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13:44h. jueves, 06 de agosto de 2020

La explicación pendiente del señor Bravo de Laguna - por Nicolás Guerra Aguiar

   Es una de esas noticias que se prodigan en los medios de comunicación, por algo será: la señora Cernousovaite, coordinadora de Relaciones Exteriores del Cabildo de Gran Canaria, ejerce al pie de la letra tal brillantísima y universal función encomendada desde presidencia. Y como se trata de una especie de embajadora de Gran Canaria  por esos mundos de Dios, Alá y Confucio, exterioriza su trabajo con visitas a países entre los que figura, casualidad de casualidades, el suyo –Lituania-, donde estuvo las pasadas Navidades, estancia que alternó con Moscú.

La explicación pendiente del señor Bravo de Laguna -  por Nicolás Guerra Aguiar *

   Es una de esas noticias que se prodigan en los medios de comunicación, por algo será: la señora Cernousovaite, coordinadora de Relaciones Exteriores del Cabildo de Gran Canaria, ejerce al pie de la letra tal brillantísima y universal función encomendada desde presidencia. Y como se trata de una especie de embajadora de Gran Canaria  por esos mundos de Dios, Alá y Confucio, exterioriza su trabajo con visitas a países entre los que figura, casualidad de casualidades, el suyo –Lituania-, donde estuvo las pasadas Navidades, estancia que alternó con Moscú.

   Y debe de ser que hay futuro para la Isla proveniente de aquella tierra, de donde llegaron a Gran Canaria mil turistas el año pasado. Así, el último viaje de trabajo de la señora, diciembre de 2014, fue el quinto a su país desde que tomó posesión del casi diplomático cargo en septiembre de 2013. (No esperó ni a que se le asignara coche oficial, absolutamente imprescindible si se pretende ser alguien.)

   Por tanto, y por aquello de mostrar al mundo las excelencias de Gran Canaria, hete aquí que la señora de Relaciones Exteriores realiza la primera salida justo a un mes de su toma de posesión. ¿Que a dónde? A su primera Madre Patria, Lituania, en cuanto que entre sus universales proyectos está el de crear una cátedra de lituano en la Universidad de Las Palmas, pues se prevé que de los tres millones y medio de sus paisanos casi un millón visitará la Isla en 2015, con previsiones de alza en 2016. (El ministerio de Exteriores estima que deberá crear en Gran Canaria una delegación con embajador plenipotenciario, tal será la afluencia de lituanos, mismamente. (Para las Escuelas de idiomas se buscan con perentoria urgencia edificios de varias plantas, siempre tan previsores y con visión de futuro los organismos competentes. ¿¡Quién dijo inglés, chino, ruso, árabe!? ¡El lituano es el futuro inmediato de Gran Canaria! ¡Llega la lituanización por un país muy desarrollado en educación y privatizaciones de empresas estatales!)

   Pero hete aquí que la señora plenipotenciaria también busca nexos con otros pueblos sin menoscabo de ubicaciones en continentes varios de diferentes razas, culturas o regímenes políticos, que “exterior” es todo lo que está por la parte de fuera, se concluyó con privilegiada mente cuando alguien inventó el nuevo cargo. Y como los países -a veces por torpezas y soberbias- se empeñaron en estar geográficamente fuera de Gran Canaria, la señora emisaria del Cabildo -seleccionada entre cuarenta aspirantes- muestra su capacidad exteriorizadora también en Marruecos, Senegal, Azerbayán, Ucrania, Finlandia, Suecia, Bélgica, Dinamarca, Guinea Conakry, Francia, China, EE. UU.

   Por tanto, no es de extrañar que en 2014 pasara 116 días exteriorizando su actividad, que para eso es coordinadora universal del Cabildo (¿a quiénes coordina?). Y por su influencia, trabajo serio y absoluta relación con ministerios de exteriores, direcciones generales de intercambios culturales y étnicos, embajadas, consulados oficiales y honorarios, la institución cabildicia reclama la tercera pista del aeropuerto, tal será la oleada de lituanos turistas, comerciantes, genios de las finanzas, filólogos, filósofos, gentes de bien ya convencidas de nuestras excelencias…

   Dieciséis viajes en dos años a extranjelia, pues, no deben sorprender. Muy al contrario, descubren una mente clara, precisa, organizada. Si alguien quiere pescar, ¿a dónde debe ir, sino a la marea?  Y si lo que busca son algunos barrios abandonados, incomunicados, dejados de la mano de Dios, ¿qué hará? Pues eso: salir del casco capitalino, los tendrá a la vista si es capaz de encontrar las rutas. Por tanto, si lo que se pretende es vender la imagen isleña en el exterior, ¿qué mejor Idea –más: ¡genial iluminación!- que pasar por encima de concejalías de Turismo (una en cada uno de los 21 ayuntamientos de Gran Canaria), consejería de Turismo del Cabildo, viceconsejería de Turismo del Gobierno de Canarias, cabildicio Patronato de Turismo de Gran Canaria (algunas de cuyas funciones son, precisamente, ¡la promoción exterior de la Isla, la mejora continua del destino y la gestión pública del sistema turístico insular!). E incluso por encima de Turespaña, que negocia la promoción turística en las exrepúblicas soviéticas de Estonia, Letonia y Lituania.

  La segunda parte es la económica, claro. La señora plenipotenciaria de las relaciones exteriores del Cabildo no tiene entre sus actividades, por el momento (aunque todo se andará), ni la actividad política internacional ni la despolítica interior. Por tanto, no maneja millonadas, obviamente. Debe conformarse con nominilla de 32 500 euros brutos anuales,  y los gastos de representación exterior también los cubre el Cabildo (según consejeros del PSOE, un total de 39 493 euros, de los cuales 29 307 fueron del año anterior frente a los 10 189 de 2013, estos solo en tres meses).

   Casi nadie, en fin, llega a entender –ni tan siquiera en algunas que otras sacristías a las que acudo para informarme- que desde presidencia del Cabildo se creara tal organismo (¿acaso institución?) entregado a la señora Cernousovaite, de profesión sus viajes internacionales. Y no es racional, desde ningún punto de vista, que su coordinadora (de Relaciones Exteriores) solape a otros organismos oficiales cuyas actividades se justifican, precisamente, en la “promoción exterior de Gran Canaria” y de los que forman parte, entre otros, serios profesionales que ven como perplejante y cabreante intromisión la  universal actividad de la señora.

   La señora Cernousovaite, claro, no es responsable de su nombramiento digital. Ejerce porque alguien la nombró y le autoriza viajes, hoteles, manutenciones, estancias de cientos de días en otros países. Por tanto, que el PSOE exija –otras veces ha callado- transparencia, claridad, resultados satisfactorios y explicaciones argumentadas no solo es un derecho que como oposición ejerce: es su obligación. Y el señor presidente del Cabildo debe explicarlo todo, incluso hasta la hipotética imprudencia (aunque con las miras puestas, claro, en el bien de Gran Canaria).

 

Información sobre los viajes de Kristina Cernousovaite

* Publicado con autorización del autor