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16:27h. jueves, 15 de abril de 2021

Reivindicamos de su dilatada trayectoria, su ética, la metodología con la que participaba en la lucha social, su claridad política y su posición de clase

Recordando a José Manuel Méndez Rodríguez - por Manolo de la Rosa

 

frase manolo de la rosa

JOSÉ MANUEL MÉNDEZ RODRÍGUEZ

Recordando a José Manuel Méndez Rodríguez - por Manolo de la Rosa, activista social y militante de ANTICAPITALISTAS

El 12 de diciembre de 2006 nos dejaba José Manuel Méndez Rodríguez, tras su última batalla por la vida enfrentando una dura enfermedad. Su entrega y compromiso militante le acompañaron toda su vida. Recordamos siempre a José Manuel Méndez como un compañero entregado a la lucha social hasta el aliento final. Desde su primera participación en las luchas estudiantiles en los sesenta, pasando por su militancia en el movimiento obrero hasta la más reciente que fue su intervención en Asamblea por Tenerife y la Coordinadora de Pueblos y Barrios, en toda su trayectoria vital y militante sostuvo una actitud consecuente. Siempre supo de qué lado estaba.

Compromiso con la transformación social y con la clase obrera

José Manuel entra a militar inicialmente en la Unión de Juventudes Comunistas y pronto en 1970 con 19 años es detenido durante un conflicto de transportes, siendo encarcelado durante dos semanas y condenado a tres meses de cárcel por el Tribunal de Orden Público. Durante su estancia en Barcelona, en la década de los 70, trabajó en una empresa subsidiaria de SEAT, se incorpora a Comisiones Obreras, participando activamente en la lucha de los impresores del Diario de Barcelona y allí participó en la lucha obrera por mejores condiciones de trabajo en esa empresa. Decide allí incorporarse a ETA político-militar para combatir la Dictadura franquista. Cuando la policía desmanteló la infraestructura de esa organización en Barcelona, consiguió evitar la detención de varios compañeros y se refugió en Francia. Rompió por diferencias políticas con esta organización y entró en LCR-ETA VI en Francia.

A su regreso del exilio a Cataluña, creó varias cooperativas, entre ellas una de construcción, que no tuvieron resultados económicos. Más adelante trabajó en empresas de encuestas y organizó la primera movilización estatal de encuestadores que terminó en un triunfo, aunque a él le tocó engrosar una lista negra que le impidió trabajar en cualquier empresa del sector. Aunque a su vuelta a Tenerife recuperó el trabajo de encuestador entrando en el INE, donde no dejó su actividad de defensa de los trabajadores, especialmente de los eventuales.

Reivindicamos de su dilatada trayectoria, su ética, la metodología con la que participaba en la lucha social, su claridad política y su posición de clase, siempre del lado de los oprimidos y explotadas. Así como su confianza en la gente movilizada como fuerza capaz de transformar la realidad.

Una de sus preocupaciones permanentes, que compartíamos quienes veníamos de una militancia de izquierda revolucionaria, era la de lograr que las luchas tuvieran una amplia participación social.

Hubo dos espacios en los que participó con bastante implicación, por un lado, su lucha dentro de Izquierda Unida por un programa netamente de izquierdas, la democracia interna, por implicarla en la lucha social, la defensa de los intereses obreros y populares en general y por evitar cualquier capitulación de esta al PSOE. La constante subordinación de IU al reformismo, como las constantes maniobras de corte burocrático, le llevó a la decisión de abandonarla en 2005. Por otro lado, continúo dedicando todos los esfuerzos a Asamblea por Tenerife y en la Coordinadora de Pueblos y Barrios, espacios en los que colaboró en su creación en el verano de 2004. Colaboró de forma entusiasta en dotar a estos organismos populares de un periódico de edición regular tirado en rotativa, el “Pásalo”, con aspiraciones a contrarrestar la información oficial.

En toda su trayectoria social y política manifestó una adhesión inquebrantable a la causa de los trabajadores y al socialismo.

Dedicaba mucho tiempo al trabajo unitario a nivel social y sindical. Huía del sectarismo, del burocratismo y de todo aquello que le sonaba inaceptable o intrascendente como si de enfermedades se tratara, pero manifestaba una extraordinaria firmeza en las cuestiones que él consideraba de principios.

Un veterano en la lucha social

Cuando se impulsa Asamblea Por Tenerife y la Coordinadora de Pueblos y Barrios, José Manuel llevaba varios años de participación en la lucha social de Tenerife, pero el movimiento social en la isla dará un salto con la creación de Asamblea por Tenerife y la Coordinadora de Pueblos y Barrios. En todo este proceso, alentando con su experiencia, ejemplo y propuestas, en primera línea va a jugar un papel fundamental el compañero José Manuel. Siempre estaba buscando propuestas que reforzaran el movimiento, no era un visionario, era simplemente un militante con varias décadas luchando por la transformación social.

Estos fueron años de actividad colectiva sostenida. En julio de 2004 la patronal de la isla de Tenerife convoca un encuentro político empresarial en el recinto ferial en Santa Cruz de Tenerife con el objetivo de demandar como decisiones prioritarias a acometer en la isla por las administraciones públicas, el puerto industrial de Granadilla, la segunda pista del Aeropuerto del Sur de Tenerife y el cierre del llamado Anillo Insular para completar la circunvalación de autopistas de la isla. Paralelamente en el exterior de dicho recinto se celebró una concentración ciudadana de repudio a tales pretensiones y se auto-convocó para días después una asamblea que daría lugar al nacimiento de Asamblea por Tenerife. José Manuel interviene en ese plenario para proponer como ejes de la lucha de Asamblea por Tenerife el rechazo a las demandas del empresariado, rechazando el conjunto de infraestructuras por las consecuencias económicas y sociales lesivas.  

José Manuel también participó en la creación de la Coordinadora de Pueblos y Barrios que celebraba reuniones semanales por diferentes núcleos de población, editando en aquellos años el periódico en rotativa, “Pásalo” y que se integra en Asamblea por Tenerife. En reconocimiento y memoria, Asamblea por Tenerife instituyó el premio José Manuel Méndez a la defensa de los Derechos Humanos que se entregó en diferentes ocasiones a exponentes de la lucha popular y la solidaridad, entre ellos a Diego Cañamero o a los presos saharauis en prisiones marroquíes.

Era un firme defensor de la democracia de base. Participaba en la lucha social con pasión, rigor, entrega y constancia. Le daba mucha importancia a la participación de la gente en las decisiones que le incumbían. Despreciaba sin aspavientos a los burócratas del movimiento obrero porque desde muy joven comprendió el mal que la socialdemocracia y el estalinismo hacían a los trabajadores y a sus intereses. Especialmente este último que estaba presente en el seno del movimiento obrero, recordemos sus claudicaciones a la patronal y al estado, en los Pactos de la Moncloa. Algunos se enteraron más tarde, tras la implosión de la URSS, que se desmoralizaron y desertaron o fueron incapaces de comprender el significado de aquel acontecimiento histórico. Por eso tampoco llegaron a comprender que la democracia en el seno de las organizaciones obreras y populares, como pensaba José Manuel, constituía un elemento imprescindible para su liberación del capitalismo. Pero también para construir partidos y organizaciones revolucionarias.

Un militante internacionalista

Era tan consciente de que vivíamos tiempos difíciles como de que, como decía Rosa Luxemburgo, la otra alternativa a la libertad y al socialismo del futuro es la barbarie actual que cada día que pasa resulta más insoportable. Señalaba su amigo y periodista canario Rafael Morales Caballero “lo conocí hace poco tiempo, en 1994, durante un acto celebrado en la universidad de La Laguna con motivo del genocidio de Ruanda. Apareció por allí, estuvo muy atento al debate y después alguien le preguntó, ¿qué haces por aquí, José Manuel? Y él respondió “es que yo soy cuartista” (naturalmente, se refería a la IV Internacional). Quería decir que su más apreciada tarjeta de presentación era el marxismo revolucionario.”

Esa preocupación internacionalista le llevó a participar desde un primer momento en la lucha contra la guerra imperialista de Irak, en la que era una de las mayores movilizaciones contra la guerra en aquellos momentos.

Continúa señalando Rafael Morales que “durante nuestras largas conversaciones nocturnas en su casa de La Laguna pude anotar en el cerebro y en el corazón otras de sus características. La alegría que expresaba cada vez que la revolución tenía un pequeño avance en cualquier lugar del mundo o si los trabajadores conseguían alguna conquista parcial por pequeña que fuera. Y al revés, la tristeza que le acosaba con cualquier derrota. Esta actitud contenía, desde luego, una moral inconmovible. Pero representaba mucho más. Comprendía con lucidez que de los resultados de las movilizaciones dependían los avances y retrocesos del conjunto de los oprimidos y, por lo tanto, el objetivo por el que luchó toda su vida.”

El saludo que se recibe desde el Comité Internacional de la Cuarta Internacional y lee en el acto de despedida de José Manuel, da buena cuenta de su disposición internacionalista: “la fusión de José Manuel con la clase trabajadora nunca le privó de un horizonte de actividades y compromisos más amplio: fue un internacionalista consecuente, en la solidaridad activa con los procesos revolucionarios en Centro y Suramérica; en la defensa del derecho de autodeterminación de los pueblos, del canario, pero también del resto oprimido por esa cárcel de pueblos que es el Estado español, particularmente durante la dictadura franquista, frente a la cual no dudó en tomar las armas por la liberación democrática, nacional y social; en la lucha por la paz, contra el imperialismo, la OTAN y las bases militares; en la defensa del desarrollo sostenible y contra las agresiones al equilibrio ecológico en su tierra, porque José Manuel que fue ciudadano del mundo, a su vez, fue un defensor a ultranza de sus islas y de sus gentes. Su papel activo en Asamblea por Tenerife y en la Coordinadora de Pueblos y Barrios así lo atestigua”.

Y continúa el escrito señalando que “José Manuel se forjó en la lucha contra la dictadura franquista; se hizo comunista, pero su espíritu crítico y rebelde le condujo rápidamente a comprender que la defensa del programa de la revolución socialista era incompatible con el estalinismo, y ello en época muy difícil, cuando el conjunto de países del llamado “socialismo real” aparentaban una solidez plúmbea. Sin duda, el tamaño de las dificultades, acrecientan las cualidades de los seres humanos que las superan: si el colapso de la URSS hizo decir a algunos que el capitalismo había triunfado y con ello el fin de la Historia , José Manuel supo ver más allá, y como marxista revolucionario entendió que el neoliberalismo triunfante solo era el preludio para nuevas luchas y conflictos, que el desorden neoliberal en su caos aterrador de muerte y miseria que aplasta la existencia de la mayoría de la Humanidad , volvería a poner de actualidad la alternativa del Socialismo. Esas convicciones estuvieron encendidas en su mente y corazón hasta su último suspiro. Sus camaradas de la IV Internacional estamos orgullosos de él. Con militantes como José Manuel se construye la senda que nos aproxima al Socialismo. Siempre vivirá en nosotros”.

Conversaciones últimas con José Manuel

 A pesar de su modestia, de no pretender sobresalir por encima de los demás, sabíamos que perdíamos a un veterano luchador social y de izquierda de verdad, a un maestro difícil de reemplazar, de los imprescindibles, como nos recordara el periodista y amigo, Rafael Morales Caballero, en el acto de despedida, en alusión al conocido poema de Bertolt Brecht. Sus amigos y compañeros de lucha, entre ellos Rafael Morales y Antonio Gil nos trasladaron en aquel último adiós a José Manuel su larga e intensa trayectoria de militancia anticapitalista.

 En los últimos meses, cuando José Manuel Méndez se encontraba ya en un estadio de su enfermedad sin retorno, mantuve frecuentes conversaciones con él, en las que era de admirar la sencillez y serenidad, no exenta de firmeza, con la que abordaba los distintos temas, ya con la convicción de quien se sabe más en la otra orilla que en esta. Lo que sigue es una selección de algunas conversaciones con él en diversos momentos:

– “Yo creo que hay un compendio de reivindicaciones candentes en estos momentos que están determinadas por el modelo de desarrollo, el modelo político y el modelo social que tenemos en Tenerife, que tenemos en Canarias,…”. “La contestación debe ser amplia, debe ser firme, y sobre todo no debemos hacer ninguna concesión, ni intentar convertirnos en chicos buenos y ser comprensivos con determinado tipo de actitudes de las fuerzas políticas que mandan en las islas. Debemos ser contundentes en la denuncia. Debemos de tratar de convencer a la gente que duda, de que contemporizar con ese tipo de posiciones, con las iniciativas de los que machacan el territorio, no es útil para nadie”.

– “Los valores que aprendió uno de pequeño, la cuestión de las injusticias. (…) Creo que la necesidad de la justicia, que la necesidad de la utopía, es una especie de constante en el ser humano, necesaria para mejorar las condiciones de vida y de igualdad”. (…) “Me marché a Barcelona y me puse a trabajar en SEAT. Allí tuve la primera militancia obrera y, por supuesto, viniendo de donde venía, trataba de aprender muchas cosas, de vivir de otra manera… Fue una nueva experiencia política y vital, curraba como un cabrón, tanto en la fábrica como después de la fábrica, no dormía casi. Mira, yo creo que esta experiencia fue la que en cierta manera determinó la actitud posterior de mi vida, lo que he sido o pretendido ser”.

– “(…) Una organización llena de autoritarismo, de ordeno y mando, no va a ninguna parte, una organización así lo que hace es traicionar”. (…) “Quiero acabar con un poema de León Felipe, a ver si me acuerdo: yo no sé muchas cosas, es verdad. Digo tan solo lo que he visto.


Y he visto: que la cuna del hombre la mecen con cuentos, (…) “…me agoto enseguida… ¡Viva la Cuarta Internacional!”

 Así era José Manuel Méndez, así lo recordaremos siempre, pero sobre todo continuando en la lucha social, levantando alternativas desde abajo, construyendo poder popular. A José Manuel Méndez Rodríguez lo tendremos en el recuerdo por su entrega a la lucha obrera y popular, por su compromiso militante y por su firmeza revolucionaria.            

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Manolo de la Rosa Hernández y se une a este sentido recuerdo a José Manuel Méndez

manuel de la rosa

 

MANCHETA 9