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08:48h. Martes, 24 de Octubre de 2017

Recomposición, descomposición - por Teodoro Santana

Un análisis que vaya más allá de lo superficial, de lo sensorial o mediático, puede descubrirnos que las cosas no siempre son lo que parecen. O incluso que son todo lo contrario de lo que parecen. Lo novedoso muchas veces es decrépito. Lo que se nos vende como muy radical pudiera ser meramente cosmético.

Recomposición, descomposición - por Teodoro Santana *

Un análisis que vaya más allá de lo superficial, de lo sensorial o mediático, puede descubrirnos que las cosas no siempre son lo que parecen. O incluso que son todo lo contrario de lo que parecen. Lo novedoso muchas veces es decrépito. Lo que se nos vende como muy radical pudiera ser meramente cosmético.

Pudiera darse el caso de que lo que se nos exhibe como "democrático" no sea sino caudillismo, seguidismo obtuso. Que lo que parece crítico no cuestione la base del poder, esto es, la propiedad. Sigan ustedes explotándonos, pero un poco más suavemente, porfa. Dejen de ganar un poco, para que nada se  pierda. Que sólo somos socialdemócratas.

Aún más: lo que se presenta como recomposición, digamos de la "izquierda" (ay no, "izquierda" no, qué digo, caca), puede que sea solamente la etapa final de una descomposición que viene de lejos. Y que lo que queremos sea esperanza pudiera acabar siendo sólo desesperación.

Cierto: lo que sea con tal de echar a los fascistas y a sus tontos sánchez. Pero cuando la marea de ilusión dé paso al reflujo desesperanzado, debe permanecer en pie al menos una línea de defensa. Una milicia de la inteligencia. Algo más que el muro de las lamentaciones.

En cualquier caso, como cantaba Benedetti, "para bien o para mal, nada va a quedar igual". De una u otra manera, la historia dará con nosotros. O sea.

* Publicado con autorización del autor