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13:35h. Sábado, 24 de agosto de 2019

Davos 2019 (I) a plena luz del día - por Francisco Morote (2012)

 

frase morote

Nota de Francisco Morote: A partir de este 21 de enero de 2019, un año más, se reúne en Davos, Suiza, el Foro Económico Mundial,  "cumbre de cumbres" del 1% más rico de la población mundial, de ese " puñado de individuos (que) posee la misma riqueza que la mitad de la humanidad", según el secretario general de la ONU, Antònio Guterres. De esa minoría, en palabras de Samuel Huntington, de la que dice: "tienen escasa necesidad de lealtades nacionales, consideran las fronteras nacionales como obstáculos que, por fortuna, están desapareciendo y creen que los Gobiernos nacionales son restos del pasado y que su única utilidad es la de facilitar (sus) actividades...". 

En suma, en Davos se reúne una vez más esa ególatra élite mundial capitalista que viene promoviendo desde hace décadas una globalización neoliberal al servicio de sus intereses financieros y empresariales. Esa élite para la que los derechos laborales y en el fondo los mismos derechos humanos son impedimentos inmerecedores de tomar en consideración.   

Con motivo, pues, de este "evento" inicio hoy una serie con la recuperación de cinco artículos en los que desde una perspectiva altermundista hice la crítica del Foro Económico Mundial y del Homo Davosianus.

Davos, a plena luz del día - por Francisco Morote (2012), presidente honorario de Attac Canarias *

No se ocultan, no conspiran en secreto. Desde hace más de cuarenta años, quienes defienden un orden económico neoliberal, un mundo-mercado, un planeta donde todo esté en venta, en el que hasta las personas sean consideradas mercancías, se reúnen a plena luz del día en la lujosa estación balnearia de esquí de Davos ( Suiza ).

El Foro Económico Mundial de Davos es el lugar de encuentro más concurrido y transparente de cuantas ocasiones de cita programan anualmente las élites financieras, empresariales y políticas del planeta, partidarias no sólo de dar rienda suelta al capital para moverse libremente por el ancho mundo en pos del máximo beneficio posible, sino también y, consecuentemente, de reducir a la mínima expresión el papel de los estados como reguladores de la actividad financiera y promotores del bienestar social ( Estado del Bienestar ).

La función de Davos consiste en fijar el rumbo, la dirección por la que transite exitosamente la carrera que permita seguir haciendo suyo, a los que tienen por divisa ”Todo para nosotros, nada para los demás” ( que dijera el mismísimo A. Smith ), el planeta en el que deberíamos poder vivir dignamente todos los seres humanos.

El propio Foro Económico Mundial de Davos es, en sí mismo, la prueba del carácter antidemocrático y oligárquico de quienes lo conciben y de quienes participan en él. Un abismo económico separa a los asociados del Foro, fundamentalmente las 100 grandes  empresas multinacionales y sus multimillonarios propietarios y ejecutivos que lo financian con decenas de millones de francos suizos ( sólo los asociados industriales y estratégicos pagan un arancel anual de 250 000 francos suizos y de 500.000 francos suizos, respectivamente), y  los simples mortales que jamás podremos acceder a estas exclusivas cumbres de la plutocracia mundial.

Históricamente Davos ha sido sobre todo el mentor, el defensor y propagador de la idea de la globalización ( allí prácticamente se consagró el término ) y sus bondades. Lo malo es que, como alguien ha observado, en las últimas décadas ha habido realmente no una sino dos globalizaciones, la del enriquecimiento de los menos y la del empobrecimiento de los más.

En fin, un año más, como de costumbre a finales de enero de 2012, se reúne en Davos el Foro Económico Mundial de las élites del dinero ( “En cuestiones de dinero, todos somos de la misma religión”, decía Voltaire ) y de quienes les rinden pleitesía.

Esta temporada toca hablar de: ” La gran transformación, diseñar nuevos modelos” que, a buen seguro, ni abordará seriamente el problema ecológico ni, sobre todo, la flagrante injusticia del reparto de la riqueza mundial. La cita, al parecer, estará más concurrida que nunca.

Para quienes no compartimos la visión del mundo de las élites que en el Foro Económico Mundial de Davos siguen empujando al planeta hacia el desastre ecológico y a la humanidad hacia una división mucho mayor entre ricos, los menos, y pobres, los más, ha llegado la hora de manifestar una vez más la reprobación y el asco que estas citas nos merecen.

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Francisco Morote

FRANCISCO MOROTE ATTAC

 

MANCHETA 9