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01:10h. Martes, 26 de Septiembre de 2017

Elecciones generales, ¿sospecha de amaño? - por Erasmo Quintana

 

gato por liebre 2

erasmo quintanaVivimos en una época en que todo lo ponemos en duda; hemos perdido la confianza en las instituciones. No por nuestra culpa, que somos más bien dados a creérnoslo todo, sino por la frecuencia tan repetida de veces que nos dan gato por liebre.

Elecciones generales, ¿sospecha de amaño? - por Erasmo Quintana *

Vivimos en una época en que todo lo ponemos en duda; hemos perdido la confianza en las instituciones. No por nuestra culpa, que somos más bien dados a creérnoslo todo, sino por la frecuencia tan repetida de veces que nos dan gato por liebre. Y como ya no nos fiamos prácticamente de nada, tampoco de la celebración de elecciones, en las que tanto se juegan, no ustedes ni yo, mis amigos, sino quienes las promueven. Les interesa tanto lo que está en juego que son capaces de cualquier cosa. Ahí tenemos a Trump que no dudó en usar a su hijo mayor para ponerse de acuerdo con Putin, máximo representante de la histórica y pérfida enemiga Rusia, para  obtener datos (secretos de Estado) de su rival la señora Hilary Clinton, en unos comicios cuyo tufo maloliente fue –y continúa siendo- de escándalo público.

trump hijotrumpputinhillary clinton

El fenómeno ¿es distinto en nuestro país? La pregunta que nos hacemos es ¿por qué tiene que darse a una empresa privada -en las últimas elecciones generales a INDRA- el indrarecuento informático final de las actas (los votos que contienen) cuando en rigor es el Ministerio del Interior el órgano administrativo competente para desarrollar el procedimiento electoral a través de la Junta Electoral Central? ¿Qué mecanismos hay para, en caso de reclamación de parte, pueda autenticarse el resultado con irrefutable claridad? ¿Qué interés existe para que sea una sociedad privada la que se convierta en órgano administrativo instructor de nuestro sagrado Procedimiento Electoral?

Todo muy sospechoso. Es como dejar en manos privadas la Inspección de Hacienda o la de Trabajo. Un disparate, pero acertado si el objetivo final es “manejar” las actas. ¿Quién controla a INDRA tras la realización del recuento informático de las actas si el Ministerio del Interior se inhibe para fiscalizar el propio recuento? Entiendo que el Ministerio del Interior dispone de medios más que suficientes, ¡cómo no va a disponer de medios informáticos si CNIestá al frente nada menos que del Centro Nacional de Inteligencia (CNI)! Otro acto sospechoso es que INDRA había perdido la concesión, y que para recuperarla bajó de forma temeraria un 40% su presupuesto y así controlar los votos del 26-J, con un contrato que fue a dedo. Pasó de cobrar 17 a 4,7 millones. Pero hay más: ¿quiénes están detrás de INDRA? El Estado español tiene una participación testimonial del 20% mientras que el 80% restante está en manos privadas. El anterior presidente fue Javier Monzón, próximo de Aznar, y el actual, Fernando Abril Martorell, próximo a Rajoy. Además esta empresa admitió pagos a la Púnica de unos quince mil euros; que en Argentina está bajo sospecha y en Ecuador se la denuncia por incumplimiento. ¿En qué manos depositamos el interés de toda la nación?

aznarJAVIER MONZÓN FERNANDO ABRIL MARTORELL INDRARAJOY

Ante tanta duda razonable, la otra no menos importante pregunta que nos hacemos es, si esto es así ¿por qué la totalidad de los partidos de la oposición no lo denuncia? Extraño. Tanto, que con los avances tecnológicos de que se dispone: el recuento mesa a mesa, la custodia y entrega de los resultados en documentos firmados por los componentes de las mesas a las Delegaciones del Gobierno en cada Comunidad, y el vuelco de las mismas al Ministerio de Interior, no sea el propio Ministerio quien haga el recuento final. Si estas operaciones las pueden hacer los funcionarios, ya que todo responde a una sucesión de actos administrativos, ¿a qué viene que la den a un organismo privado? ¿De qué medios informáticos cuenta una empresa privada, que no tenga la Administración del Estado? Todo es tan oscuro y raro, que en el supuesto de hacerse un procedimiento limpio, y fiel su escrutinio final, lo hecho por una empresa privada en unas elecciones generales inevitablemente se presta a la duda.

 

aznar rajoy

no importa quien vote sino quien cuenta los votos

* En La casa de mi tía por gentileza de Erasmo Quintana    

ERASMO QUINTANA RESEÑA