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14:55h. lunes, 12 de abril de 2021

Homenaje a un maestro. Juan Medina Martín, - por Rafael J. Rodríguez Marrero

 

FRASE RAFAEL J

Homenaje a un maestro. Juan Medina Martín, - por Rafael J. Rodríguez Marrero. Director IES Vigán *

    Hoy, en nuestro instituto y en un sencillo acto, hemos realizado homenaje al compañero Juan Medina Martín a raíz de su merecida jubilación. La pandemia nos había obligado a retrasar el evento (Juan se jubiló el  pasado octubre) y ha impedido, también, llevarlo a cabo con el realce que nuestro compañero se merecía (si bien, él siempre deseaba discreción). 

Conejero de nacimiento, majorero de pasión, Juan aglutinaba en torno a sí esos saberes que otorga la experiencia tras años, muchos años, “viendo pasar alumnado por las aulas”.

    Le conocí en la segunda mitad de la década de los 90´del pasado siglo, cuando (huyendo de la “masificación demográfica canariona”) me trasladé a impartir docencia a esta isla fuerteventurada (al tiempo que fuertedesgraciada, que diría el poeta).

    Por aquellos años, Juan impartía magisterio en el colegio de Tuineje al tiempo que ejercía la dirección de ese centro educativo. Allí, en aquel claustro compartí experiencias e ilusiones (mientras enseñábamos y aprendíamos) con docentes de talla: Fausti Merino (compañera de Juan), José Luis Abaroa, José Ventura, Mª Adela Ramos, Luis Quintana, Elba Guedes, Delia García, Mila Leandro, Sari Viera,… y otros que mi mala memoria traiciona. Y Juan Medina, coordinándonos y facilitando “nuestros haceres”.

    Un tiempo aquel en el que la docencia se entendía aún como ese arte de enseñar procurando el disfrute que otorga acercarse a la verdad mediante el conocimiento; desde lo local a lo global, a través de miradas micro y macro. Haciendo, con las manos; compartiendo, con el lenguaje; reflexionando con el pensamiento. Años aquellos en los que aún muchas luchábamos por evitar ser deglutidos por metodologías innovadoras en sus presentaciones pero homogeneizadoras y tecnocráticas en sus modos y formas.

    La presión demográfica en el sureste majorero a finales del milenio obligó a la construcción de un nuevo instituto en el municipio de Tuineje; tras años demandándolo, la población joven se vió favorecida con la puesta en funcionamiento de un segundo centro de secundaria en Gran Tarajal. Por aquellos años y en aplicación de una disposición LOGSE, Juan abandonó el magisterio en Primaria y se adscribió al “cuerpo de Secundaria” trasladándose al nuevo instituto, el IES Vigán, que en el curso 2004-05 empezaba a ser realidad en su ubicación actual. 

    Y allí Juan continuó, con su habitual sencillez, animando al saber; privilegiando la instrucción (la educación de la inteligencia) sin descuidar la educación del corazón. En la idea, que compartimos, de concebir la educación como un derecho de la ciudadanía en lugar de entenderla (como el neoliberalismo pretende inculcarnos) a modo de servicio o inversión.

    Sentimos, Juan, tu ausencia de las aulas; pero nos complace saberte entretenido, con salud, cuidando animales, tierra y plantas. Aprendiendo de la naturaleza insular que tanto nos embriaga. Disfrutando de ese derecho que alcanzas (por edad y por años de tareas) a disponer de “una paga sin trabajar para otros”. Como debe ser.

26.marzo.2021

Gran Tarajal, Fuerteventura

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Rafael Juan Rodríguez Marrero

RAFAEL JUAN RODRÍGUEZ MARRERO reseña

 

 

MANCHETA 9