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15:42h. lunes, 08 de marzo de 2021

Lo fácil es visualizar y explicar la consecuencia, pero no la causa

 El españolazo: Hay dos clases de violencia, la reaccionaria y la revolucionaria - por Maribel Santana

 

FRASE SANTANA

 El españolazo: Hay dos clases de violencia, la reaccionaria y la revolucionaria - por Maribel Santana, activista, historiadora *

 

Toda esta semana hemos tenido a los medios visualizando los acontecimientos, por un lado los de Linares, por el otro los de Hasél. Ese empecinamiento y bombo constante, sensacionalista sin ningún tipo de análisis, no es gratuito y obedece a un interés determinado.

Desde luego la Ley de los Contrarios, de MAO ZEDONG, se podría explicar en estos acontecimientos, por ejemplo, cómo una ley fundamental pasa a ser  secundaria y lo secundario pasa a ser fundamental.

Hasta ahora, lo fundamental  como información a través  de  los medios era la Covid19, desde hace unos días, lo es Hasél.  

Abrimos la tele y nos vemos hasta el vómito las mismas imágenes que solo nos llevan a  una explicación. “Los violentos” rompen y destrozan porque son así de nacimiento, por capricho, o tal vez porque no tengan otra cosa que hacer. Porque señores ocurrir no ocurre nada.

Estamos acostumbrados a la violencia institucional que todo lo controla, por tanto nos meten hasta las entrañas que el sistema en el que nos encontramos es lo mejor que existe y quienes hagan, digan, opinen sobre otro sistema posible, es el enemigo que hay que exterminar. 

Los violentos, son ni más ni menos que los comunistas, anarquistas, republicanos o gamberros que piensan distinto al sistema que habitamos y son, por supuesto, los que están en las calles formando los altercados. NO existe, por ejemplo y además, porque tenemos experiencia histórica, personal, ajenas y de otro tipo, que los fascistas y policías disfrazados de paisanos, están en estas algaradas también participando, para que al final la culpa sea  de los primeros. ¿No recordamos que en la guerra civil los fascistas quemaban iglesias y colocaban una bandera roja de hoz y martillo, para echar culpas a los republicanos y comunistas?, ¡Que débil es la memoria histórica!

Tampoco se analiza de donde procede la violencia, ni quienes la produce y como se despacha. Lo más fácil es visualizar y explicar la consecuencia pero no la causa. Con la visión de la hormiga se arregla todo, vemos una parte pero no el todo.

A saber existen dos clases de violencia. Una tiene que ver y es reproducción, espejo, y simbiosis de la otra. Además se presenta como dialéctica. Trataré de analizarla y explicarla.

La violencia reaccionaria: Es la que ejerce el sistema que oprime, en este caso el que nos habita hasta nuestros días, condenando a los pueblos, trabajadores y masa populares, artistas, intelectuales entre otros a la más alta ignorancia sobre  nuestras necesidades, conduciéndonos, a la  inseguridad, desprecio, paro, hambre y toda clase de  miserias para no cansar. Violencia institucional.

Violencia revolucionaria: respuesta de los pueblos oprimidos, en  pro de su defensa vital, personal y de otra índole, sobre los que nos oprimen. Lucha de clases.

Claro, de paso y a rio revuelto ganancia de pescadores, esto ha desembocado en  un “españolazo” tremendo. Cuentan los episodios  de gente joven de barrios que bajan al centro también a buscar  su pedazo de tarta, sin tino, sin conciencia, al margen de lo que sucede, saquea, roba, y huye.  El individualismo origen del capitalismo fábrica  esta tragicomedia.  Nos cuestionamos: ¿Cómo un sistema tan democrático y pleno tiene tanto lumpen, quien genera el lumpen?

En las tertulias de los medios se rasgan las vestiduras,  a cuenta de la  “democracia plena” en España, como niños reafirmándose en esa gran mentira y vacío, defendiendo lo indefendible, como pollos sin cabeza, santones y plañideras, derechas e “izquierdas” coincidiendo  en la misma idea. “España es la  democracia plena”. Faltaría más.

No hago apología de nada, solo intento analizar y explicar el  por qué de tanto interés  en meter en el mismo saco lo que es una violencia y otra contraria. El que sabe de  dialéctica sabe que todo tiene su contrario.

Que lo de Linares y lo de Hasél son dos eslabones más de la cadena que arrastra  el sistema. Que lo de uno y otro es la gota que colma el vaso pero  no lo determinante.

Tampoco y por otro lado,  me agradan los destrozos que tenemos que pagar los trabajadores de nuestros bolsillos, ni los coches y motos además de  los establecimientos de los pobres que tanto les costó montar. porque estos destrozos no lo paga el IBEX35, ni la corona.

La vergüenza y el delito,  no  el del contenedor ardiendo, el delito es que ahí van los pobres a hurgar en la basura para comer, en plena civilización democrática.

El gobierno y su sistema que defiende a los ricos, nos intentan explicar para que se  nos meta bien en la cabeza, que los acontecimientos de los policías y de Hasél son casos aislados  y problemas de individuos.  Policías, cuerpos para reprimir, de clases pobres, carne de cañón capitalista, adiestrados para castigar y hasta matar, ciegos  por  su embrutecimiento. No es la institución policial herramienta de los ricos, para defender su acumulo de capitales sino unos violentos caprichosos aislados que pueden sustituir por otros  para tapar y  remediar la situación  y borrón y cuenta nueva. 

Hasél,  por otro lado un rapero que dice verdades o mentiras, que es un bocazas y ha armado tanto bullicio.

No van a dar el brazo a torcer y decir la verdad de la historia; que son masas hartas de tanto opresión las que salen  a las calles desbordadas por tanta herejía, como  la  que proporciona la violencia institucional, la violencia de los ricos.

La televisiones alcahuetas, por tanto solo hablan por la voz y vox de su amo. NO ocurre nada, solo son unos grupúsculos de violentos.  Los voceros de la “izquierda”  se unen con la  derecha coincidiendo en  lo mismo. NO es el sistema y la desesperación de los pobres, son los gamberros y en la base fundamental está la cabeza de Pablo Iglesias, que hace apología del terrorismo,

 Desviar el problema de su esencia es lo que mejor hace el gobierno.  Tan democrático,  ha  prometido “arreglar la ley mordaza” y ha cogido a Hasél como el chivo expiatorio de todo el desastre de un enfermo  sistema. 

No queremos que arregle nada, siempre pintando sobre la humedad, para disimular  lo feo. Siempre haciendo reformas.

Lo que queremos es desmantelar este sistema injusto y de tanta barbarie y construir otro nuevo, que haya un reparto de las riquezas, proporcional a las necesidades y  que sean los pueblos los que decidan y aprendan a administrar lo suyo….Nosotros/as  trabajamos nosotros/as repartimos

Rememorando a Bertolt Brecht

 

“Al río que todo lo arranca lo llaman violento, pero nadie llama violento al lecho que lo oprime.”

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Maribel Santana

MARIBEL SANTANA 2

 

MANCHETA 9