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17:59h. Martes, 19 de Marzo de 2019

¿Elecciones autonómicas, generales o referéndum pactado? - por Santiago Pérez

 

santiago pérez 2Cuando los partidarios de la independencia de Cataluña anunciaron que intentarían convertir las elecciones autonómicas catalanas en un plebiscito, algunos se rasgaron las vestiduras. Yo no.

¿Elecciones autonómicas, generales o referéndum pactado? - por Santiago Pérez *

Cuando los partidarios de la independencia de Cataluña anunciaron que intentarían convertir las elecciones autonómicas catalanas en un plebiscito, algunos se rasgaron las vestiduras. Yo no.

Nadie podía impedir, ni era ilícito, que los partidos independentistas se presentaran a unas elecciones autonómicas con un único programa:  Independencia.

Más o menos así ocurrió en las elecciones municipales de 1930 con la coalición republicana. Las elecciones eran municipales, se elegían alcaldes y concejales; pero dieron a entender que si ganaban los republicanos los ayuntamientos, ese pronunciamiento equivaldría a un rechazo del pueblo español a la Monarquía. Aunque, en principio, solo tuviera efectos políticos.

Lo que fue una maniobra tramposa, fue hablar de plebiscito y no aceptar la regla elemental de este tipo de consulta: se cuentan síes y noes. Y los síes a la independencia no fueron mayoría. Eso fue lo de menos. Después del desconcierto inicial y de que la CUP reconociera que habían perdido el plebiscito, pasaron a proclamar que  hemos ganado porque, traducidos por la ley electoral  los votos en escaños, las candidaturas independentistas iban a tener mayoría parlamentaria. Y desde ahí, hasta aquí.

Parece que, ahora, los partidarios de la independencia no creen que les convengan unas elecciones inmediatas como proponen Ciudadanos y PSOE. Porque con la polarización de la sociedad catalana, la participación electoral puede ser mucho mayor que en otras elecciones al Parlament. Y estas nuevas elecciones tendrán políticamente, se quiera o no, carácter plebiscitario.

Se elegirán diputados; pero será un pronunciamiento con garantías del pueblo catalán, del que estarán pendientes los  gobiernos europeos  y la opinión pública europea e internacional. Y tanto si la mayoría arropa a los independentistas como si dan su apoyo a los defensores de la legalidad constitucional y de la España de las Autonomías, el resultado determinará considerablemente la evolución del conflicto.

De ahí la prudencia  de Rajoy y Puigdemont ante la posibilidad de elecciones anticipadas inmediatas en Cataluña.

Precisamente porque las elecciones autonómicas tendrán carácter plebiscitario, es por lo que creo que habría que sopesar la opción de convocar simultáneamente elecciones generales.

Convocar ahora elecciones en Cataluña es aceptar  que este conflicto concierne solamente a  la sociedad catalana.  Aceptar el  escenario delimitado por los nacionalistas catalanes. El mismo escenario en el que debería celebrarse el “referéndum pactado”, a extramuros de la  Constitución, que han propuesto como salida algunos dirigentes políticos y analistas. Y, en definitiva, dejar al margen al  resto de la sociedad española que vive intensamente la situación y que se verá afectada directamente   por el desenlace de este conflicto. Una ciudadanía española que, si es llamada a las urnas, ejercerá su derecho al voto muy condicionada por lo que está ocurriendo en Cataluña.

FRASE SANTIAGO PEREZ 2Una ciudadanía española que tiene el mismo derecho a hacer y creer en un relato de España y de las relaciones entre los ciudadanos y las comunidades territoriales que la integran -y a defender que la soberanía corresponde al pueblo español-  que los partidarios de la independencia de Cataluña a hacer el suyo, negando la existencia de España como realidad política e identificando al “Estado” como un mecanismo diabólico  y opresivo.

Convocar simultáneamente las elecciones generales tiene sus riesgos; pero  permitiría comparar, en clave catalana, no solo el resultado que se produzca en  Cataluña sino en toda España. Y ampliando el terreno de juego que quieren acotar los partidarios de la independencia.

Sería, en términos políticos, algo así como reafirmar  que la cuestión catalana afecta a toda España y que, por tanto, decidirla no corresponde sólo a los ciudadanos de Cataluña. Es decir, el escenario propuesto por los  partidos “constitucionalistas”.

Santiago Pérez, octubre 2017

* En La casa de mi tía por gentileza de Santiago Pérez

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