Buscar
21:15h. Martes, 13 de Noviembre de 2018

El increíble desencuentro de dos presidentes -por Nicolás Guerra Aguiar

 

FRASE GUERRA

El increíble desencuentro de dos presidentes -por Nicolás Guerra Aguiar *

El señor CClavijo, presidente del Gobierno de Canarias, anda resentido con el señor Sánchez, homónimo en la actividad política pero con rango superior: lo es del Gobierno central y, como tal, días atrás visitó Lanzarote (casi cuestión de Estado, pues acompañaría al correspondiente de Portugal). Tan cargadísima estaba su agenda que no solo no tuvo un cuarto de hora para recibir al presidente canario: ni tan siquiera avisó oficialmente de su venida.

SÁNCHEZ CLAVIJO

MIGRANTES LANZAROTECuando el gabinete de Presidencia conoció la noticia por los periódicos solicitó, con antelación y por escrito, una entrevista de quince minutos como mucho, pues había un tema muy urgente que exponerle… precisamente sobre Lanzarote. A fin de cuentas la isla conejera ahora mismo es destino de muchísimas pateras procedentes de Marruecos (presión sobre Europa), y los organismos isleños se ven desbordados por la avalancha de inmigrantes. Los mayores de edad pueden ser devueltos a sus países de origen tras los trámites legales, pero los menores han de ser acogidos por imperativo legal. De esta gravísima situación deseaba hablar el señor Clavijo. La respuesta fue negativa “por cuestiones de agenda”.

oramasÉl lo lamenta, pero no se encochina. Cumple, pues es la máxima autoridad política del Archipiélago, poder compartido hoy con los populares -suaves susurros- tras fracasados hermanamientos con el PSOE (“Tan amigos que fueron no hace tanto”). Pero la también coática doña Ana Oramas -diputada nacional- se había abstenido en el voto de censura al señor Rajoy (junio), imprescindible procedimiento legal para que el candidato socialista accediera a la presidencia del Gobierno. La sorprendente abstención llegó tras el anuncio del Partido Nacionalista Vasco, casi el día anterior: apoyaría la defenestración del PP. (Sorprendente, sí: después de los primeros rumores sobre el voto de censura la señora Oramas había pregonado -desde el faro de Orchilla hasta el Archipiélago Chinijo, con especial ascensión a las níveas cumbres del Teide- su voto negativo.)

Pero como el clientelismo de CoATIción y el casi infinito listado de cargos y adláteres políticos exigen cada vez más presupuestos para virreinatos, subvenciones y nóminas, doña Ana abandonó los jurados amores con el PP y jugó a la interesada aproximación al PSOE, nuevo mandamás.  No obstante, el señor Sánchez no perdona: se reviró como las panchonas y el amulamiento le llega hasta hoy. O tal parece, al menos.

Así pues el presidente del Gobierno canario perdió el viaje político, por más que llegó a Lanzarote cuarenta y ocho horas antes y estuvo de cuerpo presente durante el acto conmemorativo: veinte años de la concesión del Premio Nobel de Literatura al autor de El Evangelio según Jesucristo, genialidad literaria. Los protocolos se cumplieron en la correspondiente Casa – Museo José Saramago. Por tanto, el señor Clavijo deberá esperar a la reunión oficial entre ambos fijada para el 25 de este mes (Moncloa).

EL EVANGELIO SEGÚN JESUCRISTOJOSÉ SARAMAGOMUSEO SARAMAGO

SÁNCHEZ TORRESEl jefe del Gobierno español tuvo, no obstante, dos horas para reunirse con el secretario general del PSOE canario, vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria, cabeza de lista para las elecciones autonómicas y compañero de partido (señor Torres Pérez). Cargos políticos y afinidad ideológica que para el primero, deduzco, justifican la excepción.

   Lo cual, por supuesto, no puede parecer extraño. A fin de cuentas son más los puntos coincidentes entre ambos que las diferencias (salvo las horarias; de pronunciación; uso / no presencia de la segunda persona del plural… y algunas otras sintácticas, morfológicas o léxicas. Todas las cuales, conjuntadas, no impiden fluida y bien despachada conversación sobre cuestiones afines). Y como el señor Sánchez y su Gobierno andan estos días –casi casi desde la toma de posesión- en boca de sus rivales políticos y los atosigan desde variados frentes, la serena conversada con alguien de su propio bando a la fresca, sin prisas y acogidos por la impactante isla lanzaroteña resultaban más confortables que el gravísimo problema del cual era portador el presidente canario, la más alta autoridad canaria.

Porque el señor Sánchez es el presidente del Gobierno de España. Y el señor Clavijo lo es de esta comunidad autónoma (incluye Lanzarote). Por tanto, debió darle rigurosa preferencia sobre quien representa los intereses regionales del PSOE. El presidente canario también estaba en Titerogakaet (voz aborigen, dícese) por cuestiones de Estado para tratar un tema concreto, candente y lacerante: los derechos humanos de menores arribados en pateras, aparentemente conculcados por falta de medios. Y si el presidente Sánchez solo disponía de un par de horas libres según su agenda, la cosa debió estar absolutamente clara: razones humanas y humanitarias sobrepasan hasta el infinito las cuestiones de partido, con todos mis respetos. 

No pueden considerarse afinidades o rechazos personales. Muchísimo menos divergencias políticas. Ni tan siquiera encontronazos dialécticos o abstenciones sobre el anterior voto de censura. El jefe del Gobierno ha de estar, necesariamente, por encima de tales debilidades. De ahí un rumor: su actitud hacia el presidente canario desprende supuestos tufillos a indiferencia, desagrado, animadversión. Acaso más: a sospechada altanería, altivez o soberbia (por no hacer uso de una voz muy característica de Canarias para referirse al peninsular prepotente).

Por otra parte, les ha dado explosivos a quienes viven de CoATIción: sabrán explotar cierta idiosincrasia isleña cuando traten ante los votantes la respuesta negativa a la solicitud del señor Clavijo. Hablarán de desprecio institucional, abandono de Canarias, falta de respeto al pueblo canario, desprecio a lo nuestro, incomprensión de lo insular… Y muchos serán embaucados por cantos de sirenas, orgullos patrios, honor y gallardías… Y como en el himno a la lucha canaria, recordarán lo de “genio, destreza, valor / y limpieza en la mirada”.  

australia navarroNo, no estuvo institucionalmente respetuoso el señor Sánchez ni, muchísimo menos, ágil. Doña María A. Navarro, del PP, ya lo apunta como parte interesada: “Es más que evidente la indiferencia del Gobierno socialista ante los problemas de Canarias”. Solo un clavo, sí; pero un punto de apoyo para el plañidero victimismo de CoATIción: “La metrópolis nos maltrata, y a veces nos desprecia”. Anduvo torpe el protocolo.

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Nicolás Guerra Aguiar

 

NICOLÁS GUERRA AGUIAR RESEÑA

MANCHETA 4