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10:38h. Miércoles, 24 de julio de 2019

Feminismo y política - por Lidia Falcón

 

Feminismo y política - por Lidia Falcón, presidenta del Partido Feminista *

Como si la lucha feminista viniera de otro planeta donde no existieran parlamentos ni gobiernos ni ayuntamientos ni diputaciones ni senados, el Movimiento Feminista está obstinado en mantener a toda costa su lucha separada de la participación política. Durante 40 años el Partido Feminista está enfrascado en una estéril polémica, que únicamente ha retrasado el avance de las transformaciones sociales que precisamos, con la mayoría de las asociaciones feministas para que estas apoyen la participación política en las instituciones que poseemos.

Presentarse como apolíticas es además una táctica falsaria, porque la mayoría de las asociaciones están dirigidas por mujeres que pertenecen y militan en partidos políticos y que en las comisiones del 8 de marzo, del 25 de noviembre, del 7 de noviembre, o en las ruedas de prensa, etc. se presentan solo como participantes de organizaciones civiles que ellas mismas han creado. Con esa argucia, que les parece bien a la mayoría de las plataformas y asambleas, se muestra una hipocresía que no es digna de un Movimiento transformador de la sociedad

Este empecinamiento del MF en negar toda participación política, que lleva en muchas ocasiones a mostrarse hostiles al Partido Feminista y hasta a negarnos la posibilidad de firmar manifiestos conjuntos o de situarnos en la cabeza de las manifestaciones, ha ayudado en Andalucía a que se produjeran los resultados electorales que conocemos. Después del 2 de diciembre las feministas se manifestaron en muchas ciudades de Andalucía contra el triunfo de la derecha, pero antes de la cita electoral ninguna dio consigna de voto. Y no estoy segura de que todas acudieran a votar. No nos apoyaron cuando el Partido Feminista quiso introducir temas feministas de envergadura, como la abolición de la prostitución, en el programa de Adelante Andalucía y no contamos con su apoyo y participación en las listas electorales que pretendemos presentar a las próximas citas.

Varias organizaciones feministas han elaborado propuestas para mejorar la vida de las mujeres y que presentan a los partidos políticos para que las tengan en cuenta. Son muy parecidas a las que desde la plataforma que convoqué con el nombre de Pacto Feminista por las Mujeres, que reunía a 37 organizaciones, presentamos en la anterior cita electoral en 2015  y  las entregamos a los partidos políticos de uno al otro confín de España. Con el resultado conocido. Ninguno de los que han gobernado han cumplido las peticiones que les hicimos.

Desde 2015 la vida de las mujeres ha sufrido el mismo calvario. La violencia machista crece: son asesinadas en mayor número; se denuncia una violación cada 8 horas, figura que ha desaparecido del redactado del Código Penal que permanece inalterable en este capítulo y que permite sentencias como la de la Manada. Ni siquiera se ha llevado a cabo el Pacto de Estado contra la violencia de género, que tanto renombre tuvo. Ninguna modificación de la ley permite esperar mayor protección para las víctimas. La prostitución aumenta, con la complacencia de una parte del MF y de la izquierda. Ha entrado en el escenario de las explotaciones femeninas el infame negocio de los vientres de alquiler. Y en las cuestiones de trabajo, salarios, participación en puestos de decisión, cultura, economía, política, la situación de la mujer es la misma que hace 4 años, sino peor, según denuncian los sectores laborales femeninos más explotados: las camareras de piso, las cuidadoras de ancianos, las de la atención a domicilio, las campesinas, las mariscadoras, las de la fresa de Huelva.

Y 4 años más tarde el MF vuelve a presentar sus demandas dependiendo siempre de las decisiones que tomen los partidos políticos.

Lo más penoso es que en este nuevo manifiesto se ha obviado mencionar la abolición de la prostitución y la prohibición de la pornografía, con el evidente propósito, que está en boga hoy, de sumar más participantes, aunque estas puedan ser regulacionistas de la prostitución. El MF está siguiendo la perversa táctica que se ha hecho carne en algunos sectores de la izquierda de encubrir sus más radicales y fundamentales reivindicaciones con el propósito de sumar más adhesiones, hasta perder los principios fundamentales. Y lo más penoso sin que esas adhesiones se consigan, como ha quedado tristemente demostrado en las elecciones andaluzas.

A mayor abundamiento, el MF nunca se pronuncia en cuestiones fundamentales, como la República, la OTAN, la Iglesia católica, las relaciones con la UE, considerándolas de índole política y por tanto ajenas al feminismo. Como algunos sectores del MF afirman que éste no es ni de izquierda ni de derecha, no hay que introducir cuestiones que serían de discordia para aquellas que se llaman feministas liberales o cualquier otra denominación que disfraza que son de derecha y no son feministas.

La participación multitudinaria en las manifestaciones del 8 de marzo ha ratificado a la mayoría de asociaciones y plataformas en esta estrategia que niega al MF toda participación en las citas electorales, como si con las manifestaciones fueran a cambiar las leyes, el gobierno, los ayuntamientos. Instaladas en una dinámica bien conocida de actos diversos, la mayoría culturales, encuentros, jornadas, asambleas, convocatorias y manifestaciones anuales, el MF se ha petrificado en unas actuaciones que no le darán nunca el poder.

Como es evidente que quien tiene el poder es el que firma el boletín Oficial del Estado, el de la Provincia, el de la Comunidad, y las ordenanzas municipales, la presencia de personas en la calle, con una pancarta, no modifica ni la legislación ni los gobiernos.

Como ya he recordado, tenemos el triste ejemplo de las inmensas manifestaciones que recorrieron España, y otros países europeos, contra la guerra de Irak, y como eso no impidió que los gobiernos criminales de nuestro país, y otros igualmente siniestros, desencadenaran esa guerra y produjeran la tragedia que se está viviendo desde hace quince años en ese país y en otros de su entorno.

Parece muy difícil lograr modificar esa actitud del MF. La campaña continuada de la derecha, igual a la que realizó el fascismo hace un siglo, contra la política y los políticos, de la que cada vez se hace más eco la ciudadanía, está desprestigiando la implicación del MF en  la participación en las elecciones con personalidad propia.

El pasado día 7 de abril, en un acto en San Sebastián en el Festival de Cine de Derechos Humanos, la representante de Plazandreoak, el partido de esa provincia que se ha presentado desde el año 1993 a todas las citas electorales municipales, explicó que en esta ocasión no van a hacerlo porque no han encontrado una feminista joven que quiera ser la cabeza de lista de su formación, aunque la han buscado intensamente. Y eso a pesar del éxito que el MF protagonizó el pasado 8 de marzo. Y que, como se ve, no va a capitalizar en estas próximas elecciones que son muy determinantes para los próximos 4 años.

Con la misma ceguera que en todos los años pasados, el MF se declara apolítico y trabaja para su propia inoperancia.

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Lidia Falcón y la colaboración de Felipe de la Nuez

LIDIA FALCÓN RESEÑA

MANCHETA 9