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22:09h. Viernes, 23 de agosto de 2019

Cos y Lesbos, el drama de los refugiados, Hipócrates y el lesbianismo - por Fabián Hernández

La noticia del enésimo naufragio de pequeñas embarcaciones repletas de refugiados, sirios fundamentalmente, intentando llegar a Europa desde las costas de Turquía en breve dejará de ser noticia.

Cos y Lesbos, el drama de los refugiados, Hipócrates y el lesbianismo - por Fabián Hernández. Miembro del Comité Local de Sí se puede en La Laguna y de Unid@s se puede

La noticia del enésimo naufragio de pequeñas embarcaciones repletas de refugiados, sirios fundamentalmente, intentando llegar a Europa desde las costas de Turquía en breve dejará de ser noticia. Las noticias repetitivas dejan de ser noticia, por muy crueles que sean. Para que la noticia de un nuevo naufragio vuelva a copar la primera plana de los medios de comunicación, ésta debe de estar aderezada con algún ingrediente morboso, o tratarse de un naufragio de grandes dimensiones.

En Sudán del Sur o en la República Centroafricana, por poner dos ejemplos entre muchos, siguen habiendo muertes, violaciones de los Derechos Humanos y miles de desplazados por la guerra; pero ya no es noticia. El virus del Ébola sigue existiendo y matando en África, pero ya no es noticia. El VIH sigue matando, mucho más que el Ébola, en África y en el resto del Tercer Mundo, pero tampoco esto es noticia ya. En este planeta todos los días se sigue muriendo de hambre, pero desgraciadamente desde hace mucho tiempo también dejo de ser noticia. En la prestigiosa revista The Lancet se publicó un trabajo donde unos investigadores determinaron que en el año 2011 murieron de hambre más de tres millones de niños en nuestro planeta. Ojos que no ven…

Las islas griegas de Cos y de Lesbos se encuentran muy cerca de las costas turcas y están siendo una ruta habitual de llegada a Europa de refugiados en los últimos meses. Han ocurrido muchos naufragios con víctimas y lamentablemente, si no se pone remedio, seguirán las tragedias humanas. Pero aquí la que manda es la televisión. Hasta que las duras imágenes del niño turco Aylan Kurdi no dieran la vuelta al mundo, parece que el problema no era tan serio para la comunidad internacional ni para los gobiernos.

Imágenes de niños ahogados que intentan llegar a Europa ya llevamos viéndolas en televisión desde hace años. Cuerpos de niños subsaharianos flotando en el mar tras naufragar las embarcaciones que pretendían llegar a las costas españolas o italianas; o imágenes de niños ahogados arrastrados por el mar a las playas de Libia, de donde salieron en barcazas con destino a Europa. ¿Quizá la televisión no lo había reflejado con tanta nitidez?. Se necesitó que, además de las fotos, se hiciera viral el vídeo HD del pequeño Aylan Kurdi para que supuestamente la Comunidad Europea quiera reaccionar.

Los habitantes de Cos y de Lesbos si están dando un ejemplo de solidaridad con los refugiados que les llegan a sus costas, a pesar de que los dirigentes neonazis de Amanecer Dorado ya han visitado las islas para con arengas inculcarles el veneno de la xenofobia.

Las islas de Cos y de Lesbos, de 30.000 y 85.000 habitantes en la actualidad, también fueron relevantes en la antigüedad. Cos es la tierra de Hipócrates y Lesbos lo es de la poetisa Safo.

Del médico griego Hipócrates (siglo V a. C.), que nació en Cos, tenemos hoy en día el denominado juramento hipocrático. Es un juramento público que se hace tras graduarse en Medicina, Enfermería, Farmacia, Psicología y otras muchas profesiones que trabajan con pacientes, que en pocas palabras se trata de un juramento de carácter ético y orientador a la buena práctica del oficio.

El lesbianismo es el término actual para definir la homosexualidad femenina, pero se remonta a la antigua Grecia. En Lesbos nació Safo de Lesbos (siglo VI a. C.), poetisa griega que profesaba el amor entre mujeres, y de su isla natal proviene la etimología de la palabra lesbianismo.

Estas islas en su historia y en sus entrañas, en las figuras de Safo de Lesbos e Hipócrates, entrevén amor y buenas intenciones. En cambio, la Comunidad Europea mala praxis e hipocresía.

* En La casa de mi tía por gentileza de Fabián Hernández