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13:37h. domingo, 25 de octubre de 2020

Lanzarote: el coronavirus viaja en avión. El dilema es: “O la vida o la economía” - por Armando Marcos

 

FRASE MARCOS

 

Lanzarote: el coronavirus viaja en avión. El dilema es: “O la vida o la economía” - por Armando Marcos *

¿Qué hacemos? ¿Qué elegimos: vida, economía o muerte?


Estamos ante el acto tercero, escena primera, del Hamlet de William Shakespeare: ser o no ser. El dilema entre la indecisión y la duda. Son las dos caras de la verdad: “o la vida o la economía”. Si aplicamos el sentido común, hay que buscar una solución al diagnóstico de una realidad. Mientras intentamos encontrarla,  lo que sí está claro es que, para combatir la pandemia sanitaria del CoronaVirus, se necesita prudencia, sosiego, calma, sabiduría y destreza. Con disciplina, solidaridad  y firmeza, la sociedad civil y nuestros gobernantes, tenemos la responsabilidad de superar los obstáculos para remontar el vuelo de esta crisis sanitaria y económica que podría ser extremadamente dolorosa. Y sería más terrible aún, si toleramos que los agoreros y zapadores del partido político nazi VOX (firmes partidarios de dar un golpe de Estado), nos confinen en el campo de concentración del pesimismo.

Condenemos los mensajes de pánico como los lanzados por ultraderechistas burgueses liderados por el nazi Santiago Abascal, que intentan dividir España, hundir nuestra economía y tumbar la Constitución. Necesitamos unos líderes políticos que no sigan hablando del Estado del Miedo y sí del Estado de la Esperanza. No caigamos en el peligroso juego de los catastrofistas de la incertidumbre porque, de lo contrario, no recuperaremos el Estado de la Economía y acabaremos asistiendo al funeral del Estado del Bienestar. No queremos una nueva guerra civil entre los españoles.

No más vómitos televisivos. No más reality shows de todos los partidos políticos y sus mediocres dirigentes obsesionados en pescar en ríos revueltos llenos de cadáveres por CoronaVirus. No más espectáculos políticos jugando con los vivos y con los muertos. No más nazis del partido político VOX intentando a cara descubierta dar un golpe de Estado a nuestra democracia. Una intentona golpista que no parece hacerle ascos al Partido Popular y a otros románticos trasnochados y nostálgicos del franquismo como José María Aznar y su 7º Regimiento de Caballería. Nada que ver con la Cavalleria rusticana de Pietro Mascagni.

No más errores en los protocolos de actuación del terrible CoronaVirus. No más canales de televisión ni presentadores ni presentadoras sanguinarios picando carne humana para sumar audiencias a costa de los miles de fallecidos con Covid-19.

A esa banda de mercenarios de la pluma y de la televisión de las pistolas y de las “subvenciones opacas”, poco les importa nuestra economía ni nuestra democracia. Han convertido ciertos medios  en un negocio económico oscuro y turbulento al servicio de los poderes fácticos y de los partidos políticos. Han olvidado que la información es lo más sagrado y lo más importante de un Estado Democrático. La verdad, ya no les importa. Solo les preocupa el poder del dinero.

No más cinismo político ni actuaciones políticas negligentes de las que algún político podría arrepentirse o ser juzgado, presuntamente,  por imprudente. Ahí tenemos el anuncio oficial del consejero del Gobierno canario, Sebastián Franquis (PSOE),  confirmando que: “los vuelos entre las Islas vuelven a operar al completo desde el lunes”. El triunfalismo de Franquis lo lleva a sostener que: “la seguridad está garantizada”... (sic)

¿No sabe el señor Franquis y el comité científico que asesora al Ejecutivo canario que, epidemiológicamente, desde el pasado mes de marzo de 2020 hasta el presente, nada ha cambiado?

El Gobierno de España y su sucursal en Canarias presidido por el “socialista”, Torres Pérez, tienen la memoria corta. Por lo visto, creyéndonos ignorantes, pretenden condenarnos a repetir el mismo error y una nueva derrota.

No más fallos humanos. No más horrores. No más política ficción. No más política de políticos golfos protagonizando numeritos de Big Brother (Gran Hermano) sin caérseles la cara de vergüenza. No más una TVE maquillando ciertas noticias relacionadas con las extrañas cifras de contagiados y muertos con CoronaVirus. No más mentiras. No más intentos de sofronizar a una población desquiciada de informaciones ambiguas y confusas que ha activado los resortes de una esquizofrenia nacional horrible. No más lenguaje técnico del director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón. Su tecnicismo e imprecisiones provocan miedo, somnolencia diurna y pesadillas nocturnas.

La noticia relacionada con el viajero que, procedente de Madrid, dio positivo en el vuelo de IB-3856 con destino al aeropuerto César Manrique de Lanzarote; y que obligó a aislar a los pasajeros del avión, sigue ocupando las cabeceras de casi todas las cadenas de televisión de todo el mundo y las primeras planas de la mayoría de los periódicos, así como debates políticos muy tensos en todas las redes sociales. ¿Se repetirá la historia, señor Franquis Vera, consejero de Transportes, en el supuesto caso de que la compañía Binter no cumpla todos los protocolos sanitarios ordenados desde la Unión Europea?

¿Porqué no funcionó el Protocolo del COVID-19 instalado en el Centro de Control de Seguridad de Pasajeros en el aeropuerto de Madrid Barajas Adolfo Suárez? El Gobierno de España y su presidente Pedro Sánchez al frente; y todas las Comunidades Autónomas y sus máximos responsables políticos, han bajado la guardia en toda España. Y lo han hecho y lo siguen haciendo conscientes de que mienten. Hay que denunciarlos públicamente: son irresponsables, imprudentes y mentirosos.

Hay políticos que no han tenido a bien ser responsables. Por lo visto, lo que sí importa por encima de la salud de los españoles y sus familias, son las fiestas y el cachondeo. Lo que les obsesiona son ver las terrazas llenas de gentes y los bares y restaurantes también abarrotados sin que les preocupe los próximos contagiados o muertos por CoronaVirus. Que no nos arrastren como borregos a ocupar terrazas en la vía pública para el consumo de drogas que provocan cáncer y matan como el tabaco y el alcohol. Solo falta que legalicen la gonorrea y la cocaína.

Nos animan a bajar la guardia con arengas teledirigidas y manipuladas desde varios medios, incluyendo TVE y la Televisión Autonómica Canaria al servicio fraudulento de la mentira y no de la verdad. Sepan y no lo oculten, que el repunte no será en Otoño. Y esos villanos del Gobierno de España y del Gobierno canario, lo saben. El repunte/rebrote lo tenemos cerca de todos nosotros ahora mismo porque el COVID-19 está vivo.

Al mínimo despiste, el virus nos puede morder la yugular y devorarnos o quemarnos los pulmones, el corazón, el hígado y los riñones. Los políticos lo saben y son conscientes de este peligro mortal que no distingue clases sociales, ni ideologías, ni ricos ni pobres. Sin embargo, parece que ciertos dirigentes políticos canarios y sus asesores (algunos sin escrúpulos acostumbrados a tragar sapos y comer ratas vivas), actúan como "empleados/funcionarios" sumisos a las órdenes de ciertos empresarios sin pudor que para nada les importa la seguridad y la salud de los canarios.

La economía no se recupera siendo los primeros en llenar las discotecas, los bares y las terrazas, presidente Torres Pérez. La economía no se salva ni se la saca de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) contagiando a más ciudadanos y llenando los cementerios de muertos con CoronaVirus. La economía se recuperará y todos podremos levantar el vuelo de la crisis, si somos capaces de aplicar el sentido común, el diálogo, el consenso político y social, la solidaridad, la sabiduría, la ciencia, la maestría, la habilidad y saber oficiar diplomáticamente entre discrepantes en los momentos difíciles. Nada es imposible.

Es urgente diseñar un proyecto sanitario sólido con equipos de médicos profesionales cualificados y bien remunerados para potenciar una Sanidad Pública humanizada y de excelente calidad. Un proyecto que incluya sanitarios profesionales constantemente preparados y bien pagados. Pues, las enfermeras y los enfermeros son las columnas vertebrales de los hospitales. En definitiva, un proyecto tecnológicamente puntero con una política de Medicina Preventiva Pública vanguardista.
No le demos la espalda a la realidad: no olvidemos que esta pandemia mortal, nos ha vuelto a recordar la fragilidad humana y los frágiles que somos los humanos ante el hambre, la enfermedad, la guerra y la peste.

Para intentar alcanzar algunos de los objetivos citados, tendríamos que jubilar a ciertos políticos golfos, vividores e irresponsables que utilizan la política no como un servicio público a la sociedad democrática, sino para servirse de lo público y del Estado. La solución está en las urnas. Hay que echarlos para que del nido de la serpiente no sigan saliendo depredadores que acaben devorando nuestra democracia ni nuestros derechos fundamentales.

España necesita líderes políticos que transmitan liderazgo, confianza, preparación y sabiduría. La clase política que nos rodea, es mediocre. Hay una grave crisis de líderes políticos. Muchos veteranos políticos viven de la política desde hace más de cuarenta años: viejos alcaldes, viejos presidentes de Cabildos, diputados y senadores, siguen ahí atados y pegados a sus sillones como si fueran, presuntamente, caciques con derecho de pernada o abuso de autoridad que tuvo vigencia durante la Edad Media de la Europa Occidental y que fueron habituales en América Latina, en España y Canarias hasta mediados del siglo XX. En algunas de esas instituciones públicas tengo buenos amigos y viejos conocidos a los que aprecio, quiero y respeto. Pero, ¡caramba!, queridos míos: ¡es hora de renovar y ventilar el salón de plenos! Huele a naftalina...

Como decía Manuel Azaña, expresidente de la Segunda República española: ¡Pobre España!

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Armando Marcos y la cortesía de SAN BORONDÓN

http://www.sanborondon.info/index.php/desarrollo/salud/78919-lanzarote-el-coronavirus-viaja-en-avion

ARMANDO MARCOS RESEÑA

MANCHETA 21