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10:03h. sábado, 24 de julio de 2021

La peripecia militante de un emigrante que no se conformó con su destino

Juan Perdigón: campesino pobre en Canarias y líder obrero en Brasil,  por Julián Ayala Armas

 

FRSE AYALA

juan perdigón

Juan Perdigón: campesino pobre en Canarias y líder obrero en Brasil, La peripecia militante de un emigrante que no se conformó con su destino - por Julián Ayala Armas, periodista *

emigraciónLa historia de Canarias ha estado signada, desde su incorporación a la Corona de Castilla en el siglo XVI, por la emigración, fundamentalmente la emigración a América. Desde principios de esa centuria, las Islas obtuvieron el privilegio del comercio de Indias, pues el monopolio sevillano carecía  de un control efectivo sobre las personas que partían desde el Archipiélago hacia el Nuevo Mundo. Una Real Orden de 1511 permitía que con la sola autorización del capitán del barco bastara para viajar. De esa manera, naturales canarios o españoles residentes en las Islas formaron parte de expediciones de conquista y  colonización, como la de Pedro de Mendoza, que en 1535 reclutó en Canarias tres compañías de soldados, que fueron los protagonistas de la primera fundación de Buenos Aires. 

pedro de mendoza buenos aires

Pedro de Mendoza funda Buenos Aires

 

tributo de sangreEL ‘TRIBUTO DE SANGRE’. Este papel de los canarios fue institucionalizado por el llamado Tributo de Sangre, que impuso la obligación de enviar cinco familias al Nuevo Mundo por cada cien toneladas de productos de las Islas que transportara el navío, aunque en la realidad el número de familias embarcadas fue muy superior al estipulado oficialmente, pues dicho tributo fue usado como un verdadero mecanismo de represión de los sectores más empobrecidos —y más descontentos— de la población isleña por la Corona y las oligarquías insulares, los caciques propietarios de grandes extensiones agrarias y principales beneficiarios de la exportación de sus productos. 

El Tributo de Sangre, que se aplicó por primera vez en 1684, con el envío de 97 familias a Santo Domingo, fue abolido en 1778, después de casi cien años de vigencia. Ciudades como San Antonio de Texas y Montevideo, así como otras muchas poblaciones en Venezuela (Galipán, Panaquire, Los Teques, Montalbán, Calabozo…) y otros lugares de América, fueron fundadas en esa época por personas procedentes de Canarias, que también contribuyeron decisivamente a las repoblaciones de Cuba, Puerto Rico, Santo Domingo y de las posesiones españolas en el delta del Misisipi.

san antonio de texas

Monumento en San Antonio de Texas a sus fundadores de Canarias

 

En los siglos transcurridos desde la conquista española y hasta muy entrado el siglo XX, la emigración, aunque siempre fue una constante, tuvo períodos de retroceso en las épocas de auge de los distintos monocultivos que se sucedieron en las Islas. La caña de azúcar, a lo largo del siglo XVI y parte del XVII; la vid, durante el siglo XVII y algunos años del XVIII, y la cochinilla, desde mediados hasta finales del siglo XIX. Pero cuando por razones de competencia, se perdían los mercados y los monocultivos entraban en crisis, la emigración volvía a exacerbarse y la pérdida de población en las islas menos desarrolladas se recrudecía.   

jesús giráldezUn libro recientemente publicado del historiador Jesús Giráldez Macía, natural de la isla de Fuerteventura, la más oriental y cercana a la costa de África de las Canarias, nos retrotrae a una de esas épocas de crisis y recrudecimiento de la huida de la población menesterosa del Archipiélago a tierras donde guardaban la esperanza de una vida mejor.

VIDA DE UN REVOLUCIONARIO. El libro se titula Entre el rubor de las auroras. Juan Perdigón un majorero anarquista en Brasil, y nos narra parte de la vida de Joao Perdigao, traducción al portugués del nombre de Juan Perdigón, que nació en Casillas del Ángel, Fuerteventura, en 1895, y murió en Sorocaba, Brasil, en 1966, después de haber sido uno de los más destacados militantes anarquistas del movimiento obrero de aquel país en las primeras décadas del siglo XX.

juan perdigón libro

Su biografía es un paradigma de la de tantos canarios y canarias que, por las circunstancias de una vida llena de carencias o por la persecución política, se vieron obligados a  emigrar a tierras americanas y allí dieron lo mejor de sí mismos a sus países de adopción. 

Como el capitán Juan Francisco de León, nacido en 1692 en la isla de El Hierro, teniente gobernador y Justicia Mayor del valle de Panaquire, en Venezuela, que se rebeló contra las tropelías de la Compañía Guipuzcoana, creada por la Corona para controlar todo el comercio del cacao venezolano, que era producido en su mayoría por emigrantes palmeros. 

juan francisco de león

Juan Francisco de León

De León, con una hueste de más de nueve mil hombres marchó sobre Caracas, pero fue derrotado, apresado y repatriado a España, donde murió pocos años después en la prisión de Cádiz.  

Otros canarios, ya a inicios del siglo XIX, contribuyeron a la liberación de los pueblos latinoamericanos del yugo colonial, y así encontramos algunos protagonistas de la independencia, como Francisco Miranda, en Venezuela, que nació en el Puerto de la Cruz, Tenerife, o Fernando Key Muñoz, natural de la misma isla (pero nacido en la villa de Icod) y considerado uno de los propulsores más destacados de la agricultura y el Comercio venezolanos, antes y después de la independencia. 

FRANCISCO DE MIRANDAFERNANDO KEY MUÑOZ

Francisco de Miranda - Fernando Key Muñoz

 

JACINTO HERNÁNDEZ VARGASAsí mismo era tinerfeño —natural del pueblo de Guía de Isora, 1859— Jacinto Hernández Vargas, uno de los cuatro generales del Ejército Libertador de Cuba en la guerra de 1895 a 1898. Y para terminar, también en Cuba, no puedo dejar de citar a mi ancestro, el médico y profesor durante más de 40 años de la Facultad de Medicina de La Habana, Domingo Fernández Cubas, tío de mi abuelo paterno, José Ayala y Castro, también emigrante canario en la Gran Antilla (1). Fernández Cubas fue el único catedrático de Medicina de La Habana que protestó por el fusilamiento de los ocho estudiantes de dicha Facultad, asesinados legalmente en noviembre de 1871. Esto le valió la cárcel y casi la expulsión de su cátedra al ilustre médico, que ha pasado a la historia de Cuba como un prócer valiente y honorable.

DOMINGO FERNÁNDEZ CUBAS

Domingo Fernández Cubas

Además de estos y otros personajes destacados: intelectuales, políticos, profesores, profesionales diversos, escritores… (estoy pensando en la emigración republicana después de la derrota en la guerra civil española), hay una inmensa pléyade de emigrantes canarios y canarias anónimos, la mayoría humildes, oscuros y desconocidos agricultores y trabajadores de distintos oficios y ramas de la producción, que contribuyeron con su esfuerzo, muchas veces no recompensado, a levantar las estructuras agrarias, industriales y comerciales de los países que les acogieron.

canarios américa

Joao Perdigao fue uno de ellos, aunque su nombre no es totalmente desconocido, al menos entre los círculos de estudiosos del movimiento obrero en Brasil y, a partir de este libro de Jesús Giráldez, también en Canarias. En la Fuerteventura de hace cien, noventa u ochenta años Juan Perdigón no hubiera pasado de ser un pobre campesino, envilecido por la explotación y la miseria, pero en su nueva patria americana fue un trabajador militante y revolucionario, un hombre dignificado por la rebeldía y por la lucha.

 

majoreros

Majoreros, 1925 Pinterest -  José Daniel Santana Torres

 

Veamos cómo nos cuenta él mismo en sus cuadernos, que constituyen la principal fuente documental del libro,  el avatar de la emigración de su familia:

“Mis padres, gente pobre y humilde, católicos por tradición, después de contraer nupcias, embarcaron para Brasil en una leva de emigrantes, y aquí nacieron sus hijas, Francisca y Sebastiana, en la ciudad de Santos.

Mi padre no quería morir fuera de su isla y volvió a las Canarias años más tarde. En ese viaje nació mi hermana Cesárea. La isla de Fuerteventura es víctima de sequías, pudiendo pasar épocas de hasta siete años sin lluvias. Mis padres, viendo que no era posible vivir durante esos períodos, retornan a Brasil.

Algunos años después, estando yo gestado de tres meses, vuelven para Canarias, donde nací. La revolución pro independencia de Cuba tuvo su inicio y mi padre, aconsejado por el alcalde, embarcó de nuevo para Brasil para no ir a la guerra.

En 1900, mi progenitor embarca para Uruguay, donde residimos hasta enero de 1904, cuando retornamos a la ciudad de Santos”.

 

santos 1904

Santos 1904

 

LA ESCLAVITUD Y EL INICIO DE LA INMIGRACIÓN A BRASIL. La esclavitud fue formalmente abolida en Brasil en 1888. A partir de dicho año, la inmigración ya existente desde tiempos anteriores, tomó un sesgo masivo. La decadencia del régimen esclavista había dado lugar desde hacía un par de décadas antes de su abolición a la apertura del país a los inmigrantes, procedentes sobre todo de Europa. Italia, Portugal y España fueron los países que más trabajadores aportaron y, con ellos, llegaron a Brasil las semillas de la emancipación social que desde mediados del siglo XIX habían germinado en Europa: el anarquismo y el marxismo.

Concretamente en Canarias, fue en el siglo XIX cuando, espoleada por decadencia y la ruina del monocultivo de la cochinilla, la emigración alcanzó niveles de verdadera diáspora. En esta centuria el modelo capitalista se impuso en la economía, donde el sector primario era preponderante. Eso trajo como consecuencia –nos dice Giráldez— por un lado, “un profundo retroceso de las economías campesinas tradicionales, cuyos cambios más evidentes son los continuos trasvases (y acumulación) de propiedades y un fuerte proceso de proletarización del campesinado. Por otro lado, el peculiar modelo económico adoptado por la burguesía canaria, impidió la absorción de la mano de obra en el sector manufacturero ni en cualquier otro sector industrial, optándose por la elección exportadora como finalidad del tejido productivo.”

En esta situación, la emigración era una necesidad inherente al modelo económico impuesto, en cuyo contexto incidían de manera destacada otros factores. Así, los bajos salarios eran una constante: a mediados del XIX, Canarias estaba a la cola en el nivel de los sueldos (igual que ahora) y se situaba en el puesto 39 de las 49 provincias españolas (también más o menos como ahora). En definitiva, a finales del siglo XIX, cuando la familia de Joao Perdigao realiza varias migraciones de ida y vuelta a América, el panorama económico de las Islas era ruinoso y sin esperanza para la inmensa mayoría de la población. La emigración, verdadera huida de la miseria, era el único camino que quedaba a estos desheredados de la fortuna y algunas islas, como Fuerteventura, quedaron prácticamente despobladas. 

La familia de Juan Perdigón fue un prototipo de esa inmensa oleada migratoria de Canarias a América, donde muchos se iban a encontrar con casi los mismos problemas sociales que en su patria chica; aunque también –y esta fue la ventaja– con las ideas emancipatorias de sus compañeros migrantes de otros países europeos más adelantados y duchos en la resistencia contra la explotación.

PRIMEROS PASOS DEL MOVIMIENTO OBRERO. En el libro, Jesús Giráldez nos da cuenta de los primeros pasos del movimiento obrero brasileño: los titubeos, las derrotas y las contadas victorias. La jornada de ocho horas, el salario mínimo, el derecho a la libre organización de sociedades y sindicatos, la celebración de fechas reivindicativas como el 1º de Mayo, el derecho a la salud y a la cultura, fueron las reivindicaciones más comunes del incipiente movimiento, donde los anarquistas tuvieron una posición preponderante. 

huelga sao paulo 1917

Huelga General 1917 -  São Paulo

Las huelgas fueron constantes e incluso en más de una ocasión hubo intentos insurreccionales frustrados. Algunos sectores del movimiento no se desentendieron de la lucha política, dándose el caso curioso de que el primer partido comunista de Brasil fue constituido mayoritariamente por militantes anarquistas, que más tarde fueron sustituidos por marxistas.

Líderes reconocidos del movimiento fueron, además de Joao Perdigao, su primo Manuel Perdigao Saavedra, también de origen majorero; españoles de otras provincias, como Everardo Días, Manuel Campos y Primitivo Raimundo Soares; italianos como Artur Campagnoli, Giovanni Rossi y Oreste Ristori; portugueses como Neno Vasco y Domingos Alexandre, brasileños, alemanes, irlandeses, franceses…

pc brasil

Santos fue la ciudad donde se desarrolló la parte más notable y más conocida del activismo social de Joao Perdigao. Su puerto, que en pocos años llegaría a ser el más importante de Brasil, fue un foco de resistencia, organización y luchas obreras. Otros fueron  São Paulo y Río de Janeiro, escenarios también de la actividad revolucionaria de Perdigao y sus compañeros.

Así hasta 1928, en que después de innumerables detenciones y condenas, perseguido y amenazado por la deportación, nuestro hombre se vio obligado a dejar la primera línea de combate. Cambió el apellido Perdigao, por el que era más conocido, por su segundo apellido, Gutiérrez, para pasar más desapercibido a la represión, y como Joao Gutiérrez se refugió en Sorocaba, en la granja-comuna de un compañero anarquista, con cuya hija, de nombre precisamente Anarquía, se casó y tuvieron seis hijos.

sorocaba

Centro de Sorocaba 1925

joao perdigón y anarquía

Foto de boda de Juan Perdigón y Anarquia de Caria (24 de febrero de 1928)

 

EL PASO DEL TIEMPO. El libro de Giráldez tiene la virtud hacernos sentir el paso implacable del tiempo con sus inherentes derivaciones de decrepitud y decadencia. Decadencia, además de por la edad, por la marginación y casi desaparición del anarquismo en el movimiento obrero brasileño y su sustitución por otras corrientes ideológicas, el socialismo marxista especialmente. Quizá falte en el libro una mayor concreción de las causas y el desarrollo de ese proceso, debido a que su fuente principal, el hilo conductor del relato –ya lo hemos indicado– lo constituyen las propias memorias de Juan Perdigón, llenas de emotividad y con intuiciones y logros excepcionales, pero confusas a veces y carentes de metodología histórica. Lo que no podía ser de otra manera, pues su autor fue un obrero autodidacta forjado en la lucha y sin formación académica ni científica. Él mismo lo dice:

“Escribí cientos de páginas de un cuaderno, casi todo de memoria por no tener documentación. Puede haber alguna fecha errada (…), porque viví aquella época como una tempestad.”  

Al final del libro, y bajo el título “Pensamientos entre alboradas”, transcribe Jesús Giráldez una serie de reflexiones de Joao Perdigao, donde la exhortación a la resistencia aparece traspasada por una veta de profunda melancolía:

“Para hacernos verdaderos anarquistas –dice– debemos desprendernos de todo interés político o financiero. La vanidad, la envidia, la calumnia y todos los prejuicios morales e intelectuales, deben dejarse a un lado y seguir luchando por el advenimiento de nuestras ideas, sin desfallecimiento, sin descansos, acontezca lo que acontezca, por mucho que ahora tengamos que morir en vida.”

“[…] Infelizmente -continúa-, por nuestro medio pasaron centenares (tal vez millares) de individuos que transpiraban anarquismo por todos los poros y, a la primera señal de peligro, se metían en las alcantarillas.”“[…] Cuando los aplausos terminan por ser superados por la reacción policial, esos anarcoides desaparecen como las nubes de humo, como el vapor del agua… No importa, la nata ácrata continuará componiendo nuevas alboradas y la anarquía surgirá entre el rubor de las auroras.”

 

juan perdigon nietos

Juan Perdigón con sus nietos

 

APÉNDICE: EL ANARQUISMO HOY

tomás ibañezNo sé si voy a meterme en camisa de once varas, pero estas amargas reflexiones de Juan Perdigón me traen a la memoria unas consideraciones que leí hace algún tiempo y que se pueden relacionar con el estado de ánimo que se desprende de ellas. Son del teórico del anarquismo Tomás Ibáñez, profesor de Psicología Social de la Universitat Autónoma de Barcelona, algunas de cuyas tesis me voy a permitir “fusilar”, siguiendo la máxima –que si no es anarquista, merece serlo– de que las (buenas) ideas no son propiedad privada de nadie, sino que forman parte del patrimonio común de la humanidad.

¿A qué se debe la decadencia del anarquismo, que es la pregunta que subyace en las reflexiones de Juan Perdigón y de otras muchas personas, anarquistas o no? ¿Ha perdido actualidad el anarquismo hoy?

DOS TIPOS DE ANARQUISMO. Para contestar a estas preguntas hay que distinguir –dice Ibáñez– dos tipos diferenciados de anarquismo, el instituido y el instituyente. El primero está conformado por la ideología y las prácticas del anarquismo tradicional, el bloque de teorías, símbolos e historia, que provenientes del siglo XIX tuvieron su mayor auge en las primeras décadas del siglo XX. Los situados en esta posición consideran que el anarquismo está llamado a ser actual por los siglos de los siglos. Se trata de una concepción que se asemeja a una religión, sin tener en cuenta que las doctrinas religiosas pueden pervivir durante milenios, porque sus principios, valores y creencias no se han originado en el seno del conflicto social, no son respuesta a la violencia del orden social y no tienen una voluntad de transformación social.

Al contrario, el anarquismo y otras doctrinas, como el marxismo y el liberalismo, se constituyen directamente como respuesta antagónica frente a determinadas condiciones sociales de existencia y son inseparables de dichas condiciones. Su vigencia, por tanto, es la misma que la de aquello a lo que se oponían y se agota cuando se agota la matriz que los ha conformado.

Este anarquismo petrificado y elevado a la categoría de movimiento histórico, aunque todavía es capaz de suscitar adhesiones, está muerto, superado por la historia, no tiene razón de ser en el siglo XXI.

EL ANARQUISMO INSTITUYENTE. No ocurre lo mismo con la otra vertiente del anarquismo, la instituyente, que se puede definir en términos de la efervescencia que lo anima y del fondo de intuiciones que lo propicia. Este anarquismo es plenamente actual, aunque ni siquiera sea anarquismo; entendámonos, aunque no sea considerado y llamado anarquismo por sus integrantes y partidarios, y mucho menos por los situados en la otra vertiente anarquista. Porque así como el dios Dionisos es siempre el mismo, a pesar de sus múltiples metamorfosis, el anarquismo es también esencialmente el mismo, pese a los cambios que lo pueden hacer irreconocible para los partidarios el anarquismo histórico.

Esta renovada actualidad del anarquismo tiene muy poco que ver con el activismo político de los anarquistas, sino que obedece más bien a la conjunción de una serie de factores que dan lugar a un nuevo escenario social, donde las intuiciones más básicas del anarquismo encajan perfectamente y encuentran nuevas posibilidades de expresión. Estas intuiciones son las que de un modo u otro giran en torno a la importancia especial que da el movimiento anarquista a la problemática del poder.

CUESTIONAMIENTO DEL PODER. Hoy el ejercicio del poder, es decir, el ejercicio del control de la sociedad y del control de los individuos, es un fenómeno omnipresente, del que hay que preocuparse en primerísima instancia, tal como siempre lo han considerado las intuiciones anarquistas. Y no solo el poder económico; las relaciones de dominación desbordan con mucho las relaciones de producción, aunque suelen engarzar con estas de alguna manera. Así lo han entendido los nuevos movimientos sociales, centrados en los procesos de exclusión y de discriminación, que son transversales respecto de la relaciones de dominación económica. Cuestionar radicalmente el poder es el carácter que más identifica a los nuevos y viejos anarquistas.

ORGANIZACIÓN EN REDES. La nueva expresión del antagonismo social que, repito, ya no se llama ni se considera anarquismo, aunque tiene incluso cierto aire de familia con el pensamiento y las instituciones básicas del anarquismo, se está inventando sobre la marcha, como el viejo anarquismo, y con el mismo escepticismo radical hacia todos los esquemas heredados, incluido el anarquismo, en tanto que es también un  esquema heredado. Ya no se aceptan los idearios totalizadores (ojo, digo totalizadores, no totalitarios, que esos han sido inaceptables siempre), que pretenden contemplarlo todo bajo un punto de vista omnicomprensivo. Tampoco se acepta una articulación estable del movimiento, sino flexible y cambiante. Contra la vieja imagen de La Organización como estructura asentada en el espacio y en el tiempo (“nuestra casa”, solían decir los viejos anarquistas para referirse a la CNT), los nuevos movimientos se asientan en forma de redes que nacen, se desarrollan, se trasforman y desaparecen sin afán de solidificación.

Quienes se identifican con el anarquismo pueden ayudar o pueden entorpecer el desarrollo del nuevo antagonismo social. Lo entorpecerán, si no entienden que lo que está surgiendo puede ser radicalmente innovador  respecto a sus propios esquemas. Lo ayudarán, “si comprenden –cito textualmente– que los nuevos anarquistas solo pueden serlo desde la más irreverente falta de respeto al anarquismo instituido”.

Ahí queda eso.

Santa Cruz de Tenerife, Canarias, 24 de junio de 2021

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(1) Es raro el canario o canaria de mi generación y las inmediatamente anteriores que no tiene entre sus ascendientes uno o varios emigrantes a América. 

* En La casa de mi tía por gentileza de Julián Ayala Armas

 

julián ayala

 

 

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