despilfarro!; El lunes te llamo”).

La presencia del masculino gramatical, en definitiva, puede ser suficiente para incluir a ambos sexos, como en “El hombre es mortal” (la redundancia “El hombre, la mujer, el transexual… son mortales” frenaría la necesaria agilidad comunicativa).  No obstante, mantengo mis dudas cuando se trata de quienes están encargados de la tutela y educación de un hijo: cuando el tutor convoca a “los padres”, ¿a quiénes se refiere? ¿Quiénes asistirían: el padre y la madre; las dos madres; los dos padres (varones)…? 

No valen, pues, aquellas convocatorias de mis últimos años de aula cuando se recibía en algunas casas una citación desde la tutoría: “El / la tutor / tutora del / de la alumno / alumna convoca al / la padre / madre…”.  Hoy la sociedad ha revolucionado seculares estructuras. Así han aparecido nuevos tipos de familias como, por ejemplo, homoparentales (los padres son gais o lesbianas); monoparentales (normalmente una madre que no quiere pareja estable); ensamblada (hijos de anteriores matrimonios)…

De todas maneras la cosa es mucho más sencilla. Tiempo atrás era incorrecto el uso de la palabra “maratón” como femenina. Hoy es dominante en las convocatorias deportivas. Y se impone a pesar de las reticencias. ¿Por qué? Tal vez por influencia del género gramatical: se refiere a ‘carrera’. Pero lo importante es la imposición por los usuarios, a fin de cuentas únicos propietarios de la lengua.

Así pues, bienvenido sea el Consejo de Ministras y Ministros. Y no solo por lo lingüístico, precisamente.

 

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Nicolás Guerra Aguiar

NICOLÁS GUERRA AGUIAR RESEÑA

 

 

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