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11:03h. Sábado, 21 de septiembre de 2019

A Miguel Ángel Pulido: memoria, perspectivas, interés general - por Juan Martín Vega

Me afeas, Pulido, mi supuesta falta de memoria, porque obvio los buenos momentos de tu carrera política. Y yo lamento tener que recordarte que, desde la perspectiva de la izquierda -en la que dices alinearte- no vemos la política como un mecanismo de compensación, en el que los hechos positivos equilibran y validan los negativos. Lo que se hace bien en política, no es más que el cumplimiento del deber; lo que se hace mal, tiene que ser analizado y condenado, por sí mismo.

A Miguel Ángel Pulido:  memoria, perspectivas, interés general - por Juan Martín Vega

Me afeas, Pulido, mi supuesta falta de memoria, porque obvio los buenos momentos de tu carrera política. Y yo lamento tener que recordarte que, desde la perspectiva de la izquierda -en la que dices alinearte- no vemos la política como un mecanismo de compensación, en el que los hechos positivos equilibran y validan los negativos. Lo que se hace bien en política, no es más que el cumplimiento del deber; lo que se hace mal, tiene que ser analizado y condenado, por sí mismo.

Y debo llamarte la atención sobre el hecho de que esas acciones positivas que se registran en tu historial político, tuvieron lugar cuando, en la oposición o en el gobierno, te adscribías a la añorada ICAN o la izquierda de Coalición Canaria, con Román a la cabeza, como te apresuras a recordar. Y en tus propias palabras se desvela el quid de este asunto. Es lo que yo te critico. Que te mantuviste en Coalición Canaria, aferrado a tu cargo, y pusiste, con Adán y con Paulino, tu gestión política al servicio de intereses particulares empresariales.

Veo que sigues con las malas mañas del que ha sido hasta ahora mismo tu partido, explicándole a los tribunales lo que significan sus propias sentencias. Te pongas como te pongas, el edificio horroroso de Los Tarahales en el Puerto de Tazacorte, “El Balcón del Atlántico” es ilegal, porque los jueces condenan lo que está fuera de la ley. Y lo que está fuera de la ley, es ilegal.

Dices tú que siempre has defendido “el interés colectivo”. Pues ya me contarás cómo cuadra ese monumental tenique de cemento del Puerto de Tazacorte con el interés colectivo de la grey bagañeta, de la gente palmera, del pueblo canario. Porque ese ladrillo que se ha cargado uno de nuestros bellos parajes solamente ha convenido al interés coletivo de los promotores inmobiliarios que se han lucrado con un atentado al territorio y a las leyes. Sí. A las leyes. Por mucho que apeles a la torticera historia del fuera de ordenación.

¿Fuera de ordenación, digo? Ay, que ahora caigo que tu endeble memoria te hizo pasar de puntillas sobre uno de los más tristemente negros momentos de tu carrera política. Esa defensa numantina que hiciste, como vicepresidente de la COTMAC, del diabólico PGO santacrucero de Zerolo. El PGO que ya ha pasado a la historia como un paradigma de estafa integral, de atropello al interés colectivo (¿te suena?) de decenas de miles de propietarios a quienes se intentaba despojar de sus derechos inmobiliarios abusando de la fórmula del fuera de ordenación. Y todo, otra vez, para favorecer el interés “colectivo” de unos cuantos prebostes de Coalición y los consabidos empresarios que siempre “diban en la rueda de presentes”, que diría Pancho Guerra.

Apelas también a otra treta coalicionera, intentando justificar tus detestables decisiones diciendo que no atender a los informes de técnicos y expertos sería prevaricar. Vaya, hombre. Pues deberías explicar en qué se diferencia ese supuesto, de la decisión de apoyar el proyecto del Puerto de Granadilla, sobre cuya inconveniencia, perjuicios y ausencia de necesidad se han acumulado los informes de técnicos, abogados, ingenieros, marinos, biólogos, toda la comunidad universitaria y científica, con la excepción del biólogo a sueldo de Paulino. Prevaricación, dices. Por cierto. Se nota que en los últimos tiempos, cuando ya preparabas tu bajada por la amarra, dejaste de consultar los argumentarios de Coalición. Deberías saber que ya la justificación del Puerto de Granadilla no es esa historia de las mercancías peligrosas y contenedores. Ahora ya se ha demostrado que ese puerto no sirve para nada y su única función será asentar el proyecto del gas. El gas, otra de las barrabasadas de Coalición, a la que tú prestaste animoso concurso. Hay tantas cosas de las que hablarte…

Pues nada, ahora deberás empeñarte a conciencia en estudiar las posiciones de Nueva Canarias, que están en contra del gas, del Puerto de Granadilla, en fin, de las maniobras de legalización mediante la técnica del hecho consumado; en contra de ese concepto de alianza subterránea entre la mala política y los peores empresarios. Esa práctica maldita, que fue la causa principal de que la buena gente –insisto, la buena gente- se largara de Coalición Canaria.

Y, para no alargarme más, te confieso que no veo en tu escrito que te refieras a la cuestión fundamental. La de verdad muy complicada de despejar: ¿Qué ves, en 2014, de izquierda nacionalista en Nueva Canarias, que no vieras cuando se creó? ¿Qué ves ahora de malo en Coalición Canaria, que no vieras entonces?

Pero no te preocupes. Miremos hacia delante. Yo no dudo de que en el cargo que seguro que ocuparas en el futuro –seguro, para eso estás ahora dónde estás- lo harás muy bien, porque no hay mejor vasallo que el que tiene buen señor.

Atentamente, hasta la próxima.

Juan Martín Vega, Chema Tante