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20:08h. Jueves, 21 de noviembre de 2019

Yo, contigo no pacto - por Erasmo Quintana

 

FRASE ERASMO

Yo, contigo no pacto - por Erasmo Quintana *

Concluido el proceso electoral del 26-M da comienzo la danza de los pactos. La fiesta promete, porque el pueblo soberano ha querido que haya cambio, después de cerca de treinta años en Canarias de hegemonía derechosa la misma: Coalición Canaria -a pesar de que nunca ha ganado unas elecciones-, y marcadamente insularista. El paisaje se nos parece, más que otra cosa, a un volcán en erupción. Demostración evidente de la madurez de nuestro sistema democrático, desterrando los gobiernos alternantes en la nación -el bipartidismo-, y abocando a sus representantes a que tienen que sentarse a negociar para alcanzar mayorías y así poder gobernar. ¿Esto es bueno o es malo? Creo que la disyuntiva poco importa. En cualquier caso es en rigor distinto, y una prueba de madurez y mayoría de edad democrática, insisto.

El fenómeno se extiende a todo el país con algunas excepciones, claro, que confirman la regla: Vigo (PSOE), que vio muy ampliada su mayoría absoluta. Todo esto vino precedido de una campaña llena de insidias, difamaciones, acusaciones falsas, y viles calumnias sobre el contrario, convirtiendo la Democracia en algo sucio y deleznable. En campaña, no se intervenía para exponer el programa de gobierno del partido y qué cosas se pensaba hacer para mejorar la vida de los ciudadanos -salvo Unidas Podemos-; qué medidas para convertir la nación en un lugar amable y de provecho, donde todos tengamos oportunidades para alcanzar la plenitud y la felicidad. La avilantez, refinada maldad y degradada idiotez de Pablo Casado (PP), pretendiendo parecerse a los representantes de Vox con su presidente a la cabeza, Santiago Abascal, fue lo que hizo que su partido, el PP, quedara con tan sólo sesenta y seis escaños. Sus ideas, amontonadas en perfecto desorden y abstraído en profundos pensamientos sobre no se sabe bien qué materia física, lo llevaba por el desriscadero inmisericorde. En las primicias locales, autonómicas y europeas corrigió el rumbo, tomando nota que con el insulto personal al contrincante y la mentira no se va a ninguna parte.

Ahora la situación se presenta tan enmarañada que todo está en el aire para todos los partidos. Combinaciones, las que se quieran, y lo que va tomando fuerza: “Yo, contigo no pacto”. En todas partes se pueden hacer dos combinaciones, incluso tres, y la mayoría, completamente factibles. Basta que la balanza se incline a la izquierda como a la derecha. Barcelona es el paradigma: los Comunes, el PSC o el independentismo. En la inteligencia de todas las partes pudiera estar la solución para los independientes y no independientes. El escenario es de lo más refrescante porque obliga al entendimiento entre distintas fuerzas políticas, desterrando la imposición y la soberbia, tan común en los partidos políticos. Tener que avenirse a los puntos de vista del contrario siempre es bueno, humaniza -rara avis- las relaciones entre ellos. Una nave intersideral seguro que, de poder estar en el sitio más maravilloso de la tierra, jamás daría por perdido nada, ni por ensalmo, ni ofuscarse como hacen los niños cuando no logran la golosina más deseada.

Y otra cosa que merece nuestra atención. Tengo un familiar muy próximo que esta vez no fue a votar en las dos citas electorales. La razón es que el actual sistema de recuento de votos no le merece confianza. ¿Por qué el Ministerio de Interior no se hace cargo de todo el proceso electoral, que medios tiene de sobra, y lo dan a una empresa privada? Soy de los que piensan igual, pero yo no fui tan radical: voté. Los hechos acaecidos esta vez le han dado en parte la razón. Irregularidades en la adjudicación de los votos emitidos, en varias ciudades del país, nos llenan de sonrojo. Ibiza, León, Villanueva, Guadalajara, Alicante, Fuerteventura y Lanzarote, fueron lugares en que el recuento electoral se hizo fraudulentamente, dando mayorías a quienes no la tenían.

Y es para preguntarse cómo ha podido suceder. Cada mesa de votación tiene un presidente, vocales, apoderados y observadores de todos los partidos en liza, que intervienen directamente al contar el número de votantes, así como a la hora de contar las papeletas o votos, que tienen que coincidir con los registrados en las relaciones. ¿Cómo es posible que un número cualquiera de votos de un partido se atribuyan a otro, y nadie de la mesa se dé cuenta de la trampa? ¿Qué hace el representante de ese partido perjudicado? ¿Dónde está, en el Limbo? Las actas se hacen conforme al recuento de las papeletas válidas de cada fuerza política, y el apoderado está -debería estar- pendiente de lo que se está llevando a las actas, que para algo está allí. Esto, que es tremendo, si ocurrió en esos distritos electorales, ¿quién me asegura que tal anormalidad no se ha dado también en la mía? ¿No es para sospechar que tal cosa también se pudo dar en Gran Canaria? Me viene a la cabeza resultados para mí sorprendentes, que si de mí dependiera ya estaba solicitando una revisión de las actas. Una cosa es cierta: todo lo que puede suceder, sucede.  

 

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Erasmo Quintana

ERASMO QUINTANA RESEÑA

 

 

 

 

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