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05:22h. miércoles, 21 de octubre de 2020

 ¡Oh mudanza infeliz de la fortuna! - por Nicolás Guerra Aguiar

 

frase guerra AGUIAR

 

 ¡Oh mudanza infeliz de la fortuna! - por Nicolás Guerra Aguiar *

Va usted a permitirme, estimado lector, que vaya hoy de copista y reproductor de textos ajenos. Estos incluyen desde el mismo enunciado del artículo hasta titulares de dos periódicos (Canarias7, la Provincia) leídos a lo largo de la semana pasada. Esgrimo una justificación: el impacto emocional de su lectura me dejó sin fuerzas para la creatividad. 

   Sin fuerzas, sí, pero también apesadumbrado y hecho esa palabra usada en español para definir el mal estado anímico ante acontecimientos psíquicamente desestabilizadores.  (El Diccionario la valora como término malsonante… pero de uso frecuente. Consideración académica que deja, por una parte, el triste consuelo de abandonar poéticas expresiones y, por otra, muestra el lado más rústico -pero natural- de mi condición humana.)  

CRISTÓBAL DEL HOYO   El encabezamiento del texto (“Oh, mudanza…!”) es el primer verso de la estrofa IV de Glosa. El autor, ilustrado palmero Cristóbal del Hoyo, contrapone su hado amoroso con el Teide -capaz de estar rozagante en cualquier estación “mientras yo no seré ya lo que antes era”. Amor fugaz comparable a la “rosa que mientras abre solo dura” y al “jazmín que apenas nace cuando expira”. (Sí, como agoniza la fortuna del ser humano cuando su soberbia lo encumbra... y un coronavirus lo devuelve a la condición animal: absurdo y miembro de hordas terriblemente destructivas. Su arrogancia tumba racionalidades y corduras tan transitorias como ambas flores.) 

   Los impactos de titulares, digo, fueron terribles.  Así, en Canarias7, “La Guardia Civil incauta 300.000 mascarillas caducadas”; “De fiesta en la playa [de Maspalomas] sin las medidas de seguridad”; “Dan positivo 46 de los 61 inmigrantes que llegaron a Fuerteventura”; “9 contagios en las últimas 24 horas en las islas”;  “Desde el comienzo de la pandemia se han infectado un total de 2496 personas”; “El país supera los 200 focos activos"; "España está perdiendo el control de la pandemia en tan solo un mes"... 

SIN MASCARILLA 2SIN MASCARILLA

 

   Por su parte La Provincia no queda a la zaga: “Indignación social en Canarias por los eventos sin mascarilla"; "Denuncian las colas de turistas sin mascarilla en el sur de Tenerife"; "Una fiesta sin mascarilla en un bar de Maspalomas"; "Sanidad declara nueve casos en las últimas horas en Canarias"; "Una turista inglesa, nuevo positivo en Lanzarote"; "Un total de nueve personas de la patera [...] dan positivo"; "Identificado el organizador de un partido de fútbol entre contagiados y no infectados"... 

INFECTADOS VS NEGATIVOS

  ¿Todo lo anterior podría considerarse interesada información sobre los aspectos más negativos del coronavirus como cuando se magnificaba la peste negra allá en la Edad Media porque la sociedad se alejaba de Dios? Los sermones de la Iglesia insistían machaconamente sobre el tema. Y este se propagaba a través de cuadros, pinturas en iglesias o cementerios, grabados en madera que acompañan a libros... y por escenificaciones como las  danzas de la muerte, cuyos invitados no pueden escapar a su acción destructIva, personificada Ella con vestimenta y guadaña.  

ENFERMOS CORONAVIRUSPESTE NEGRA EDAD MEDIA

  ¿Acaso es imprudencia periodística por la acumulación de titulares nada esperanzadores dadas las actuales crisis social, anímica y económica? ¿Quizás insensatez cuando, por el contrario, deberían potenciar  ilusiones frente a incertidumbres? ¿Amarillismo para atraer a indecisos lectores? ¿Tal vez conveniencia, contubernio con el Poder para justificar nuevos enclaustramientos y vaciar las calles como ansían los estados totalitarios, muy celosos con nuestra seguridad..., excusa para el absoluto control?     

   No, ni de coña. Notarían, pura y llanamente, un hecho: las consecuencias debidas a aparentes desidias de quienes han venido manejando los hilos de la sanidad pública desde tiempo atrás. Y no me refiero, por obvio, a los sanitarios, víctimas de incompetencias personificadas desde consejerías, direcciones generales, secretarías generales técnicas (excepciones haylas, claro) hasta otras secciones donde también manifiestan penurias intelectuales, vacíos de células grises... 

   Es la política como profesión muy bien remunerada puesta en manos de coleguillas, compañeros de partido, buscavidas... absolutamente insolventes para una actividad cuyos responsables deben cumplir elementales requisitos hoy dejados de lado, que para eso están los asesores mientras desde arriba nadie (insisto: hay excepciones) toma comprometidas decisiones, sabedores del dicho popular: "En boca cerrada no entran moscas". 

REBROTES COVID 19 24 JULIO

   Para corroborar lo anterior, recalco, basta con echar un vistazo a la realidad actual: la proliferación de focos infecciosos desde que las responsabilidades pasaron directamente a manos de las comunidades. Nada, parece, se aprendió durante las tres fases (marzo – junio): se han cometido los mismos fallos, los mismos que cuando el Ministerio de Sanidad se enfrentó a un virus absolutamente desconocido. 

  ¿Otro argumento? España vuelve a ocupar el segundo lugar europeo por número de infectados. Lo cual, en román paladino, viene a significar el fracaso de comunidades autónomas e instituciones por ellas dirigidas. ¿Por qué entonces algunos no reclaman al Gobierno central la unificación de las actividades y fuerzan a sus partidos a reconsideraciones en el Congreso? ¿O acaso interesa el dejarse ir por miserias políticas y aplicar aquella sabia sentencia rajoyana de "Cuanto peor mejor para todos y cuanto peor para todos mejor, mejor para mí el suyo beneficio político"?

   Bien es cierto, por otra parte, que desde el final de la fase III ciertos sectores ciudadanos no se toman en serio las restricciones. Pero, a la vez, la respuesta de los gobiernos es débil, cuando no pasota: ¿se ha actuado countundentemente contra quienes pasan fotos y vídeos por las redes sociales por celebraciones en grupos de veinte o treinta personas -sin protección alguna- tras éxitos deportivos de sus equipos? ¿Y grupos numerosos -jóvenes y maduros- en las playas sin guardar obligatorias distancias? Están a la vista, como al final de la calle Triana cuando atardece. 

FIESTA SIN MASCARILLA

   ¿Corresponsabilidad...? ¿Y si pasan de eso? En situaciones muy peligrosas -el momento actual- deben aplicarse rigurosas actuaciones sobre quienes ponen en peligro vidas ajenas. Es elemental principio de supervivencia colectiva: los derechos de la mayoría frente a toletadas, veleidades y machangadas de grupos o individuos. (Por cierto: ¿a quiénes se debe la vuelta a la fase I en Totana, Murcia? Se lo digo: a 55 contagiados... noctámbulos.)

   ¿Es esta la "nueva normalidad"? ¡Oh, mudanza infeliz de la fortuna nuestra!

MUDANZA FORTUNA MUERTE

 

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Nicolás Guerra Aguiar

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