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07:10h. viernes, 25 de septiembre de 2020

Las Palmas de GC y las guaguas municipales - por Nicolás Guerra Aguiar

 

FRASE GUERRA

Las Palmas de GC y las guaguas municipales - por Nicolás Guerra Aguiar *

 

ORLANDO HERNÁNDEZCATALINA PARKHace días cogí una guagua -línea 1- en Catalina Park (así lo llamó Orlando Hernández, escritor agüimense). Casi no se oía el motor durante el recorrido. Más: parecía apagado cuando aquella paraba ante semáforos. Me llamó la atención una especie de habitáculo al final del pasillo: se asemeja a los retretes de algunas cuyos trayectos duran varias horas (cinco, por ejemplo, Granada – Madrid).

GUAGUA SANTA CATALINA

Pero como aquí las distancias no son largas y las guaguas no se dejan ir al golpito, el cuarto no podía ser evacuador, urinario, excusado, servicio, letrina, ANTONIO DE VIANAinodoro, váter (guaterclós dejan caer ciertos poliglotados paisanos) ni tampoco lavabo, aunque lo de hacer pipí en tal utensilio sanitario parece poco apropiado… salvo que el ronco Roca esté pletórico hasta los desbordamientos. O bañado con diarreíticas materias cuyos olores son ajenos a los “templados y süaves aires” del tinerfeño Antonio de Viana cuando describe el paisaje de las tierras afortunadas…

Se trataba -tal descubrí posteriormente- de una guagua híbrida, adjetivo escrito GUAGUA HÍBRIDAcon manifiesto orgullo en la parte externa. Por suerte se impuso lo culto sobre el complejillo lingüístico tan propio de Canarias: como es una guagua -y no autobús-, el adjetivo debe ser femenino (la concordancia gramatical obliga). Consuela descubrir que hay gente normal relacionada con Guaguas Municipales, pues el 6 de julio leí un mensaje de la empresa canaria: “Hoy compartimos con vosotros los primeros brotes del flamboyán trasplantado por las obras de la MetroGuagua de la calle Galicia. Aquí podéis ver cómo reverdece…”.

MENSAJE GUAGUAS

La guagua resultaba acogedora, familiar, casi entrañable. Salvo un par de peninsulares que dialogaban sobre quién había dormido menos (trasmitían con guagua lpgcvibrantes decibelios las razones de tales desequilibrios), el suave susurro de otras conversaciones contrastaba también con los recetarios médicos pregonados y expandidos por tres señoras milagrosamente vivas, acaso posesas de casi todas las enfermedades.

Y como hacía calor a pesar del crudo diciembre (26·marcaba el termómetro guagüero), busqué acomodo cerca de las nuevas tecnologías refrescadoras de tan revolucionario vehículo híbrido: las ventanas, único sistema ventilatorio. Porque donde haya una abierta al CO2, la marisma, humedades, tarosadas y airecillos asirocados quítense aparatos de refrigeración, aires acondicionados, humificadores, climatizadores perjudiciales para bronquios, asmas… y “sinositi” según la dama más acumuladora de horas ambulatorias, que la experiencia es la madre de la ciencia.

Además, refugiado en el mínimo hueco de una ventana abierta se aísla el pasajero de ciertas efervescencias sudoríparas que protegen el abrigadísimo cuerpo paisanil frente a nevadas exteriores, tan propias de nuestro clima. (Por cierto: la número 701 -línea 12- goza también de movibles ventanas para refrescar el ambiente. Lo más peor es que el lunes entraba el polvillo a 27·… desde la rúa.)  

La tal guagua híbrida viene a ser algo así como la procreación de un ser por animales de distinta especie, tal como la Academia define la voz “híbrida”. Así, aplicada a la mecánica, la guagua puede funcionar con electricidad o combustible. Lo cual, sospecho, justifica el forúnculo interior identificado erróneamente como evacuatorio o mingitorio, curiosamente relacionado este último con el varón: no necesita el asentamiento nalgar para la expulsión de ureas, ácido úrico, agua y sales minerales. La posición enhiesta del cuerpo es suficiente. (¿Por qué siempre bajamos cabeza y vista para el interior de la vasija? No sé qué carajos buscamos.)

Percateme también de otra novedad: una pantalla de televisión.  Con manifiesta destreza mental deduje que no la habían puesto para ver películas durante el trayecto: demasiada cinta para tan poco tiempo. Ni para mensajes del señor alcalde por prevísperas, osadía inapropiada. La respuesta vino de inmediato: pasaron la cuña publicitaria de un comercio y de algo cuya existencia desconocía… y cuya practicidad ignoro: los textos venían escritos en extranjero. Pensé, por tanto, sobre pedagógicas campañas de la Consejería de Educación para el aprendizaje de idiomas, pues Las Palmas de GC es ciudad eminentemente turística, cosmopolita. Pero lo deseché: se trataría de la Consejería canaria. Y ya se sabe…

No obstante, aparte de los chonis la ciudad es frecuente destino vacacional de peninsulares y paisanos de otras islas atraídos por Las Canteras (cuando el barranco que vomita en la Cícer no está de reboso), zonas comerciales, el clima… Lo cual no significa novedad alguna: cincuenta años atrás Las Palmas de GC ejercía el monopolio turístico insular. Hasta que se lo cargaron: los suecos no eran toletes, sanacas o guanajos… por no saber español.

LAS CANTERAS LILL-BABS

Por tanto, recordé de inmediato algunas ciudades (Granada…) en cuyas líneas más frecuentadas (sirva como ejemplo la foto) algunas guaguas señalan con claridad la ruta, paradas e, incluso, lugares recomendados. Más: la megafonía anuncia con antelación el nombre de la siguiente parada. (¿Y si aquí, pensé, se usaran para lo mismo?)

GUAGUA GUERRA AGUIAR

Lo digo porque es muy frecuente el asedio que sufren los guagüeros (líneas 1, 12, 17, 25) para aclarar dudas, recomendar enlaces… A veces hasta mueven los dedos con el brazo en alto: indican a chonis y forasteros cuántas paradas faltan para llegar a San Telmo, proximidad a la estación de Global.  (Dejo de lado controversias entre pasajeros nativos cuando, tras informar al turista de turno, el paisano de al lado le suelta a un informante aquello de “¡Pero cristiano, usted va a volver loco a este hombre. La parada que usted le dice lo deja lejos!”. El otro se encochina: “¡Oh, ya! Tengo setenta años y me va usted a decir que estoy equivocado”… “¡Ande, ande! Hágame caso, míster”, le suelta al sorimbado checo desconocedor del español. Ayer.) 

Sí. Determinadas líneas de Guaguas Municipales no están rigurosamente atendidas desde el interior o las paradas. Si los carteles informativos (?) sobre horarios colocados en las aceras necesitan intérprete para el nativo imagine usted, estimado lector, el desarreto del forastero. Los he visto, ante tanto número, echar mano a la calculadora para descifrar tales jeroglíficos, ¡angelitos de Dios! ¡Con lo prácticas que son las pantallas informativas… cuando funcionan! Hasta los chinos las venden.

Resultado de imagen de carteles informativos guaguas las palmas

 

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Nicolás Guerra Aguiar

nicolás guerra reseña

 

MANCHETA 8