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18:39h. Martes, 22 de octubre de 2019

Promesas - por Antonio Francisco González Sanabria

De nuevo los andaluces estamos llamados a las urnas en apenas diez días, y como no, el resto de los españolitos a lo largo de este “magnifico” año. Evidentemente en una economía ¿pujante?, donde el paro, según nos cuentan, baja constantemente (25 % que no remite) y con un montón de gente prometiendo historias de ciencia ficción, queriendo enganchar una teta política; Vamos que  no hay desperdicio.

Promesas - por Antonio Francisco González Sanabria *

            De nuevo los andaluces estamos llamados a las urnas en apenas diez días, y como no, el resto de los españolitos a lo largo de este “magnifico” año. Evidentemente en una economía ¿pujante?, donde el paro, según nos cuentan, baja constantemente (25 % que no remite) y con un montón de gente prometiendo historias de ciencia ficción, queriendo enganchar una teta política; Vamos que  no hay desperdicio.

            Hace unos días, los andaluces pudimos ver o leer en los medios de comunicación, ese debate político entre los partidos mayoritarios y algún que otro casi de relleno, y que para no variar volvimos a asistir al esperpéntico diálogo de sordos del “y tú más”, asistimos como  la candidata socialista a la presidencia, se le llenaba la boca hablando de Bárcenas, la Gurtel y la púnica, y como el paracaidista del PP le replicaba con los casos de los EREs y con el blindaje de los tres aforados por parte de Susana Díaz (deleznable),  el tercero en cuestión ni anduvo ni estuvo, ni la una ni los otros, hablaron de los reales problemas que Andalucía sufre.

            Andalucía tierra de latifundios, es pobre en industria, es pobre en empresas que desde muchísimo tiempo son des localizadas y se marchan   a Marruecos o algún otro país donde es más barato producir, y donde las condiciones de trabajo son de semi o de esclavitud total, que yo recuerde de las primeras empresas que se marcharon teniendo beneficios a otro país fue la multinacional Guillete.

Yo vivo en un pueblo (aunque queda más fino decir ciudad) que durante mucho tiempo fue eminentemente industrial, teníamos el aderezo de la aceituna y la manufacturación del pan, aquella industria desapareció con el tiempo y las diferentes  industrias que fueron apareciendo perecieron también con el tiempo, la mala gestión y la crisis.

Pero lo realmente doloroso para mí, es que políticos como Mr. Rajoy digan públicamente que Andalucía esta estupendamente bien gracias a las políticas aplicadas por el PP, no veo a ninguno de esos fabuladores comprometerse a intentar resolver el mayor problema de los andaluces: el paro, paro que produce miseria y hambre, situaciones ambas que ningún político reconoce, si fueran solo un 5% de lo honrraos que dicen que son, no mentirían tanto y se morderían esa sucia lengua y para no volver a vendernos humo, porque yo preguntaría a esta gente (a los de nuevo cuño también) ¿ Tiene que ser Andalucía una cantera de paraos y un país de servicio? , ¿Tenemos que seguir inclinándonos delante del señorito? ¿O del político por unas horas de trabajo o por un chusco de pan? No sé cómo, pero los andaluces hemos sido anestesiados, seducidos por nuestros propios políticos  que nos han vendido al poder de los mercados, pero lo más triste es que ni siquiera protestamos, no somos capaces de gritar: ¡Mentira ¡. Entre todos hemos asesinado el espíritu de aquel  28 de Febrero en el que peleamos y ganamos el derecho a ser igual que otros españoles.

Andalucía no es solo copla, feria de Abril o Semana Santa, somos gente que queremos y debemos trabajar para nosotros y para nuestra comunidad, somos gente trabajadora, gente emprendedora y gente que se  dejó seducir por los cantos de sirenas de aquellos políticos que nos llenaron de promesas los oídos, promesas que si usáramos la moviola, veríamos como de nuevo son usadas por unos y por otros, son treinta años de falacias y mentiras, y del total abandono por parte de estos políticos que nos tratan como si de críos pequeños fuéramos.

¡Por favor que nos engañen más¡ que estos políticos son nuestros empleados y no nuestros jefes, no tratemos a estos pillos como si dioses del Olimpo fueran, podemos y debemos pedir explicaciones por su mal hacer y por dejarnos en la cuneta durante tres décadas y que no vuelvan a vendernos eso de que el que entra no sabe que hizo su predecesor, todos son cómplices de  la mala gestión que hacen los que le precedieron, sino ¿ a que viene tapar escándalos, corruptelas y desmanes pasados?

            P.D.    Siempre me sentiré orgulloso de ser Alcalareño, sevillano y andaluz, por ese motivo me duele tanto que no seamos capaces de gritar fuerte y alto, para mí, el párrafo más importante  de nuestro himno: Sea por Andalucía libre, España y la Humanidad.

            Antonio Francisco González Sanabria

* Publicado con autorización del autor