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06:21h. jueves, 20 de enero de 2022

Nada cambió, solo los aplausos silenciosos - por Francisco González Tejera

 

FRANCISCO GONZÁLEZ TEJERANo tuvieron la decencia de dignificar y reparar a quien fue perseguido por sus ideas, prefirieron, aunque se definieran “de izquierdas” y aplaudieran en silencio, agitando sus manos en el aire, ponerse del lado de los criminales de lesa humanidad.

 

Nada cambió, solo los aplausos silenciosos - por Francisco González Tejera

 
No tuvieron la decencia de dignificar y reparar a quien fue perseguido por sus ideas, prefirieron, aunque se definieran “de izquierdas” y aplaudieran en silencio, agitando sus manos en el aire, ponerse del lado de los criminales de lesa humanidad.
 
Luisa trataba de consolar la frustración de Marcelo, pero no bastaba con la empatía para sanar aquella enfermedad del alma y del cuerpo. Los miles de asesinados parecían brotar de cada grieta del territorio volcánico. El miedo y el sufrimiento ilimitado se respiraba en el sur del sur isleño, entre los bancales de las tierras del Conde de la Vega, repletos de fosas comunes clandestinas, un aroma de muerte entre el fuerte viento cortante, un silbido diabólico que afectaba las mentes de un pueblo destrozado.
 
-Todos son lo mismo Marcelo, no estés mal, todos los partidos que entran en el juego electoral en España son parte del régimen, acatan sus normas, sus prebendas, son incapaces de reparar por lo que has pasado tanto tú como toda tu familia. –Dijo serena Luisa entre la brisa marina, mientras tomaban café en el bar de Facundo en el Castillo del Romeral-
 
Lo habitual ya era llegar al poder la mayoría de las veces mediante pactos prometiendo “una nueva forma de hacer política”, para en pocos meses ser lo mismo que los corruptos antecesores, vulnerar derechos laborales de los empleados públicos, recibir dinero de la mafia urbanística en sobres y maletines, evitar por todos los medios que se conozcas los crímenes fascistas.
 
Ese “más de lo mismo” indignaba a las pocas personas decentes, conscientes de que hacía apenas ochenta años en Canarias estaban asesinando a más de cinco mil republicanos y anarquistas, como si no pasara nada, políticos cómplices entran en ese juego, bloquean la exhumación de fosas comunes, humillan a las familias de las víctimas utilizándolas para sacarse la foto ante la prensa, para luego dejarlas tiradas sin poder recuperar los huesos de sus parientes masacrados.
 
ritual a pie de fosa
 
 
 
* La casa de mi tía lo publica con mucho agradecimiento a la gentileza de Francisco González Tejera