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15:20h. sábado, 24 de octubre de 2020

se llenan la boca de bonitas palabras como “soberanía alimentaria”, “consumo local”, “artesanía tradicional”, “productos de la tierra”, “típico canario” y demás

Las postales de agricultura y artesanía son muy bonitas - por Una Ciudadana Desinquieta Cualquiera

 

frase desinquieta

 

Las postales de agricultura y artesanía son muy bonitas - por Una Ciudadana Desinquieta Cualquiera *

03 de octubre del 2020 - Durante el mes de agosto, Entre otras medidas para frenar los contagios por Covid-19, el Gobierno de Canarias prohibió "cualquier evento, acto o reunión social, deportiva o religiosa de más de 10 personas durante los próximos 15 días en cualquier localidad que supere los 100 positivos por cada 100.000 habitantes." Una medida que entró en vigor en toda Lanzarote el 29 de agosto, siendo el municipio de Arrecife el único en superar el límite fatídico de casos positivos. 

Los mercados de la Isla, tanto agrícolas como artesanales, se vieron afectados por esta prohibición. Al parecer las autoridades competentes consideran que un mercado es “un evento” y no un espacio de compra-venta de productos como cualquier comercio. Mientras tanto, los supermercados, tiendas y centros comerciales seguían abiertos para poder abastecer a la población con productos, algunos de primera necesidad y otros muchos de muy poca necesidad, por no decir de puro consumismo. 

Una incoherencia que muchas personas denunciaron en privado, pero allí se quedó. 

El día 22 de septiembre Lanzarote amaneció con el siguiente titular: Manuel Pelaez, agricultor y ganadero ecológico, 74 años, se ha encadenado delante de las puertas del Cabildo y ha entrado en huelga de hambre. Este señor no encuentra espacios de venta para sus productos, sus sabrosos tomates se pudren y sus hermosas lechugas alimentan a sus gallinas. La protesta del conocido como “Don Manolo” fue apoyada por muchas personas: consumidoras y consumidores, artesanas y otros agricultores quienes se sumaron a su protesta. 

agricultor encadenado manuel peláez

La ciudadanía de Lanzarote ya expresó públicamente que no entiende la lógica de tener abiertos comercios y restaurantes pero que no se puedan celebrar mercados al aire libre. 

mercadillo lanzarote 2

La única respuesta de parte de la Presidenta del Cabildo a esta protesta ha sido que confiemos en que la curva de contagios baje lo suficiente para poder levantar la prohibición. Cosa que ocurre hoy mismo, día 3 de octubre, día en el que se vuelven a abrir el mercado agrícola de Arrecife y el mercado agrícola y artesanal de Haría. Pero la batalla no está ganada, si vuelven a aumentar los contagios, volverán a cerrar los mercados. 

Mientras decenas de familias de agricultores, artesanos y vendedores ambulantes lo están pasando muy mal, en la prensa podemos leer cosas que llaman la atención: Por un lado la publicación de la primera “Guía de Mercados y Mercadillos Tradicionales de Canarias” promocionada por la Consejería de Turismo del Gobierno Autonómico. Y por otro lado, el arranque próximo de la campaña “Consume Lanzarote” impulsada por el Cabildo de Lanzarote y que ofrece premios a quien descargue en su móvil una aplicación para saber en qué comercios de proximidad de los siete municipios se pueden comprar productos locales. Ambos proyectos son financiados con dinero público, por si fuera necesario recordarlo. 

¿Cómo podemos resumir la situación? Pues nuestros representantes no ofrecen ninguna solución a dichos productores para que puedan mantener a flote sus actividades en el contexto actual de grave crisis PERO se llenan la boca de bonitas palabras como “soberanía alimentaria”, “consumo local”, “artesanía tradicional”, “productos de la tierra”, “típico canario” y demás. 

Ya mucho antes de la crisis provocada por la pandemia de Covid-19, varios sectores, entre otros agricultores y ecologistas nos llamaban la atención sobre la llamada “capacidad de carga” de nuestros territorios. Es insostenible para Lanzarote seguir recibiendo tres millones de turistas al año. Es necesario poner en el balance el beneficio económico del turismo y el sobrecoste energético que conlleva. Recordemos que en esta isla, como en toda Canarias, desalar agua de mar y producir electricidad se hace con petróleo… 

 

central eléctrica lanzarote

Pero aún cuando una pandemia mundial nos vuelve a poner delante de los ojos lo vulnerable que es la vida en una isla tan dependiente del exterior, la respuesta de nuestros gobernantes está clara: TURISMO. El modelo por el cual se sigue apostando, sin que exista ningún espacio para el debate público, sigue siendo el monocultivo turístico. La agricultura y la artesanía, en vez de ser considerados como sectores claves para la diversificación económica y la lucha contra el cambio climático, se quedan en meros adornos para las guías turísticas. 

agricultura artesanía lanzarote

Cuando vuelvan los turistas, a ver cuantos productores y artesanos habrán sobrevivido para posar, sonrientes en sus idílicas fotos de viaje. 

*La casa de mi tía agradece la gentileza de Una Ciudadana Desinquieta Cualquiera

sombrera desinquieta

 

MANCHETA 21