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01:54h. Viernes, 26 de Abril de 2019

El negocio del agua (I) - por Pedro Fernández Arcila (*)

A mediados de 2006, el gobierno municipal entregó el 95% de las acciones de Emmasa, la empresa pública encargada de la gestión del agua en nuestro municipio, a una entidad privada, Sacyr Vallehermoso, especializada en el sector de la construcción.

El negocio del agua (I) - por Pedro Fernández Arcila (*)

A mediados de 2006, el gobierno municipal entregó el 95% de las acciones de Emmasa, la empresa pública encargada de la gestión del agua en nuestro municipio, a una entidad privada, Sacyr Vallehermoso, especializada en el sector de la construcción. Mientras Enmasa fue empresa pública el resultado de sus cuentas anuales reflejaba que se trataba de una empresa saneada, que realizaba un servicio de calidad y que siempre contó con una envidiable paz laboral. Ahora, en la etapa privatizada, además de conflictos laborales y numerosas quejas ciudadanas por el servicio, arrastra unas pérdidas, por el periodo 2008-2012, de más de ocho millones de euros, previéndose durante 2013 unas pérdidas superiores a los tres millones de euros ( estos datos se obtienen de los propios documentos de Emmasa presentados al Ayuntamiento para justificar el incremento de las tarifas del agua) . Si esa tendencia continuara durante los años que nos quedan de concesión ( hasta 2031), el socio mayoritario nos devolvería Emmasa con unas pérdidas que superarían los 33 millones. La indignación que tiene que producirnos estos datos a todos los santacruceros de bien, se acrecentará cuando desmenucemos el origen de este saqueo que está sufriendo nuestro municipio. Lo primero que tenemos que preguntarnos es, cómo es posible que una empresa privada que por, su propia esencia, interviene en el mercado del agua para obtener pingües beneficios, tenga tan abultadas pérdidas. La respuesta a esta cuestión nos la ofrece Pedro Arrojo, profesor universitario de Análisis Económico, Premio Goldman 2003 (conocido como el premio nobel de medio ambiente) y profundo conocedor de las intervenciones de empresas privadas en la gestión del agua. Este profesor nos advierte que el beneficio de estas grandes empresas nunca lo encontraremos en las cuentas anuales sino en las decisiones empresariales que a lo largo del año adoptan estas multinacionales para desviar los beneficios hacia empresas de su grupo: bien a través de la figura de las subcontrataciones, o bien, a través de otras sorprendentes medidas. Como veremos en el próximo artículo, en estas decisiones, el socio privado de Emmasa “se lleva la palma”.

* Pedro Fernández Arcila. CONCEJAL DE SÍ SE PUEDE EN EL AYUNTAMIENTO DE SANTA CRUZ