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01:45h. viernes, 04 de diciembre de 2020

Mucha suerte de corazón a los buenos. A los corazones rojos

“Cuando ya no puedes”- por Mario Erre

 

FRASE MARIO ERRE

 

“Cuando ya no puedes”- por Mario Erre *

Cuentan que el vicepresidente segundo se dedicó a leer el último libro de Daniel Bernabé para fastidiar al rey Felipe que viajaba en la misma comitiva durante la reciente visita que ambos hicieron a Bolivia para representar a España en la toma de posesión del nuevo presidente del país andino. 

No sé si sabrá también que al mismo tiempo que a Su Majestad, diana del autor en el libro, Pablo Iglesias fastidiaba de paso al colectivo de personas LGTBI, víctimas del anterior libro de Bernabé, "La trampa de la diversidad", una oda a la peor de las ignorancias: la que se cree fuente de sabiduría..

No se extrañen las huestes de Iglesias de que el voto diverso a sus candidaturas mengüe a doble velocidad de lo que lo hace el voto general, algo que nos entristece a algunos y cabrea a otras de las y los que trabajamos desde el principio de Podemos para crear círculos y áreas de diversidad que ni estaban ni se les esperaba y darles la visibilidad y representatividad interna que merecían, y créanme que fue una tarea ardua en aquellos comienzos. 

Se trata de una más de esas cosas inexplicables a las que nos acostumbramos con la dirección de Podemos, la única que hubo y por lo visto habrá como aquellas gloriosas batallas campales retransmitidas a tiempo real, esa obsesión por ignorar a la militancia que se partió la cara por ellos para regalar  cargos orgánicos y públicos a gentes llegadas deprisa y corriendo en el último momento para coparlas y que no dudaron en huir a la primera de cambio sin importarles los daños a causar o, ya en el terreno de la acción estrictamente política esa compulsión por apuntarse a toda aquella causa que pudiera espantar votantes, como en el caso del Procès, por no haber de esa endogamia de la dirección en la que miraras donde miraras solo veias novias y novios que lo fueron de mas de una y uno, amén de padres, hermanos y demás parentela.

Todas estas cosas llegado el momento de ponerlas en la balanza han terminado pesando más que la (ya poca) ilusión por un proyecto que nos enamoró a millones de personas, que fue tan necesario y por el que curramos felices sin esperar ni pedir nada a cambio y pesa más que la buena gente que aun permanece y que, ciertamente, es una mayoría leal, idealista y silenciosa ante el estruendo de los de arriba, estruendo que ya aburre y mucho. 

Y todo ello en la semana en que "el Gobierno más progresista de la historia" ha dejado en la calle a una anciana, una mujer maltratada y dos niños, todos en la misma tanda, me ha llevado a poner en práctica lo que venía teorizado desde hace ya tiempo: que yo así ya no puedo.

Son muchos los amigos y amigas que conocí en esta aventura, muchos, la mayoría seguramente, ya lejos de ella y muchos, la mayoría, los buenos momentos vividos.

Demasiados recuerdos dulces que no quiero rebozar en sal. 

Mucha suerte de corazón a los buenos. A los corazones rojos. A los que seguiréis luchando y alzando la voz  Fue un placer y un orgullo compartir este igualmente increíble  viaje.

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Mario Erre

mario erre

MANCHETA 21