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14:58h. jueves, 15 de abril de 2021

¿Por qué a Luis Yeray no debiera  interesarle el conflicto en Las Chumberas? - por Atenea de Las Chumberas

 

FRASE ATENEA DE LAS CHUMEBRAS

¿Por qué a Luis Yeray no debiera  interesarle el conflicto en Las Chumberas? - por Atenea de Las Chumberas *

Está clara la necesidad de protección ante cualquier forma de abuso de otro ser humano. Y debería ser tarea de aquellos a quienes se le confiaron los recursos y tal responsabilidad por los que se les paga dentro del Ayuntamiento de La Laguna, con sus departamentos especializados.

Luis Yeray es el alcalde del municipio y cobra por prestar un servicio público, igual que Nacho Viciana en MUVISA,  cómplice y participe
junto con Santiago Pérez y demás implicados en lo que está sucediendo en Las Chumberas.

Pongo  el caso de Las Chumberas porque  es el caso que me ocupa en estos instantes, pero desgraciadamente este no es sino uno más de los ejemplos que se extienden a lo largo y ancho  de la  geografía  de la bochornosa gestión que se hace de los recursos públicos.

Continuamente leo y escucho noticias que tienen un denominador común. Hablan de  miedo. Exponen situaciones que aterrorizan. Muchos ni siquiera nos damos cuenta de la manera que tratan de manipularnos.

Especialmente las personas con menos información y formación para entenderla. Por las razones que sean. No voy a entrar en la emisión  de juicios, porque no se trata de devaluar a nadie.

Se trata de intentar razonar acerca de cómo llegamos hasta el  punto en el  que estamos y la lógica que esconde.

Si bien es cierto que cada uno es responsable de si mismo y con ello de buscar la información para conocer de primera mano  aquello  que le afecta, también lo es que las condiciones en las que en ocasiones las personas se ven obligadas a vivir y las cargas que soportan  merman sus energías hasta dejarlas en el mínimo para sobrevivir.

En muchísimos casos, sacan energía de dónde no hay.

Se levantan cada día, agotados, porque hay una o varias personas a la que  quieren y ese amor es lo único que les queda. Los hijos, los padres, los hermanos,  la pareja….se convierten en la razón para seguir, o para hacer sobresfuerzos con tal de protegerlos.

Tenemos miedo de lo que no conocemos, básicamente.

¿Qué porcentaje de población conoce a fondo la política?¿Y la psicología?¿Y las Leyes?¿Y otras culturas ajenas?

Luis Yeray ¿conoces  a ese “moro”, “sudaca”o “negro”?¿hablaste con él o ella? ¿te interesaste alguna vez por saber de primera mano la razón por la que está aquí?

¿Cuántos amigos tienes de otros países con cultura diferente a la nuestra?¿conoces otras religiones  que no  sean la tuya?¿puedes respetar, tolerar o entender algo que no conoces?

Luis Yeray ¿te imaginas vivir en un país en el que hablan una lengua que no entiendes, con una religión que no conoces, costumbres y leyes?¿te imaginas hasta tener miedo de que te oigan rezar para pedir piedad?

Es toda una aventura, es empezar una vida nueva.

Perdonen si les parece que me estoy expresando de una manera dura e inapropiada. Intento reflejar el fácil desprecio  con el que se habla sin saber verdaderamente nada de otras personas que tienen  tanto miedo como cualquier otra persona.

Trato de hacer entender que están en una situación muy similar, que al final, no somos tan diferentes unos de otros. Y que el que hoy está arriba, mañana  puede estar  entre aquellos a quienes miró con desprecio.

Lo que nos hace diferentes es desde qué posición en el tablero de la vida estamos. En una sociedad consumista en la que reina la nueva “fiebre del oro”, en la que no se valora al “ser” sino se valora el “tener”. 

Y el que no tiene, y el que es, no se le deja ser, porque no tiene para ser.

Porque no tiene trajes caros para aparentar que vale más, no va en un coche de lujo y no vive en una preciosa casa con jardín. Y al que no tiene, se le roba el derecho a tener, quitándole lo poco que le queda, y terminándolo de esclavizar.

Hay nuevas maneras de  esclavizar. Se esclaviza a través del engaño. Interesa tener a personas que  trabajen a cambio de miserables sueldos, interesa tener  personas que por miedo soporten abusos en el trabajo haciendo mucho más de lo que les corresponde por no perder su
empleo, porque saben que tienen que llevar a casa el pan a su familia.

Se puede esclavizar con la amenaza de no “arreglar unos papeles”, no “hacer la vista  gorda”, o  quitar la custodia de unos hijos. Se puede esclavizar mediante amenazas de que “si  no cumples, no tendrás derecho a una casa, o a una paga”. Y se hace. Se emplean sucias estrategias para  someter a  la voluntad  de personas sin escrúpulos
que desean satisfacer su codicia.

Hay pobreza de todos los colores, religiones y culturas.  Pero la peor de las pobrezas es la que convierte al ser humano en un ser cruel que somete a otros. Es  una pobreza de espíritu que engendra odio en los demás haciéndole creer que el malo es el que tiene al lado buscando viles excusas insostenibles.

Y es en ese punto donde quiero hacerles una reflexión.

Luis Yeray, cuando entres en el hospital, ¿quién crees que te cuidará? Probablemente una auxiliar de enfermería. ¿Quién limpiará tu habitación o cocinará sus alimentos?¿Quién hará el reparto o lavará las sábanas de tu cama? ¿Quizás los mismos a los que echaste de su casa en Las Chumberas?

Es solo un ejemplo de la cantidad de  gente que necesitarás y que no son valoradas como merecen serlo.

Y lo cierto es que, siempre los necesitarás, pero tú a ellos puedes llegar a sobrarles. Especialmente si  fuiste el responsable  de hacer que la vida de todas esas personas fuese más difícil y particularmente cuando usaste el poder que se te confió para tu  beneficio y no al servicio de quienes lo pusieron en sus manos.

Se llama capital humano. Y es más valioso que el capital financiero. Sin el capital humano se acaba cualquier posibilidad de negocio. Sencillamente  porque es necesario contar  con un equipo para lograr gestionar cada una de las necesidades.

Unos llevan vidas sacrificadas para que otros vivan….sin que les cueste mucho obtener los privilegios de los que gozan.

El equilibrio está roto. Eso no conviene. Cualquiera sabe que eso solo trae conflicto. Y el conflicto no interesa.  Es destructivo.

Interesa resolver las diferencias por medio de acuerdos transparentes, de negociaciones limpias en las que ambas partes salgan beneficiadas.

Ni siquiera es inteligente crear conflicto cuando hay negocios por medio. Porque los conflictos requieren tiempo para ser resueltos. Y el  tiempo a su vez es un recurso valioso en los negocios que se traduce en dinero perdido.

Ni es inteligente ni es sano. El conflicto genera dolor e ira,  y ello no hace más que añadir leña a un fuego encendido, que si crece se vuelve incendio que todo lo destruye.

Luis Yeray, se te confió una responsabilidad y se te dio un poder para hacer buen uso de él.  Ahora te toca demostrar ser merecedor de esa
confianza y gestionar bien ese poder otorgado.

* La Casa de mi tía agradece la gentileza de Atenea de Las Chumberas

ATENEA DE LAS CHUMBERAS

MANCHETA 9