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16:08h. viernes, 03 de diciembre de 2021

Hoy como entonces, el fascismo trata de abrirse paso como si de una fuerza democrática se tratar

El jinete polaco - por Antonio Cabrera de León

 

FRASE ANTONIO CABRERA

El jinete polaco - por Antonio Cabrera de León *

Le tomo el título prestado a Muñoz Molina para comentar la vía polaca hacia el fascismo. Con sus correspondientes matices, es la misma que la húngara, y veremos si la eslovena y la eslovaca terminan por ser también esta vía. Si lo logran, más que del jinete polaco tendré que hablar de los cuatro jinetes del apocalipsis.

Hay un gran debate sobre el delicado momento que está pasando la democracia liberal como forma de gobierno y convivencia. La frase de Churchill afirmando que “la democracia es el peor sistema de gobierno, exceptuando todos los demás”, está siendo socavada por los fascistas del siglo XXI proponiendo la vuelta al autoritarismo, la represión de las libertades, el racismo contra los inmigrantes, el ataque a las minorías no blancas o no cristianas y el recorte de los derechos de la mujer. Podríamos perder 75 años de avances sociales.

Por ahora, en Europa y Norteamérica no han encontrado aventureros militares para encargarles un golpe sangriento. No es que no lo hayan intentado, porque hemos sabido que la cúpula del ejército norteamericano tuvo que conjurarse para defender la constitución ante las invitaciones a la violación que les hacía su propio presidente.

Al no contar con la colaboración del ejército, intentan otras vías. Hemos visto fracasar un golpe de estado en EEUU ¿O es que hay alguien sensato que niegue que el asalto violento al Capitolio norteamericano, con varias personas muertas, fue un golpe de estado para tratar de impedir que se proclamara al nuevo presidente electo? Y sin embargo, es tal la fuerza política del fascismo, tal su control sobre el Partido Republicano y su dominio en el Tribunal Supremo, que no han podido encarcelar al líder del golpe porque cuenta con poder suficiente para impedirlo. Sin castigo, volverá a intentarlo.

Hoy como entonces, el fascismo trata de abrirse paso como si de una fuerza democrática se tratara, concurriendo a elecciones hasta que adquiera poder suficiente para cancelarlas e ilegalizar a todos sus contrincantes. Entretanto, en Europa ha encontrado un atajo. Conscientes de las dificultades para el triunfo en el seno de una gran unión de países de tradición democrática, están explorando el desenganche de su caballo. El fascismo británico estuvo entre los principales promotores del brexit. Y es el fascismo la fuerza que ahora lo susurra a los polacos.

El éxito de los golpes de estado jurídicos en Paraguay, Ecuador, Brasil o Bolivia sólo ha podido ser revertido en Bolivia y, parcialmente, en Brasil. Y ésa es la fórmula elegida para Polonia. Ése es el jinete polaco, el de los tribunales controlados por jueces de ultraderecha.

En España, la tradición democrática es tan breve que apenas alcanza el medio siglo. Siempre hemos sabido que ni todo el ejército es demócrata ni todos los jueces lo son. No hubo depuración de estos cuerpos funcionariales tras la dictadura, y los fascistas que en ellos habitan han seguido formando a las siguientes generaciones.

Tenemos que prestar atención a la posibilidad de que el fascismo español intente cabalgar el jinete polaco, porque sobran jueces de ultraderecha dispuestos a intentar la primacía de la legislación española sobre la europea. Con su prestigio arrastrado por los suelos ante los tribunales de la UE, estarían encantados de no tener quien les impida decir la última palabra. Como posible vacuna, conviene irles adelantando que si ellos juegan a ser Catilina los demócratas empezaremos a preguntarnos hasta cuándo la ultraderecha judicial abusará de nuestra paciencia.

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Antonio Cabrera de León

ANTONIO CABRERA DE LEÓN RESEÑA

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