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10:52h. jueves, 22 de octubre de 2020

A menos que la vida de la población de Madrid no sea “interés general de España” el gobierno del país debe aplicar de inmediato el artículo 155

Madrid 155 - por Antonio Cabrera de León

 

FRASE CABRERA

Madrid 155 - por Antonio Cabrera de León *

Hace unos días comentaba jocosamente con unos amigos lo mucho que disfrutarían algunos senadores catalanes votando a favor de aplicarle a la Comunidad de Madrid el artículo 155 de la constitución española. Pero pocas bromas, porque la situación de la capital de España empieza a requerir ahora mismo la aplicación del 155 para salvar a su población.

Con fecha 17 de septiembre los casos de COVID-19 diagnosticados en Madrid fueron 1553. Para llegar a esa incidencia, Galicia tendría que haber detectado 600 casos, pero sólo diagnosticó 45 (14 veces menos). Andalucía tendría que haber diagnosticado 2000 casos, pero sólo tuvo 430 (4 veces y media menos). Naturalmente, esto se traducirá pronto en un número injustificable de madrileños muertos.

Salvo contadas excepciones todos los gobiernos han cometido errores, pero aprenden y no reinciden. Sólo los negacionistas, aquellos que ponen los intereses de las clases ricas por encima de la vida de la clase trabajadora, persisten en el dislate. Casos de relevancia mundial los tenemos en el gobierno de Brasil y el de EEUU. Pero hay en España un caso manifiesto que no puede seguir siendo ignorado. A eso, exactamente a eso, milimétricamente copiado, sin ninguna originalidad sino con la mera copia del discurso de Trump y Bolsonaro, es a lo que juega el gobierno de Díaz Ayuso ¿Juega? Sip. Tristemente juega con la vida de la gente.

Las formas extremas del ultraliberalismo anteceden al fascismo. El señalamiento de los inmigrantes que realizó esta semana la presidenta de Madrid remeda al que señaló en otros tiempos a los judíos y gitanos. El confinamiento, cuyo fracaso podemos anticipar, de unas pocas zonas de trabajadores modestos recuerda otros confinamientos aplicados 80 años atrás cuando la epidemia era el nazismo.

El gobierno de España no puede mirar para otro lado so pena de ser acusado de inacción. Si espera a que definitivamente revienten las costuras de la deliberadamente destrozada sanidad pública madrileña, si espera a que en un mes se ahoguen de nuevo los pacientes sin respirador, si espera a que vuelvan a cerrar los centros de salud para convertir la feria en supuestos hospitales, si espera a todo eso y más, el gobierno de España no estará exento de culpa.

Nadie salvará al gobierno de Madrid del procesamiento judicial por la negación de auxilio a los viejos de las residencias durante la primera ola. Pero ándese con ojo el gobierno de España porque dejar que se cueza en su fundamentalismo un gobierno incompetente puede ser una estrategia tentadora. Pero en ese cocido los garbanzos son los madrileños.

El artículo 155 de la constitución tiene dos puntos:

1. “Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.

2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.”

A menos que la vida de la población de Madrid no sea “interés general de España” el gobierno del país debe aplicar de inmediato el artículo 155. Sánchez debe aprovechar su visita de este lunes para requerir formalmente el confinamiento de toda la Comunidad en el plazo de 24 horas. De no ser atendido de inmediato, cuenta con mayoría absoluta en el Senado. No necesita del estado de alarma ni del Congreso. Aplíquese el 155, garantícese a los madrileños el mismo nivel de protección que al resto de los españoles porque, sea mucho o sea poco, en estos momentos no lo tienen.

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Antonio Cabrera  de león

ANTONIO CABRERA DE LEÓN RESEÑA

 

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